domingo, 21 de junio de 2015

Día 6 - Viaje a Montreal


Tocaba madrugar, aunque la estación estaba relativamente cerca del hotel, en vez de ir andando con las maletas como la vez anterior cuando llegamos, pensamos en coger el metro. Terminamos las cosas que habíamos comprado para el desayuno y nos pusimos en marcha. Como ayer ya habíamos pasado por Union Station más o menos teníamos claro a donde teníamos que ir.

El tren salía a las 9:25h, pero por si acaso preferíamos estar un poco antes. Union Station la están reformando, así que está todo un poco patas arriba y la sensación que da es de frialdad y que está un poco destartalado. En la zona de espera nos hemos encontrado con otros que llevaban camisetas de RUSH y que iban para  Montreal también después de haberles visto la noche anterior. No eran los únicos, porque en el tren se veían bastantes camisetas, parece que estamos de romeria. El acceso al andén empezaba media hora antes de la salida, pero antes se ha empezado a formar cola, así que nos hemos puesto en ella, ha llegado un tipo con una balanza móvil y ha ido pesando los bultos sospechosos de pasarse del peso, ya que dependiendo del tipo de tarifa tienes una franquicia de equipaje diferente. En nuestro caso era la tarifa más barata, la Escape, que permite un bulto y una maleta de hasta 18kg, no nos han dicho nada y al poco de pasar el hombre este, ha llegado una chica controlando los billetes, en realidad el código bidi del billete, así que con el mismo móvil puedes acceder al tren.


El vagón del tren era un poco antiguo, pero bastante cómodo y con un buen espacio para las piernas. Los asientos tienen enchufes y hay servicio wifi gratuito, que ya sabía de antes y por eso decidí dejar la actualización del día anterior para estar entretenido en el tren. Intenté hablar con la gente de asshai a través del wassapp, pero no hubo suerte, pero al menos si que hablé con mi prima Noelia, así que con unas cosas y otras el viaje se hizo más ameno, porque eran unas cinco horas de tren. Elegí el hacer este viaje en tren, porque era lo más barato, la verdad, podíamos haber cogido un coche, pero el tiempo de ahorro, tampoco lo merecía y, en principio en Montreal no lo usaríamos, así que sería un poco tonto haberlo alquilado. De camino nos cruzamos con varios mercancias de esos que pasan los minutos y sigues viendo pasar vagones y más vagones, además de que algunos son más altos de lo que normalmente son en España. Es lógico que siendo un país tan enorme, el segundo más grande el mundo, el transporte de mercancías se realice por tren.

Al final hemos llegado con una media hora de retraso de Montreal, pero en general ha estado bien el viaje, sobre todo por la oportunidad de usar la wifi de forma gratuita. Nada más salir hemos ido andando al hotel, este está incluso más cerca que el de Toronto, tanto para ir a la estación, como para ir mañana al Centre Bell al concierto. Cuando hemos llegado al hotel hemos tenido un ligero problema con la reserva y es que no la encontraban, al final ha aparecido y es que realmente la han puesto a mi last name, Rubio, una vez encontrada, nos han asignado la habitación y es gigantesca, a ojo de buen cubero, la superficie total es de 40m2 una burrada, solamente en el armario podría poner una colchoneta y dormir tranquilamente. Después de fliparlo un poco con la habitación, que además tiene WiFi gratis y enchufes por todas partes, además de dos cargadores USB, nos hemos ido a comer, que iba siendo hora.

Hemos ido a una galería que habíamos visto al salir de la estación, pero estaba casi muerta, aunque nos hemos podido meter en uno y comer, hemos pedido unas ensaladas y para compartir el plato típico de Québec, el poutine, que son patatas fritas con queso fundido y caldo de carne, está rico. Cuando hemos terminado hemos empezado a deambular, porque no había mirado nada que visitar, salvo que quiero ir al circuito de Fórmula 1 y tocar el muro de los campeones, así que hemos ido hacia un lado que habíamos visto un edificio chulo, que ha resultado ser una estación y junto a el está el Centre Bell, así que ya lo tenemos ubicado para mañana, después a seguir pateando yendo hacia la zona de los muelles.

Mientras íbamos yendo, me ha parecido, al menos la zona cercana a la estación de mucho contraste entre edificios nuevos, en ruinas y solares. Me ha llamado mucho la atención una fábrica enorme que hay abandonada a la entrada y unos metros más allá unos edificios modernisímos de oficinas. Siguiendo sin rumbo hemos llegado al viejo Montreal y esto ya me ha gustado más, en cierto modo, me ha recordado a París por el estilo de los edificios aunque no le llega ni a la mitad en inmensidad.  Por buscarle parecido tienen hasta su propia Notre Dame, la cual es de juguete comparada con las parisina. La zona del antiguo puerto es una zona de recreo, con un paseo y no se si será lo normal, pero hoy sábado nos ha parecido ver mucha gente con pinta de tener dinero, de hecho hemos visto algunos Ferraris, un Lamborghini azul precioso y algunos Rolls Royce, además la manera de vestir, no se, muy pijo en general. El caso es que nosotros hemos ido a lo nuestro y hemos llegado a la tour de l'horloge, o lo que es lo mismo, la torre del reloj a la que se podía subir gratis y eso hemos hecho.


Las vistas no son nada del otro mundo, pero bueno, merece la pena la subida de 192 escalones para tener otra visión de la ciudad. De este modo también hemos podido ubicar cosas que parecían interesantes de ver, como el ayuntmiento o el mercado Bonsecours. Junto al ayuntamiento está la plaza Jacques Cartier, en donde, como a una especie de plaza de Montmatre se ponen artistas callejeros a hacer caricaturas, tocar música u ofrecer un espectáculo de variedades como un que era el que más gente tenía congregada a su alrededor. La verdad es que el tipo se lo curraba, era entretenido, hacia participar al publico y resultaba divertido. Cuando ha terminado hemos seguido bajando hasta la calle Saint Paul, que es peatonal y hemos empezado a desandar lo andado. De todos modos hemos mirado cosas y hemos entrado a ver si Alberto encontraba unas galletas de jarabe de arce que le han comentado y que no terminamos de encontrar, pero en el sitio donde hemos entrado nos han dado a probar los diferentes tipos de jarabes de arce que hay y como se obtienen. Ha sido bastante instructivo, pero, aunque me ha gustado, no le veo aplicación práctica en casa, así que no lo voy a comprar.


Iba siendo hora de pensar en cenar algo, así que hemos buscado algún sitio relativamente cerca del hotel y hemos terminado en el último local de una calle en una terraza. El servicio ha sido bastante lento, la verdad, yo creo que el chaval estaba atendiendo dentro, fuera y se encargaba de la cocina. El caso es que mientras estábamos esperando a que nos trajeran la cena se ha sentado una pareja, el hombre con una camiseta de RUSH, así que nos hemos dado palique. Estos eran del estado de New York, de Syracuse, y como estaban a igual distancia de NYC que de Montreal, han decidido venir hasta Montreal, que además es en fin de semana, les hemos puesto los dientes largos con los conciertos de Toronto y luego hemos tenido un momento de risa con la gente que intentaba aparcar. Junto a la terraza, que estaba en una base de madera, que estaba en la línea de aparcamiento, el espacio no daba para más que un coche del tamaño de un Clio y justo, total que alguno más optimista de la cuenta lo ha intentado meter y claro, las tres mesas que estábamos allí, ya nos lo estábamos tomando a risa hasta que ha llegado uno y le ha metido un meneo a la terraza que lo hemos flipado. El tipo se ha disculpado y se ha largado, pero es que era imposible que lo metiera. Al menos con el ratillo ese se nos ha pasado el rato que esperábamos, porque el chaval ha sido un poco lento en la atención, aunque, al menos la cena estaba rica.


Tras la cena vuelta al hotel y a continuar flipándolo con el tamaño, casi dejo encerrado a Alberto en el armario de coña. Mañana supongo que iremos a la isla de Notre Dame y luego ya veremos, pero lo que es seguro que a las 20.00h estaremos en el Centre Bell viendo, de nuevo, a RUSH,

sábado, 20 de junio de 2015

Día 5 - Toronto - Concierto de RUSH


El segundo día completo en Toronto lo teníamos programado en dos partes, por la mañana, un poco de turismo por la ciudad y por la tarde el segundo concierto de RUSH. El día lo empezamos desayunando en la habitación, la noche anterior además de comprar cosas para los bocadillos compramos unas magdalenas para el desayuno, con las magdalenas, las galletas sobrantes del día anterior y el café y té que podíamos hacer en la habitación nos apañamos.


Una vez en la calle al primer sitio donde íbamos a ir es al ayuntamiento de Toronto, edificio que ha salido en algunas películas, como Residen Evil 2. El nuevo edificio está muy cerca del antiguo, que la verdad es más bonito, pero es de suponer que se habría quedado pequeño con un estilo del edificio antiguo es como el de la asamblea o la casa Loma. Entramos en el edificio nuevo y estuvimos curioseando un poco por las plantas inferiores, tampoco era nada del otro mundo, aunque había una capsula en la que habían metido cosas de unos niños, no decían el criterio para ser seleccionados y las abrirían en 2050, así que tampoco queda tanto. Es la segunda cosa de este tipo que veo, después de la de Seúl, pero la de Seúl era más grande y estaba a más años vista su apertura. En la plaza que hay delante del ayuntamiento está instalado la carpa de los conciertos del Toronto Jazz Festival que empezaba el 18 y termina el 29 de Junio, pero no hemos parado por allí.


Después hemos bajado hasta la costa. Lo ideal hubiera sido coger un barco y hacer un tour por el agua, pero no lo hemos hecho, así que las fotos del skyline son inexistentes. Frente a Toronto hay una serie de islas que hacen de barrera natural y crean una bahía en medio, además de cosas de ocio hay un aeropuerto pequeño, que vendría ser como el London City. La zona de la bahía está muy bien, es moderna y los edificios que hay de apartamentos tienen pinta de ser de lo más caro. Es una parte de la ciudad que parece que están revitalizando y casi todos los edificios son modernos. De camino pasábamos por el Air Canada Centre, así que entramos a curiosear por allí y vimos las taquillas abiertas, así que preguntamos para ver si podíamos recoger las entradas para el concierto de la tarde, ya que para este segundo concierto las había comprado para recoger y si, nos las imprimieron en ese momento y prefecto, porque no había nadie y seguro que por la tarde habría más lio. Entramos en la tienda de recuerdos y vimos las equipaciones de los equipos locales que juegan allí, los Toronto Raptors de la NBA y los Toronto Maple Leafs de la NHL.


Como terminamos antes de lo previsto el curiosear por allí decidimos terminar nuestro Tour turístico de RUSH yendo al Orbit, un local de música en directo del cual es copropietario Alex Lifeson. Para llegar allí cogimos el metro e hicimos un trasbordo para coger la línea que va de este a oeste, en esta línea los trenes eran bastante más viejos y no se podía pasar de uno a otro, pero igualmente había wifi gratuíta. Una vez nos bajamos nos orientamos un poco y terminamos llegando al Orbit, que estaba cerrado, pero bueno, nos hicimos una foto en la puerta. Lo curioso es que cuando salimos del metro preguntamos a uno como llegar, para orientarnos bien y nos dijo que nos habíamos bajado mal y que estábamos a 45 minutos del sitio... menos mal que no le hicimos mucho caso, porque en 25 minutos andando estábamos allí.


El transporte público en Toronto se basa en cuatero líneas de metro, aunque dos de ellas, son muy cortas, autobuses, que como en Los Angeles llevan el soporte delantero para transportar bicicletas y los tranvías, que son de lo más curioso, no por lo que son, si no, porque para cogerlos en las calles del distrito comercial tienes que cruzar un carril para montarte y los coches de ese carril tienen que pararse detrás del tranvía para dejar espacio y la gente pueda subir y bajar. Lo que no me queda muy claro es como saben cuando van a parar porque las paradas están señalizadas minimamente, pero resulta la mar de chocante que no tengan una zona separada para que suban y bajen del tranvía con más seguridad, al menos en la zona financiera. Al final para volver estuvimos pensando en subir en un travía, pero no teníamos claro si podíamos subir con nuestros tokens y al final empezamos a andar y terminamos en la plaza Dundas, donde está el Hard Rock café y allí comer. En este si que hay cosas de RUSH y mucha gente con camisetas del grupo, porque luego por la tarde, antes del concierto se celebraba la Rushcon, así que había bastante ambiente, además pusieron temas de ellos, así que todos contentos. El postre fue una tarta de queso con galleta oreo que estaba de muerte, no la había visto nunca en la carta y si es común al resto de restaurantes, que casi todos los platos lo son, la recomiendo.


Después de la comida nos subimos un rato al hotel a descansar y a la hora del concierto nos fuímos para el Air Canada Centre. Esta vez me llevé la cámara con el objetivo fijo. No tuve problema para entrar con ella. Lo único que casi todas las fotos son muy parecidas, porque no se puede hacer zoom, pero de recuerdo no están mal. Esta vez además estábamos sentados en grada y un poco más lejos que el miércoles, pero se veía bien, y para ciertas cosas de la iluminación es mejor verlo un poco desde arriba porque tienes otra perspectiva. El concierto volvió a empezar un poco más tarde de lo previsto, pero como el día anterior el sonido fue espectacular y el concierto sobresaliente. Hubo cambios en el setlist y, muy probablemente, hayamos asistido a un concierto único, aparte de que, como el anterior se grababa, tocaron por primera vez en directo en sus 41 años de carrera el tema Losing It del Signals, además subió al escenario el violinista que grabó el disco, Ben Mink así que la gente lo flipamos un poco, algunos más que otros, claro. Es curioso ver el tipo de público que llevan a sus conciertos RUSH, hay desde gente que les lleva toda la vida siguiente, que deben ser de su quinta a niños de 8 o 10 años que van con sus padres que tienen más o menos la edad de su carrera. Por la calle es con el único grupo que me pasa, vemos una camiseta de RUSH y nos saludamos o empezamos a hablar, en estos días en Toronto es lógico que nos hayamos cruzado con mucha gente, pero casi con todos nos hemos saludado, otros nos han parado para preguntarnos si habíamos estado en el concierto del miércoles, si íbamos a ir al segundo, nos contamos las veces que los hemos visto, en fin, muy buen rollo.


Tras el concierto, vuelta al hotel, que hicimos por los path. Resulta curioso pasear por ellos por la noche, en esta época los debe usar poca gente a esas horas, porque se puede ir por la calle, pero es como si te dejaran pasear por un centro comercial enorme cerrado, nada que ver con el jaleo del resto del día. Una vez llegado a Dundas salimos y fuimos al Pizza Pizza que sale en el vídeo de Subdivisions, que estaba bastante cerca el hotel. Después de cenar como durante el viaje a Montreal del día siguiente iba a tener wifi decidí dejar esta actualización para ese rato y así nos acostamos relativamente pronto, que al día siguiente el tren lo teníamos relativamente pronto.



viernes, 19 de junio de 2015

Día 4 - Toronto


Después del subidón del concierto del día anterior era hora de hacer un poco de turismo por Toronto, pero, por si no lo he dicho antes, RUSH se formaron en Toronto, así que lógicamente están muy unidos y una parte de la visita habíamos pensando en que fuera el ir a sitios que cualquier fan de RUSH debería visitar, como ayer hicimos con Lakeside Park, lo que sería un friki tour de RUSH.

Como esta vez no tenemos desayuno incluido en el precio, ayer compramos unas galletas y un zumo de naranja y, por primera vez, hemos usado la cafetera que hay de cortesía en la habitación, así que nos hemos tomado un pequeño desayuno antes de salir de paseo. La ubicación del hotel es perfecta, muy céntrico y tenemos casi al lado los sitios más importantes de nuestro friki tour. Hemos empezado por el Massey Hall en donde en 1976 grabaron el que sería su primer disco en directo, All the World's a Stage. Como había aparcado un  tipo con una pick up inmensa en medio le he pedido que se apartara un poco para no sacarlo, aunque había un coche molestando en el otro de la calle y no he podido hacer nada para que no saliera.


Desde aquí, que está dos manzanas más atrás de nuestro hotel, hemos subido por Yonge St. para ver el Pizza Pizza que aparece en el vídeo de Subdivisions, el viernes después del concierto a lo mejor compramos allí la pizza si cenamos lo mismo que anoche, ya que también está al lado del hotel. Y siguiendo por Yonge St. girando a la derecha por Carlton St. hemos llegado al Maple Leaf Gardens, que es el antiguo estadio donde jugaban los Toronto Maple Leafs hasta que se trasladaron al Air Canada Centre, ahora el Gardens es un espacio multiuso y en el tocaron varias veces RUSH.


El siguiente punto era el que más ganas tenía de ver, el edificio de la asamblea legislativa de Ontario, cuya fachada forma parte de la portada del Moving Pictures (veáse en la columna de la izquierda), también se encuentra muy cerca del hotel, apenas a otros quince minutos de donde estábamos, así que hemos estado por allí haciendo un poco el tonto, la pena no haber llevado el atrezzo necesario para reproducir la portada, aunque también es cierto que sólo dos lo teníamos complicado. Cuando nos hemos cansado de hacer el ganso, hemos pasado dentro y se podía visitar de forma gratuita. Así que hemos esperado diez minutos a que empezara el tour y nos han dado una charla guiada para cuatro.


La guía nos ha explicado como funcionaba la cámara de la asamblea, como se aprobaban las leyes, y diferentes aspectos del edificio, la verdad es que ha sido una visita muy entretenida y a la guía se la entendía bastante bien. A la salida nos hemos encontrado con un grupo de flipados como nosotros, que venían a los dos conciertos, ya que eran de diversos sitios de yankeelandia y, como nosotros, estaban haciendo su friki tour, creo que la originalidad no es lo nuestro y todos hemos debido hacer las mismas tonterías y visitado los mismos sitios.

Tras esto el friki tour estaba prácticamente terminado, nos queda una cosa, pero es la visita al club de Alex Lifeson y abre por la noche, así que no se si terminaremos yendo. Buscando algo que resultara interesante de ver, hemos pensado en acercarnos a la Casa Loma, de camino allí hemos pasado por la Toronto University, donde se debían de estar graduando algunos alumnos y nos hemos enganchado un poco al free WiFi del campus y tras el breve descanso hemos continuado hasta Casa Loma que estaba a un paseo de allí. Casa Loma es el castillo de Toronto, pero más bien parece una casa grande, la verdad es que el edificio es muy bonito, lo que no nos ha molado tanto es el precio de la entrada, 25$CA que hemos decidido que no íbamos a pagar. Casa Loma ha aparecido en algunas películas como X-Men, que es la academia del profesor Charles Xavier.


La vuelta al centro la hemos hecho en metro, que la verdad es que no es nada barato, el billete sencillo son 3$CA, pero puedes comprar tokens y cuantos más compres, más te ahorras, hemos comprado cuatro, porque no creemos que vayamos a usar más de esa cantidad. Los tokens son monedas diminutas, tendría que compararlas, pero son más o menos como las monedas de 1 o 2 cts de euro. Dentro del metro hay WiFi gratuíta y el servicio me ha parecido rápido, no hemos tardado mucho en que llegara el siguiente tren al que hemos perdido nada más bajar al andén. Los vagones son anchos y creo que son trenes de 8 vagones por lo menos, no he contado y están todos comunicados sin puertas entre vagones. Cuando hemos llegado a St. Andrews hemos bajado y hemos subido a superficie para buscar algún sitio de comer, pero al final hemos terminado en un food market, que a mi me gustan bastante, tienes variedades de cosas para comer y a un precio bastante razonable. Así que hemos comido en un wok, una promoción de un ingrediente básico, mas dos complementos con bebida por algo más de 10$CA, lo cual es razonable porque nos han puesto una buena cantidad.


Al terminar hemos decidido volver un rato al hotel a descansar y hacer un poco de tiempo para subir a la torre CN y poder ver Torontontero :P, para volver hemos usado los PATH, que son las galerías subterraneas que comunican la mayoría de los grandes edificios del distrito financiero, de este modo, en invierno si no quieres salir a la superficie no es necesario, porque todas las estaciones de metro salen directamente a estas galerias y puedes ir de una zona a otra por debajo. Dentro de lo que cabe están bien señalizados y si tienes claro para donde tienes que ir no son complicados, porque es cierto que mapa de los PATH sólo hemos visto uno.

Después de descansar un rato nos hemos acercado a la torre CN. La torre fue construida en 1976 por Canadian National, la compañía nacional de ferrocarriles porque las comunicaciones no eran buenas y querían con la torre mejorarlas. Con sus 553, 33m desde su construcción hasta el 2010 fue el edificio y torre más alto construido, en 2010 le arrebataron ambos récords el Burj Khalifa, como edificio y la torre de comunicaciones de Guangzhou, ahora mismo es la tercera torre más alta de comunicaciones, pero es la más alta del continente américano. Con la privatización de CN la compañía pasó a llamarse de otro modo y la torre mantuvo su nombre como Canadian National Tower. La entrada general son 35$CA y si quieres subir al SkyPod, un mirador situado a 447m, lo que le convierte en uno de los más altos del mundo, son 12$CA más, ya que estábamos en ello, hemos subido hasta donde nos dejaban, aunque la verdad es que tampoco merecia mucho la pena, más que nada, porque no se pueden hacer fotos bien, bueno, ni arriba del todo ni en ningún lado, hay cristales y, sobre todo, por la noche tienes que evitar los reflejos, pero con alguna en la planta de abajo ha habido suerte y no ha quedado mal.

A los pies de la CN se encuentra el Rogers Centre que es el estadio de beisbol del equipo local, los Toronto Blue Jays y ayer tenían partido, porque había un montón de gente con las camisetas entrando, lo que no se es lo que se jugarían, pero si no estaba lleno poco le faltaría, porque de camino había gente pidiendo entradas. A los mismos pies de la torre se encuentra una especie de museo ferroviario, han mantenido el edificio de mantenimiento semicircular y en una parte está el museo y en otra una tienda de muebles, además en la parte de fuera hay algunas máquinas, entre ellas una de vapor enorme sobre el puente giratorio que permitía la salida de las máquinas del área de mantenimiento. Desde la parte de arriba de la torre la verdad es todo parecía bastante pequeño a pesar de ser enorme.


Al bajar de la torre fuimos pude hacer una foto de la torre con los colores de la bandera de Canadá y luego fuimos andando hasta el edificio de la asamblea legislativa de Ontario, pera hacerle unas fotos de noche, no quedaba de camino al hotel, pero tampoco nos hemos desviado mucho y ya de vuelta, un poco tarde hemos estado viendo en donde meternos a cenar, pero al pasar por un supermercado hemos comprado unas cosas para hacernos unos bocadillos y de paso algo para desayunar y ya no ha dado más de si el día. Mañana segundo concierto y por la mañana turismo.


jueves, 18 de junio de 2015

Día 3 - Toronto - Concierto Rush




 Sigo teniendo un poco el sueño cambiado, pero tampoco es demasiado problemático, lo único que duermo poco, así que supongo que en algún momento cambiará la cosa, o si no, terminaré molido, pero como sarna con gusto no pica, pues seguimos adelante. Al menos el madrugón me sirve para poner al día el blog y publicarlo, así que eso he vuelto ha hacer. Después a desayunar, hoy he cambiado, he eliminado la tortilla y las salchichas y he hecho un par de tostadas, riquísimas, porque son de esas de pan de molde grueso, que absorben la leche, en Toronto no tenemos desayuno, así que he aprovechado un poco.

Después del desayuno hemos preparado las cosas y hemos salido para Toronto, pero de camino como teníamos previsto hemos parado en Lakeside Park en St. Catharines. Allí nos hemos hecho unas fotos con el cartel de la entrada, para dar fe de que habíamos pasado por allí, mientras estábamos de paseo nos hemos encontrado con unos tipos que nos han preguntado si íbamos al concierto de esta noche y si habíamos ido al de Buffalo, hemos estado charlando un poco y uno de ellos ya no sabía cuantas veces les había visto, de hecho los había visto cuando tocaban en clubes, ya que era medio vecino de ellos...Al menos nosotros habíamos podido ver a Dream Theater más veces que ellos jajaja


Después hemos seguido ruta hacia Toronto, pero al llegar a un cruce, me he líado un poco y me he metido por donde no era, así que luego he salido por una salida que ponía Dundas St. y hemos entrado por ella a Toronto... pero hemos tardado bastante más, pero hemos tenido bastante suerte, hemos dado con una gasolinera cercana al sitio donde teníamos que devolver el coche, pero hemos hecho un poco el ridiculo, porque hemos tardado como cinco minutos en encontrar el sitio para abrir la tapa del depósito, menos mal que la señora de delante nos hacía tapón y ella estaba en modo torpe de serie, así que nosotros hemos disimulado un poco nuestra inutilidad. En el surtidor, en vez de tener una manguera para cada producto, tienen una sola manguera y un selector de producto, en realidad es sólo gasolina, lo único que dependiendo del octanaje cobran más, así que henos seleccionado la más barata y hemos llenado el deposito, al final no se cuantos litros hemos echado, pero algo más de medio depósito han sido unos 22€.


Con el depósito lleno y ya sabiendo ir directamente a la oficina de devolución hemos llegado casi a la hora que habíamos dicho, si hubiéramos ido por el sitio que deberíamos habríamos llegado demasiado pronto, tampoco voy a justificar el error, pero al final ha dado igual. Una vez devuelto el coche hemos ido hacia el hotel andando, que, curiosamente, no me había dado cuenta que se encuentra en Dundas St.pero más allá de donde habíamos abandonado la calle, de hecho hemos estado dando un buen paseo hasta llegar al hotel.

El hotel donde estamos es bastante moderno, pero no tiene internet gratuito, la verdad es que eso es un atraso y al final no se por que lo reservé, cuando el que no tenga internet gratis suele ser motivo directo para eliminarlo de las preferencias, el caso es que estábamos haciendo el check-in con un chico que hablaba castellano y le he preguntado por el WiFi, nos ha dicho que eran 10$ cada 24h... total, que como se ha ido su compañero del mostrador, nos ha dicho que nos dejaba los tres días por esos 10$, así que guay. Cuando nos vayamos dejaremos la tarjeta de satisfacción rellena con su nombre como que nos ha atendido excepcionalmente.


Ya era la hora de comer, así que hemos salido a buscar un sitio cercano, que no fuese el Hard Rock, que lo tenemos al lado, pero al que iremos en otro momento y hemos terminado en un centro comercial en donde hay esas plazas para comer de diferentes sitios juntos, pero no revueltos y al final Alberto y yo hemos terminado comiendo diferente. Una vez que hemos terminado hemos vuelto por el centro comercial hasta casi el hotel, una de las cosas que tiene Toronto es que tiene una ciudad subterranea y es que con las temperaturas que hace en invierno, es mejor no estar mucho tiempo en superficie. Hemos pasado por un parque en el que se anunciaba que en invierno no se hacía mantenimiento de los paseos y que el caminar por ellos era a cuenta de su propio riesgo.

Cuando ha llegado la hora nos hemos ido hacía el Air Canada Centre. El ACC es la cancha de los Toronto Raptors de la NBA y de los Toronto Maple Leaf de la NHL así que como ambos equipos juegan en las ligas americanas, dentro del recinto tienen colgadas ambas banderas. La capacidad varía según el tipo de evento, pero para conciertos ronda los 19.000 largos, y para los conciertos de RUSH estaba todo vendido. Una vez hemos llegado hemos visto que directamente se podía pasar, sin colas, sin alteraciones, lo mismito que en cualquier concierto en España y es que, al igual que los yankees, el sentido comercial de esta gente está muy por encima del patrio. Si tu dejas entrar a la gente cuanto antes en el local, un local que lo tienes perfectamente acondicionado para vender comida y bebida a discreción, el aumento de los ingresos va a ser mayor, puesto que la gente mientras hace tiempo, está consumiendo y eso es lo que hacen, abren pronto, se evitan colas y están generando dinero. Supongo que los precios se corresponden con los ingresos, pero para hacerse una idea, la cerveza, lata grande, eso si, 11.00$CA y el resto en consonancia, la  botella de agua, rondaba los 5.00$CA y no era muy grande, luego añade la comida que se pueda comprar y tienes unos buenos ingresos.


Con motivo de los conciertos de Toronto se van a grabar para la edición de un DVD, y para estos dos conciertos y para el de Montreal, el que quiera, previo donativo de 10$CA se puede hacer una foto con el kit de batería de Neal Pearl de la NHL, así que, una vez hemos entrado nos hemos puesto a la cola y nos hemos hecho la foto, lo único que ha sido un poco bleh es que la foto nos la han hecho con nuestro móvil o cámara, porque la oficial cuando nos tocaba estaba a por uvas, algún problema tenía con ella, así que bueno, nos han hecho unas cuantas fotos con la batería.


Con la tontería ya casi era la hora de comienzo del concierto y nos hemos bajado a nuestro sitio, para el primer concierto es el único en el que tenemos entrada de piso, y se supone que será el que más cerca veamos, pero aún así estábamos un poco apartados y es que con eso de que el sistema te asigna los mejores sitios disponibles es una mierda como una casa, pero es lo que hay. Al menos estábamos casi en el lateral del pasillo, así que yo he estado muy comodo todo el concierto, y, aunque no me gustan las sillas abajo, tengo que reconocer que para el descanso no me ha venido mal. Cuando he entrado me he podido conectar a una WiFi libre, sin embargo Alberto no ha encontrado en ningún momento el SSID al que yo estaba conectado... curioso. He aprovechado para twitear alguna cosa desde el sitio, aunque tardaba un poco en funcionar debido, seguramente, a la gran cantidad de conexiones simultaneas.


El concierto ha estado muy bien, como siempre, al principio creo que el volumen estaba un poco pasado, pero luego lo han bajado un poco y ha sonado todo muy bien. El concierto ha consistido en un repaso a los 41 años de carrera desde los últimos discos hasta el primero, no han tocado de todos, de alguno han repetido, pero no está mal la selección de temas, aunque a mi personalmente, me sobran un poco algunos de la primera época y deberían meter más de los ochenta, pero bueno, no me quejo. Creo que de todas las veces que les he visto esta ha sido la más heavy. Han tocado casi tres horas y ha estado perfecto, hemos salido bastante satisfechos de lo que hemos visto. Para salir ha habido un poco de caos y es que la gente a veces parece que tiene muy poquitas luces, porque si ves que por una escalera está subiendo un huevo de gente, no bajes, espérate un poco o baja por los ascensores, pero se ha formado un buen embudo en una de las escaleras y hemos tardado un poco en salir del sitio.


De vuelta al hotel hemos cogido un par de porciones de pizza y nos las hemos comido en la habitación y se ha terminado el día. Hoy ha sido el primero de los conciertos, nos quedan tres más, el próximo el viernes, otra vez en su casa en Toronto.

miércoles, 17 de junio de 2015

Día 2 - Niagara Falls


A pesar del tiempo que llevaba sin dormir, al final no he dormido tanto como pensaba y al final, más pronto de lo previsto me levanté y aproveché para escribir el rollo de la anterior entrada mientras llegaba la hora de ponerse en marcha. Mientras estaba liado cayó una buena tromba de agua, no como el diluvio universal de la semana pasada en Madrid, pero si lo suficiente, como para quitar las ganas de salir a dar un paseo. La previsión decía que hasta las doce más o menos no iba hacer buen tiempo.


En este hotel tenemos el desayuno incluido y, por fin, un sitio en condiciones para desayunar, sin agobios de gente y con un poco de todo, aunque las salchichas y la tortilla no me han hecho mucha gracia, las salchichas estaban muy sosas y la supuesta tortilla, tampoco estaba muy allá, sin embargo tienen los honey nut loops de colorines y luego he comido una magdalena de canela que estaba muy rica, aunque consistente. Mientras desayunábamos estuvimos decidiendo que hacer en esas tres horas que teníamos hasta que se despejara el día y como tenemos coche, pues hemos pensado en acercarnos a un outlet que estaba a quince minutos. 


Nos hemos preparado la ruta con el maps y hemos llegado sin problemas, la verdad es que esta vez no era nada complicado y además miré antes en el street view la salida que tenía que coger, así que no hemos tenido que hacer cosas raras. Cuando hemos llegado había muy poca gente y es que hemos llegado cuando abrian practicamente. Hemos estado mirando algunas tiendas y he entrado en una de telefonía a preguntar por una tarjeta prepago para datos... lo he flipado un poco, porque me quejo de las tarifas en España, pero aquí era un mes con la friolera de 100mB de descarga por 10$, la más económica eran 500mB por 30$, así que he salido como he entrado y seguiré aprovechando las wifi libres que pueda. Después de hacer algunas compras hemos ido a una tienda gigantesca de pesca, por cotillear, más que nada... La decoración era un pasada, dentro del estilo de la tienda, ya que tenía un montón de bichos disecados, entre ellos un mapache..., un acuario, una cascada, los probadores eran casetas de montaña, en fin todo muy del estilo del publico al que iba dirigido.


Cuando hemos salido ya había clareado el día y empezaba a pegar el sol, así que hemos vuelto a Niagara para ver la principal atracción turística de la zona, las cataratas. Hemos pasado por el centro de bienvenida al turista, pero allí solamente tenían abonos, si querías montar en el barco solamente tenías que ir al sitio de donde salen. No hemos comprado el abono, porque eran 50$CA más tasas y de las cuatro atracciones sólo nos interesaba una realmente y otra a medias, así que hemos ido directamente al barco, que al cambio han sido unos 22€ con tasas.


Para coger el barco hay que bajar, ya que, lógicamente, las cascadas hacen que el curso del río esté a un nivel inferior y este se encuentra encajonado como en un cañón. Las cataratas son tres, la Horseshoe, que es la más grande, la American y junto a ella la Bridal Veil que es la más pequeña. El primer tramo de la bajada es andando, pero luego hay unos ascensores que funcionan a pleno rendimiento, porque aquí viene mucho turista y todos venimos a lo mismo. Una vez abajo, te hacen la foto de rigor con el croma, y te dan un chubasquero rojo, si coges un barco en el lado yankee es azul. Hay dos barcos por cada país, así que se van turnando, y nunca coinciden dos debajo de la cascada de herradura. El barco del lado canadiense es del tipo catamarán y bastante más grande que el américano. Hemos entrado un buen puñado de gente, entre ellos un grupo, aparentemente de españoles y hemos zarpado.


El tour dura unos cuarenta y cinco minutos. A los cinco minutos de salir nos han acercado a las cataratas American y Bridal Veil, que están pegadas, en el lado américano y el spray que sueltan han dejado toda la cubierta empapada y a todos los presentes. Aquí es donde he dado gracias a tener un equipo preparado para el agua, porque la cámara y los objetivos están preparados para ello y además el Xperia Z se ha portado bastante bien, aunque al final se me ha condensado un poco de agua en la cámara, pero no ha sido nada con toda la que le ha caído encima, porque después, cuando nos han acercado a la Horseshoe aquello ha sido un auténtico diluvio, el barco entra en la zona de caída de la Horseshoe y parece que no puede avanzar de la fuerza que lleva el agua, allí abajo estás prácticamente rodeado por la caída y el sonido es brutal, miras hacia arriba y sólo ves spray, es bastante impresionante la verdad, si llega a costar un poco menos habíamos repetido nada más salir.

Una vez de vuelta, calados los pantalones y las zapatillas hemos decidido que era buena hora para ir comiendo, así que hemos ido a Clifton Hill, que es una calle, que es como un parque de atracciones, todos los locales son ludicos, restaurantes, museos, como el de cera, el de los récords o el Believe or Not, que es el segundo que veo, ya que cuando estuve en Jeju había uno y, como el de allí, el edificio es de lo más curioso, en este caso es una mini réplica del Empire State medio cayendose, también hay mini golfs, temáticos, una noria y un montón de cosas más, así que es una calle animada y hay restaurantes, así que hemos comido en uno de ellos, Boston Pizza. No hay foto de la pizza, The Meateor, pero estaba riquísima, además con contenido y la masa crujiente, pero ha sido allí donde me he dado cuenta que la cámara del Xperia tenía condensaciñon.

Al salir, como estábamos relativamente cerca del hotel, nos hemos vuelto un rato, para ver si quitaba la condensación y descansar. El problema del móvil, casi ha desaparecido solo poniéndolo al sol de camino al hotel, porque la verdad es que una vez que ha abierto el día ha hecho bastante calor, menos mal que nos pusimos crema y cogimos la gorra. Tras la breve parada técnica, de casi hora y media en el hotel nos bajamos otra vez al Niagara para ir al puente Rainbow, que es uno de los puentes que comunica ambas fronteras, para ver si podíamos llegar hasta la mitad y tener otra perspectiva de la zona, pero no hemos llegado ni a preguntar, habría que pasar inmigración y luego si terminábamos cruzando lo mismo, para volver a las cuatro horas y realizar los mismos trámites, así que nada, vuelta a pasear por las cascadas.


Después de hacer tiempo, se iba acercando la hora de la cena, así que hemos ido a ver una zona al lado del hotel, en Fallsview Boulevard que es otra calle más comercial, pero tras el casino y un par de hoteles se ha terminado lo que se daba, así que como estábamos al lado de un restaurante, nos hemos metido a cenar. Tampoco he hecho foto, pero estaba muy rico, una pechuga de pollo con salsa de lima y arroz, Como ya había casi anochecido hemos bajado de nuevo al paseo Niagara para hacer unas nocturnas, Alberto se volvió un poco antes al hotel y yo estuve con las fotos por las zonas que ya habíamos pateado durante todo el día.


La verdad es que salvo las cascadas y la Clifton Hill, Niagara, tiene poco más, si es un sitio turístico, pero no hay mucho más que ver. Tampoco se si es por la fecha y ser entre semana, pero aunque hay gente, no está muy masificado, supongo que un fin de semana será diferente, pero no hay agobios de gente en ningún lado, eso si, los locales de restauración son todos enormes, así que debe ser un poco indicativo de la cantidad de gente que tienen que soportar en otros momentos. Y ya que estoy con algunas curiosidades, los canadienses, en general deben comprar los coches sin intermitentes, pensaba que serían más respetuosos con los límites de velocidad, pero en autopista casi todos iban 20km/h por encima de los 100Km/h de límite, lo bueno para mi es que usan el sistema internacional, tienen un cartel a los pocos kilómetros de la frontera de conversión a millas para los yankees. Si sobrepasas el límite de velocidad en 50km/h tendrás una multa de 10000$CA, retirada del carnet e inmovilización del vehículo y la última curiosidad por hoy, el grifo de la ducha, por ejemplo, es giratorio en el mismo sentido, según le vas dando va saliendo el agua más caliente.


Y esto ha sido todo por Niagara, mañana nos vamos a Toronto, aunque de camino pararemos por Lakeside Park en St. Catharines, Cerca de allí vivía Neil Pearl y pasó parte de su infancia en ese parque, así que por los recuerdos que le traía y los cambios que ha habido con el paso del tiempo compuso la canción del mismo título para el disco Caress of Steel. Por la tarde iremos al primero de los cuatro conciertos de RUSH que nos esperan en estos días.

martes, 16 de junio de 2015

Día 1 - Viaje a Canadá




Como la mayoría de las veces que me voy de viaje o tengo algo diferente al día siguiente no dormí especialmente bien, lo de menos era el madrugón, porque tenía que levantarme solo media hora antes de lo normal en un día de trabajo. Así que a las 5:30h estaba de pie y preparándome. Miguel se había ofrecido amablemente a llevarnos al aeropuerto, así que a la hora más o menos prevista estábamos en T2 dejando las maletas y con las tarjetas de embarque. La verdad es que había poca gente, aunque también es cierto que a lo mejor estábamos demasiado pronto, el caso es que de una manera u otra ya teníamos las maletas facturadas con esa etiqueta que termina en YYZ, el código IATA para el  aeropuerto Pearson International de Toronto y que además es un tema de RUSH.

El primer vuelo, el LH1123 nos llevaba a Frankfurt sin mayor problema, todo fue muy bien, ya que, aunque con el avión en remoto el embarque fue rápido y salimos en hora, El avión el D-AISO está a punto de llegar a los siete años de operación, pero estaba bastante nuevo, nos sirvieron un desayuno y sin apenas darnos cuenta estábamos en Frankfurt.


Nos bajaron del avión con jardinera, como la última vez que estuve y después de dejarnos en el área de tránsito entramos en la terminal. Frankfurt tiene servicio WiFi gratuito 24h, previo registro, el registro es sencillo, pero la verdad es que iba un poco lento, pero al final lo conseguí, teníamos unas tres horas de tránsito y mejor tener algo con lo que entretenernos, ya que descartaba hacer fotos desde la terminal a los aviones, porque de otras veces ya he probado que hay demasiado reflejos y parece que tengas dos aviones. Además de la conexión gratis hay periódicos a disposición de los pasajeros, no hay máquinas de café como en Múnich, pero ya es algo más que en Barajas.

Nuestro siguiente vuelo, el LH740, se encontraba en la puerta B25, así que tuvimos que andar un rato hasta llegar a ella, se encuentra en otra zona de la terminal donde, además de Lufthansa aparcan otras aerolíneas de Star Alliance, como Singapore y Thai, que operan con sus A380 y son los que vimos, no habían terminado de sacar el de Singapore y ya estaban colocando el de Thai, Para acceder a la zona de embarque tuvimos que pasar inmigración y, la verdad, es que mis experiencias en Frankfurt con este tema son muy buenas, me atendió un agente en castellano y estuvimos bromeando un poco con mi segundo apellido y el pelo. El vuelo a Toronto lo íbamos hacer en un B774, llamado Bremen y con registro D-ABVP, un poco más veterano que el anterior vuelo, este tenía algo más de dieciocho años de servicio.


Después de un embarque un tanto caótico, lo de hacer una fila, la verdad es que no debía de ser lo fuerte de los que estábamos allí entramos al avión, El interior estaba nuevo, los asientos más finos que está poniendo en economy Lufthansa son relativamente cómodos y parece que dan un poco mas de pitch con lo cual tenía espacio para las piernas, o al menos la sensación de tener algo más de espacio, claro que también en esa sensación tiene que ver que el avión es más grande. Finalmente con unos cuarenta minutos de retraso salíamos de Frankfurt con destino Toronto.

El remozado interior del avión incluía el equipo de entretenimiento a bordo y la pantalla táctil la verdad es que funcionaba de maravilla. Estuve cotilleando la selección de películas, pero esta vez había menos que me interesasen, así que pasé a los juegos y estuve un buen rato con uno hasta que llegó la hora de la comida, En el primer servicio teníamos para elegir pollo o pasta y elegí pollo, problema, además del normal de ser comida de avión, sin lujos, el pimiento, tuve que apartarlo un poco, porque habían sido bastante generosos con el. Después decidí dar una cabezadita y cuando me desperté ya sólo quedaban unas tres horas hasta el destino, así que me puse a ver Kingsman y bueno, no me hizo demasiada gracia, la verdad, me gustó el acento que ponía Samuel L. Jackson al hablar y algun punto que tenía, pero en general, me dejó indiferente. Antes de terminarla nos dieron la merienda, a elegir, pavo o pizza, elegí pizza y tras darle el primer bocado, era tipo calzzone, allí se quedó, estaba rellena con mas pimiento que otra cosa y esta vez no iba a poder apartarlo, así que me quedé sin merienda.


Casi sin darnos cuenta estábamos aterrizando en Toronto, A la salida del finger unos agentes de aduanas nos iban pidiendo los pasaportes, una mera inspección visual y tras esto, pues andar hasta la zona de inmigración. A pesar de haber un montón de gente, nos debimos juntar varios vuelos, la fila se movía bastante rápida, en ella ya pudimos ver a algunos que llegaban a lo mismo que nosotros, ya que llevaban camisetas de RUSH y el agente que atendió a Alberto se lo comentó, que ya habían pasado unos pocos diciendo que llegaban para el concierto. La que me atendió a mi, se acababa de poner y me hizo unas pocas preguntas, pero bien, al rato ya estaba con un nuevo sello en el pasaporte y dentro de Canadá.


Tras recoger la maleta fuimos a por el coche, nos liamos un poco con las indicaciones, pero terminamos llegando. La chica del mostrador muy amable, ya sabia que íbamos a ir a las cataratas, creo que es el viaje más obvio de todos aquellos que alquilamos un coche para dos o tres días. Al final le pregunté sobre el cambio automático, porque lógicamente todos los coches son automáticos y me dijo que para nosotros con usar la P, R y D, teníamos suficiente, que eso si, que automático significaba que el cambio era automático y que no fuéramos haciendo una fiesta en el coche, porque no iba sólo :D


Una vez en el coche Alberto me tenía que indicar como ir hasta Niagara Falls, y, aunque al principio estaba un poco preocupado por aquello de ir a pisar el embrague, la verdad es que sin problema, dejé la pierna izquierda como tonta y en marcha. Para salir del aeropuerto no tuvimos demasiados problemas, pero las indicaciones, las que tenía preparadas para ir y las de las propias carreteras se encargaron de liarnos un poco y empezamos yendo en dirección contraria a donde queríamos, nos metimos en un atasco y hasta que pudimos hacer al cambio de sentido, pues pasaron unos kilómetros, cuando ya pensábamos que estaba todo controlado, no pude salirme por la salida que era y tuvimos que volver hacer otro cambio de sentido y cuando pensábamos que habíamos metido la pata y que tendríamos que volver a empezar, resultó que por fin, estábamos en la dirección correcta, Una vez en ella, ya no hubo complicaciones, más que nada, porque ya si, había carteles indicando a Niagara Falls y la llegada al hotel dentro de Niagara la hicimos a la primera.


El hotel lo tenemos a cinco minutos dejándonos caer por una cuesta de las cataratas, así que el coche no creo que lo usemos más hasta la vuelta de mañana a Toronto. En el hotel hay una concentración de coches antiguos y está completo. No está mal, es parecido a los hoteles de las películas, de esos de dos plantas con habitaciones en ambos niveles y el párking abajo. Nada más llegar, dejamos las cosas y nos fuimos a ver las cataratas. Es curioso, al menos para mi, cuando miraba los mapas y las fotos, siempre había pensado que las cataratas estaban en el lado norte, pero no, está en el sur, la corriente del río es de sur a norte y ayer, eso me descolocó un rato. La verdad es que impresionan, por el ruido y, sobre todo, por la cantidad de spray que generan, junto a ellas, en la parte superior parece que está lloviendo y la carretera está totalmente mojada, lo mismo que el paseo. Lo único malo, es que, como casi todo lo que toca el hombre, tiene que joderlo y hay unos rastros de espuma de suciedad bastante grandes.

Tras la primera toma de contacto nos fuimos a cenar y terminamos en el Hard Rock café, otro más para la lista. La carta similar a la de todos, pero con ligeros cambios, así, la blackened chiken pasta, aquí lleva salchichas. De precio poco más o menos como todos, pero aquí no se paga lo que marca, si no que hay que añadirle los impuestos y luego, por supuesto, la propina, mínimo 10%, pero incluso con el pago con tarjeta ya lo puedes incluir, te aparece un menú donde seleccionas el porcentaje de propina que quieres dejar... esto es américa ;)

domingo, 14 de junio de 2015

RUSH, RUSH, RUSH, RUSH...


Cuando fui a ver con Alberto a RUSH por primera vez allá por el año 2007, en la gira del Snakes and Arrows en Rotterdam dos noches seguidas, nos propusimos que alguna vez deberíamos ir a verles a su casa a Toronto. Estuvimos a punto de hacerlo en 2010, pero al final sólo cruzamos el charco para pasar un fin de semana y verles en Washington. Al año siguiente volvieron a Europa, para continuar con su Time Machine Tour y nos fuimos a Frankfurt. En 2013 los volvimos a ver en su gira Europea del Clockwork Angels, otras dos veces, Amsterdam y Köln, y nos volvimos a quedar con la espina clavada de no haber cruzado el charco para ir a Toronro. Así que, de vuelta, dijimos que para la siguiente gira iríamos fijo, ya que además sería para la gira de su 40 aniversario y con la edad que tienen uno no sabe cuando van a dejar de hacer giras y podría ser la última, así que, habría que ir como fuera.

Al final el año pasado no hicieron gira por su 40 aniversario, no tenían necesidad realmente de hacerla el mismo año, pero a finales del mismo si que anunciaron que habría gira para celebrar el 40 Aniversario, la gira R40 por Estados Unidos y Canadá. Así que Alberto y yo lo tuvimos claro, iríamos a Toronto. Un poco más adelante anunciaron las fechas, la gira empezaría el 8 de Mayo en Tulsa y se alargaría hasta el 1 de Agosto en Los Angeles, entre medias, lo que nos interesaba, dos fechas en Toronto, el 17 y el 19 de Junio. Pensamos en estar, al menos 10 días de viaje, ya que cruzamos el charco con tiempo no íbamos hacer como la otra vez, que menos que aprovechar para hacer un poco de turismo y que podríamos cruzar a Estados Unidos. Así que empecé a mirar vuelos teniendo en cuenta la gira y al final, el mejor precio lo encontré para ir el 15 de Junio a Toronto y volver el 26 desde Philadelphia, han sido vía Frankfurt, lo cual no es lo mejor, pero las otras opciones eran sensiblemente más caras y con lo que nos ahorramos, podemos pagar el alquiler del coche para los primeros días.

Con el billete comprado incluso antes de tener las entradas, empezamos a plantearnos en ver algún concierto más de la gira entre esas fechas, durante esos días tocan dos veces en Toronto, luego Montreal, Boston y Philadelphia, así que podríamos perfectamente ir a uno de Toronto y al de Philadelphia. Así que cuando se pusieron las entradas a la venta para usuarios de la página de RUSH unos días antes que la venta general, esa era la idea, dos conciertos. El "problema" que tenía era que la preventa empezaba a las 16:00h del viernes 27 de Febrero y me iba a encontrar de viaje, así que no podría intentar comprar las entradas desde el primer minuto. Ese fin de semana iba a Donosti al Roxario, como se venía Miguel conmigo, pues le emplumé el portátil y con la conexión compartida del móvil, estuvo intentando comprar las entradas. No lo consiguió porque la página de preventa era un desastre, primero no dejaba comprar dos entradas a la vez, decía que no había disponibles en ese momento, cuando por fin conseguía pasar la selección, al realizar el pago no admitía la forma de envío, una forma de envío que era siempre por correo y siendo una compra internacional sólo había una opción, pero ni por esas. Total, que cuando paramos a coger gasolina mandé un mail a los de la página de venta comentando el problema que tenía. Continuamos el viaje, llegamos a Donosti y hasta que no volvimos de cenar no miré el correo para ver si me habían contestado.


Al volver al hotel tenía un mail indicando que tenía que poner un código postal y que luego les debía mandar un mail con la corrección del código postal. Vale, me pongo a ello y el mismo problema, no podía finalizar la compra, así que al final decidí poner una dirección de Estados Unidos que se correspondía con ese código postal, y, por suerte, pasó el check y pude finalizar la compra, mandé un mail con mi dirección real y todo perfecto, ya tenía las entradas para uno de los conciertos. Después tocaba el turno al de Philadelphia y tras penar otro poco, esta vez con el método de pago, tenía que ser débito, pude comprar también las entradas para el concierto.


La venta general empezaba a la semana siguiente, pero en dos días la preventa estaba agotada. Durante esa semana estuvimos hablando y flipándonos un poco, porque por fin los íbamos a ver en su casa y nos fuimos yendo arriba, de tal modo, que el fin de semana siguiente yo estaba visitando a Mario en Tenerife y comprando las entradas, ya en la venta general para el segundo día de Toronto y para el concierto de Montreal. Así pues, íbamos a ver a RUSH en cuatro fechas de las cinco posibles durante los días que estábamos de viaje. En general el sistema de venta de entradas ha sido una castaña, no puedes elegir asiento, simplemente el sistema te asigna lo que el determina que son los mejores asientos disponibles, en la parte de abajo no se está de pie, si no que ponen asientos y, por tanto las entradas son más caras, porque todo el aforo es sentado, aunque luego durante el concierto se esté de pie, pero bueno el objetivo estaba conseguido.


Durante estos meses hemos terminado de perfilar el viaje, reservar los hoteles, ver cuales eran las mejores opciones para los traslados y al final la idea es la siguiente:

- Día 1 (15) - Llegada a Toronto y coger un coche hasta las cataratas del Niágara.
- Día 2 (16) - Cataratas del Niágara.
- Día 3 (17) - Viaje a Toronto.
- Días 4 y 5 (18 y 19) - Toronto.
- Día 6 (20) - Viaje a Montreal.
- Día 7 (21) - Montreal.
- Día 8 (22) - Viaje a Estados Unidos.
- Día 9 (23) - Llegada a Philadelphia.
- Días 10, 11 (24 y 25) - Philadelphia
- Día 12 (26) - Vuelta

Entre el día 22 y 23 iremos a algún parque natural, lo más probable que el Adironrak, pero lo veremos sobre la marcha. Al final lo bueno de estos viajes, es que, aunque el motivo principal en este caso es ir a los conciertos, podemos hacer turismo y conocer otros sitios.


Había rumores de que a lo mejor los dos conciertos de Toronto se grababan para un futuro DVD y hace un par de semanas lo confirmaron, así que vamos a estar en los dos conciertos más "importantes" de la gira y luego cuando lo veamos, podremos decir que nosotros estuvimos allí, como con los conciertos de Rotterdam que fueron grabados. Así pues, el lunes día 15 ¡allá vamos Toronto!

He cambiado la canción del blog, ahora es YYZ de RUSH, como no debía ser de otro modo, YYZ es el código internacional del Pearson International Airport de Toronto y es un homenaje de RUSH a su ciudad.