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viernes, 26 de junio de 2015

Día 11 - Philadelphia - Concierto de RUSH


El último día completo en Philadelphia y el último concierto de los cuatro a los que íbamos a ir en esta gira. Por la mañana en el desayuno nos hemos encontrado con un tipo que llevaba una camiseta del R40 así que hemos charlado un poco, era británico, había ido al concierto anterior, en Boston y con el de Philadelphia ya terminaría su tour, de todos modos nos ha dicho que los había visto 50 veces, para que luego alguno piense que nosotros estamos mal por ir a cuatro conciertos o que los hayamos visto diez veces.


La mañana la íbamos a dedicar a visitar la ciudad, que ayer, apenas paseamos por lo que es el centro. Así que nos hemos puesto en camino hacia las escaleras de rocky, que se encuentran al final del paseo de Benjamin Franklin. Antes de llegar allí hemos id viendo cosas que hay a lo largo del paseo como la plaza Logan, en donde hay una fuente en la que ayer habíamos visto a la gente refrescarse los pies y los niños jugar en ella, esta mañana estaba igual, aunque en el fondo pone No Swimming huele a piscina y dan ganas de meterse y claro, la gente no nada, pero se refresca un poco en ella. Siguiendo por el paseo hemos pasado junto al museo Rodin en donde hay otro pensador, creo que es el tercero o cuarto que veo en diferentes sitios. También está la biblioteca pública y al final se encuentra el museo de arte de Philadelphia, pero para llegar al museo hay que subir los famosos escalones de Rocky y eso hemos hecho, subirlos, llegar arriba y alzar los brazos, creo que los vigilantes que están allí están hartos de ver a todos los turistas hacer lo mismo, pero, es que es lo suyo.

En la parte de abajo, a la derecha se encuentra la estatua de Rocky, en donde, por supuesto nos hemos hecho una foto, otro topicazo y después hemos seguido por la parte de abajo del museo rodeándolo para ver el dique Fairmount, que en realidad es una línea de cascada en el río Schuylkill. Tras esto hemos decidido ir hacia el centro de nuevo y al pasar por la fuente ha pasado lo que tenía que pasar, nos hemos mimetizado con la gente local y nos hemos refrescado los pies. Tras estar un rato allí, ha empezado a cubrirse un poco el cielo y hemos decidido ir hacia la zona del Mall para ver la campana de la libertad antes de que empeorara la cosa. De camino hemos pasado por el ayuntamiento, al que teníamos pendiente subir a la torre, pero lo haríamos más tarde.

El Mall de Philadelphia no tienen mucho que ver con el de Washington, sobre todo en tamaño. Al rededor de él se encuentran varios lugares de interés histórico como el Independence Hall, las ruinas de la casa de George Washington, la campana de la libertad y el centro de atención al visitante. La verdad es que todo gira alrededor de la libertad de las personas y la igualdad entre ellas. Está bien, sobre todo porque aquí ha habido bastantes desigualdades y aún sigue habiéndolas, pero al menos han cambiado muchas cosas, como en general en el resto del mundo, aunque sigue habiendo demasiadas injusticias. El caso es que para entrar a ver la campana de la libertad hemos tenido que hacer un rato de cola y en el edificio donde está hablan un poco de ella y su simbologia.

Tras esto, como aún era algo pronto para ir a comer, hemos pensado en volver al ayuntamiento para subir a la torre, el problema es que cuando hemos llegado no hemos podido subir, con la tormenta del martes cayó un rayo en la parte de arriba y parece que causó algunos desperfectos y se encontraba cerrada. La tormenta debió de ser de las buenas, pero nos la perdimos porque nuestra habitación no tiene ventanas exteriores y cuando salimos ya había pasado todo, pero vimos en las noticias al día siguiente que en algunos sitios había roto árboles y había habido estado de alerta de la agencia meteorológica. El caso es que para nosotros no pasó nada y la luz y el cielo que hubo después de la tormenta difícilmente lo voy a olvidar, fue increíble. Así pues, al no poder subir a la torre hemos paseado otro rato hasta la hora de la comida, que hemos vuelto al Hard Rock Café, esto ya va siendo tradición, además de visitar el de la ciudad en la que estamos, comer allí el día del concierto. He pedido una ensalada de rúcula con queso y frutos secos y estaba riquísima y, de postre, la tarta de queso con galletas oreo. Después a descansar un poco antes de ir al Wells Fargo Center para el concierto de RUSH.

Cuando hemos salido del hotel nos hemos encontrado el cielo bastante cubierto y con pinta de empezar a llover, pero como teníamos el metro cerca no nos hemos preocupado mucho. En la entrada hemos metido la pata y es que teníamos que comprar un token y al final hemos terminado con cinco, así que tenemos cuatro de más de los que pensábamos usar y es que cuando uno se empeña en hacer alguna cosa sin pensarla un poco más, pues sale como sale. En el andén nos hemos encontrado con unos newyorkinos que también iban al concierto y dentro del tren, pues mucha camiseta de RUSH, claro.


Al llegar a AT&T hemos salido y estaba chispeando bastante más, pero tampoco nada preocupante, la gente estaba en el párking comiendo y escuchando música, obviamente de un único grupo y hemos visto que menos mal que no hemos tenido que ir en coche, porque sin ser lo caótico que fue cuando estuvimos en Washington los accesos estaban con un buen atasco. Antes de entrar hemos preguntado la posibilidad de hacer un upgrade de las entradas, pero nos hemos quedado con las que teníamos porque eran otros 90$ cada una y no era plan, habiéndolos visto ya tres veces, porque esta vez los viéramos un poco más arriba no iba a pasarnos nada.


El poco más arriba era casi colgado de la lámpara, pero sobre todo es que estábamos muy metidos en el escenario, lo veíamos casi perpendicular y las pantallas laterales lo mismo, así que no ha sido el mejor sitio, ni mucho menos, pero lo hemos disfrutado igualmente, buen sonido, y lo más importante temazos ejecutados a la perfección, son los más grandes. Después de verlos estas cuatro noches, todas han sido increíbles, quizás la más especial fuera la segunda noche de Toronto, ese concierto será único, probablemente, y allí estuvimos. No me voy a extender mucho más en el concierto, pero ha sido otra pasada y vamos a echar de menos el ir a los conciertos cada dos días. Lógicamente si finalmente hacen gira europea iremos a verles de nuevo.


Al terminar el concierto, la salida ha sido muy fluida, las escaleras mecánicas que al entrar estaban para subir y bajar estaban solo en sentido descendente y los accesos son amplios en la parte de abajo así que muy bien, hemos salido bien para coger el metro y volver al centro. El metro de Philadelphia es un poco viejo, la verdad, pero lo que me ha gustado es que para los eventos, ya sean conciertos o deportivos ponen trenes especiales que hacen menos paradas y que evitan las aglomeraciones que se producen, por ejemplo en Madrid cuando vas a coger el metro tras un concierto. De hecho la estacióna AT&T tiene otro andén inferior debajo del principal para poner más trenes, algo parecido ya lo vi en Londres en Wembley y ya digo, me parece una gran idea que podía copiarse en Madrid, aunque como tenemos el mejor metro del mundo, el más rápido, el más nuevo, el más de todo, porque vayamos enlatados no nos va a pasar nada, es lo que tiene disfrutar de lo mejor... ja!


Al llegar al centro ya era un poco tarde pero esperaba que hubiera algún sitio abierto, pero no ha sido así, así que hemos entrado en un supermercado chino que estaba abierto al lado del hotel y hemos comprado unos cuencos de noodles que con el agua calentada en la cafetera nos hemos podido preparar. Y así se ha terminado el día y, lo peor, que prácticamente
el viaje se ha terminado, ya he recibido el correo de Lufthansa para hacer el check-in y eso significa, muy a mi pesar, que mañana nos volvemos a España...


lunes, 22 de junio de 2015

Día 7 - Montreal - Concierto de RUSH


La noche que mejor he dormido desde que estoy en Canadá, la cama gigantesca ha tenido parte de culpa, seguro. Me desperté porque tenía sed y aproveché para colocar el barco del Virtual Regatta para llegar a Goteborg y terminar la VOR virtual. Al final no he podido ganar a mi tío, pero me he quedado cerca, pero estoy contento con el resultado. Después he seguido durmiendo un poco más y cuando me he levantado me he enterado que el Madrid de basket le había dado un buen repaso en el segundo partido de la final de liga, así que me he levantado la mar de contento. Normalmente aprovecho para escribir algo del blog o terminarlo, pero como me ha dado el subidón con la victoria del Madrid no he hecho nada más que leer noticias sobre ello.


Después de un buen rato ha sido el momento de prepararnos y salir a pasear un poco. Como el coche lo tenemos que ir a coger al aeropuerto y el autobús cuesta 10$CA hemos pensado que era mejor comprar un billete de un día que vale lo mismo y así hoy desde el momento en que activasemos el billete teníamos 24h para usar el transporte público de la ciudad las veces que quisiéramos. Como quería ir a la Ille de Notre Dame al circuito de Gilles Villeneuve había que coger metro y luego a Alberto le apetecía ir a ver el parque olímpico, así que lo íbamos a aprovechar. Aquí el metro es 0.25$CA más caro que en Toronto, el billete sencillo cuesta 3.25$CA una pasada, la verdad. En Montreal aunque se habla inglés y francés la lengua principal es el francés, de hecho, ayer la chica que nos explicó el tema del jarabe de arce tenía problemas para contárnoslo en inglés, y hoy nos hemos encontrado con otro igual, todas las indicaciones están en francés y algunas solamente en inglés y en el metro la megafonía sólo da los mensajes en francés. Hemos cogido el metro cerca del hotel y aquí, como no, el metro también es parecido al de París, es de esos con ruedas neumáticas en vez de las normales de metal.


Cuando hemos llegado a la Ille de Notre Dame el cielo estaba un poco cubierto y me temía que fuera a llover, pero al final nos ha respetado todo el día salvo cuando hemos salido del concierto, ya por la noche, que nos han caído unas gotas, pero nada del otro mundo. El circuito Gilles Villeneuve es semiurbano, no es urbano, porque no está en la propia ciudad, pero el trazado está abierto al tráfico, aunque sólo parcialmente, la pista está dividida en dos partes, un carril para vehículos motorizados y el otro para paseantes y ciclistas. Así que según hemos llegado hemos empezado a recorrer el trazado, desde la horquilla y hemos ido hasta el muro de los campeones. Se dice que todos los campeones del mundo de Fórmula 1 se han comido alguna vez ese muro. Me he hecho unas fotos junto a él, luego en la posición de la pole y junto a la línea de salida donde se lee el mensaje Salut Gilles. Al final no lo hemos recorrido entero, pero casi, hemos pasado junto al casino y luego hemos vuelto al punto de partida por el lado contrario del circuito, un buen paseo.


Después de ir a ver la bioesfera del parque Jean Drapeau hemos cogido el metro y hemos ido hasta el parque olímpico. Montreal fue sede de las olimpiadas de 1976. El estadio olímpico tiene la particularidad  de que está cubierto y tiene una torre a la cual no sabía que se podía subir, pero así es, así que hemos subido en el funicular hasta arriba para ver Montrealentero (aquí no tiene tanta gracia). La distribución de las zonas del parque nos ha parecido un poco caótica y un tanto absurda, muchos muros de cemento horribles separando áreas, escaleras para luego bajarlas pocos metros más allá, no se, no me ha parecido un buen diseño, aunque eso si el estadio es una pasada, parece una nave espacial y luego con la torre, mola un puñado. Como estos días se está celebrando el mundial de fútbol (soccer dirían por aquí) femenino hoy había partido en el estadio, Fracia vs Korea, el mundial termina el 9 de Julio y hay un reloj con la cuenta atrás a la salida del metro.


A la vuelta a la zona del hotel, nos hemos paseado por las galerías y nos hemos parado a comer en un food market, que es una zona con mesas en las que alrededor hay como puestos de comida y hemos comido japonés, pero yakisoba, nada de shushi. Estos sitios están muy bien, cuando he estado por ahí son de mis opciones favoritas para comer, porque son relativamente baratos, la comida suele estar bien y puedes elegir entre varios tipos, con lo cual siempre hay algo que te gusta. Al acabar hemos seguido por las galerías para buscar un supermercado, pero al final hemos llegado al hotel sin dar con ninguno, pero en la habitación hemos visto por internet que teníamos uno a 15 minutos andando, así que hemos ido a comprar algo para cenar y para el desayuno.


Después de un descanso en la habitación nos hemos ido al concierto de RUSH, el tercero de nuestra minigira. El concierto era en el Centre Bell (Bell es una de las operadoras de telefonía en Canadá) que es donde juegan los Montreal Canadians un equipo de la NHL. Es un poco más pequeño que el ACC de Toronto, pero aún así es impresionante la altura que tiene, tiene tres niveles de grada y gran parte de la grada inferior está por debajo del nivel de calle. Nos han pasado una raqueta a la entrada, me han mirado la bolsa, pero no me han dicho nada por meter la cámara y no le he visto ningún sentido a lo de la raqueta, la verdad, pero bueno.


El concierto ha sido, de nuevo espectácular, esta vez no iba a ser grabado y tal vez por ello una iluminación que había en Toronto sobre el público esta vez no apareció. El setlist ha sido como el del primer concierto y lo he segundo flipando como el primer día que les vimos. A mi la verdad es que me gustaría que tocaran más temas de los discos de los ochenta en adelante, pero como es una especie de regresión en el tiempo van tocando desde los temas más nuevos hasta que terminan con Working Man su primer gran éxito, de su primer disco, RUSH, del año 1974. Entre medias, tocan temas que llevaban mucho tiempo sin tocar en directo como The Jacob's ladder, y bueno, tampoco voy a ponerle pegas, porque están sonando muy cañeros y, hasta ahora, todos los conciertos han sonado muy bien.


Cuando hemos salido estaba chispeando un poco, así que a paso ligero al hotel. Nos hemos preparado un bocadillo con lo que habíamos comprado en el supermercado que estaba riquísimo. Mañana abandonaremos Canadá para meternos en yankeelandia. De camino a Philly pararemos por el Adironrack un parque nacional, a ver que tal nos va.


sábado, 20 de junio de 2015

Día 5 - Toronto - Concierto de RUSH


El segundo día completo en Toronto lo teníamos programado en dos partes, por la mañana, un poco de turismo por la ciudad y por la tarde el segundo concierto de RUSH. El día lo empezamos desayunando en la habitación, la noche anterior además de comprar cosas para los bocadillos compramos unas magdalenas para el desayuno, con las magdalenas, las galletas sobrantes del día anterior y el café y té que podíamos hacer en la habitación nos apañamos.


Una vez en la calle al primer sitio donde íbamos a ir es al ayuntamiento de Toronto, edificio que ha salido en algunas películas, como Residen Evil 2. El nuevo edificio está muy cerca del antiguo, que la verdad es más bonito, pero es de suponer que se habría quedado pequeño con un estilo del edificio antiguo es como el de la asamblea o la casa Loma. Entramos en el edificio nuevo y estuvimos curioseando un poco por las plantas inferiores, tampoco era nada del otro mundo, aunque había una capsula en la que habían metido cosas de unos niños, no decían el criterio para ser seleccionados y las abrirían en 2050, así que tampoco queda tanto. Es la segunda cosa de este tipo que veo, después de la de Seúl, pero la de Seúl era más grande y estaba a más años vista su apertura. En la plaza que hay delante del ayuntamiento está instalado la carpa de los conciertos del Toronto Jazz Festival que empezaba el 18 y termina el 29 de Junio, pero no hemos parado por allí.


Después hemos bajado hasta la costa. Lo ideal hubiera sido coger un barco y hacer un tour por el agua, pero no lo hemos hecho, así que las fotos del skyline son inexistentes. Frente a Toronto hay una serie de islas que hacen de barrera natural y crean una bahía en medio, además de cosas de ocio hay un aeropuerto pequeño, que vendría ser como el London City. La zona de la bahía está muy bien, es moderna y los edificios que hay de apartamentos tienen pinta de ser de lo más caro. Es una parte de la ciudad que parece que están revitalizando y casi todos los edificios son modernos. De camino pasábamos por el Air Canada Centre, así que entramos a curiosear por allí y vimos las taquillas abiertas, así que preguntamos para ver si podíamos recoger las entradas para el concierto de la tarde, ya que para este segundo concierto las había comprado para recoger y si, nos las imprimieron en ese momento y prefecto, porque no había nadie y seguro que por la tarde habría más lio. Entramos en la tienda de recuerdos y vimos las equipaciones de los equipos locales que juegan allí, los Toronto Raptors de la NBA y los Toronto Maple Leafs de la NHL.


Como terminamos antes de lo previsto el curiosear por allí decidimos terminar nuestro Tour turístico de RUSH yendo al Orbit, un local de música en directo del cual es copropietario Alex Lifeson. Para llegar allí cogimos el metro e hicimos un trasbordo para coger la línea que va de este a oeste, en esta línea los trenes eran bastante más viejos y no se podía pasar de uno a otro, pero igualmente había wifi gratuíta. Una vez nos bajamos nos orientamos un poco y terminamos llegando al Orbit, que estaba cerrado, pero bueno, nos hicimos una foto en la puerta. Lo curioso es que cuando salimos del metro preguntamos a uno como llegar, para orientarnos bien y nos dijo que nos habíamos bajado mal y que estábamos a 45 minutos del sitio... menos mal que no le hicimos mucho caso, porque en 25 minutos andando estábamos allí.


El transporte público en Toronto se basa en cuatero líneas de metro, aunque dos de ellas, son muy cortas, autobuses, que como en Los Angeles llevan el soporte delantero para transportar bicicletas y los tranvías, que son de lo más curioso, no por lo que son, si no, porque para cogerlos en las calles del distrito comercial tienes que cruzar un carril para montarte y los coches de ese carril tienen que pararse detrás del tranvía para dejar espacio y la gente pueda subir y bajar. Lo que no me queda muy claro es como saben cuando van a parar porque las paradas están señalizadas minimamente, pero resulta la mar de chocante que no tengan una zona separada para que suban y bajen del tranvía con más seguridad, al menos en la zona financiera. Al final para volver estuvimos pensando en subir en un travía, pero no teníamos claro si podíamos subir con nuestros tokens y al final empezamos a andar y terminamos en la plaza Dundas, donde está el Hard Rock café y allí comer. En este si que hay cosas de RUSH y mucha gente con camisetas del grupo, porque luego por la tarde, antes del concierto se celebraba la Rushcon, así que había bastante ambiente, además pusieron temas de ellos, así que todos contentos. El postre fue una tarta de queso con galleta oreo que estaba de muerte, no la había visto nunca en la carta y si es común al resto de restaurantes, que casi todos los platos lo son, la recomiendo.


Después de la comida nos subimos un rato al hotel a descansar y a la hora del concierto nos fuímos para el Air Canada Centre. Esta vez me llevé la cámara con el objetivo fijo. No tuve problema para entrar con ella. Lo único que casi todas las fotos son muy parecidas, porque no se puede hacer zoom, pero de recuerdo no están mal. Esta vez además estábamos sentados en grada y un poco más lejos que el miércoles, pero se veía bien, y para ciertas cosas de la iluminación es mejor verlo un poco desde arriba porque tienes otra perspectiva. El concierto volvió a empezar un poco más tarde de lo previsto, pero como el día anterior el sonido fue espectacular y el concierto sobresaliente. Hubo cambios en el setlist y, muy probablemente, hayamos asistido a un concierto único, aparte de que, como el anterior se grababa, tocaron por primera vez en directo en sus 41 años de carrera el tema Losing It del Signals, además subió al escenario el violinista que grabó el disco, Ben Mink así que la gente lo flipamos un poco, algunos más que otros, claro. Es curioso ver el tipo de público que llevan a sus conciertos RUSH, hay desde gente que les lleva toda la vida siguiente, que deben ser de su quinta a niños de 8 o 10 años que van con sus padres que tienen más o menos la edad de su carrera. Por la calle es con el único grupo que me pasa, vemos una camiseta de RUSH y nos saludamos o empezamos a hablar, en estos días en Toronto es lógico que nos hayamos cruzado con mucha gente, pero casi con todos nos hemos saludado, otros nos han parado para preguntarnos si habíamos estado en el concierto del miércoles, si íbamos a ir al segundo, nos contamos las veces que los hemos visto, en fin, muy buen rollo.


Tras el concierto, vuelta al hotel, que hicimos por los path. Resulta curioso pasear por ellos por la noche, en esta época los debe usar poca gente a esas horas, porque se puede ir por la calle, pero es como si te dejaran pasear por un centro comercial enorme cerrado, nada que ver con el jaleo del resto del día. Una vez llegado a Dundas salimos y fuimos al Pizza Pizza que sale en el vídeo de Subdivisions, que estaba bastante cerca el hotel. Después de cenar como durante el viaje a Montreal del día siguiente iba a tener wifi decidí dejar esta actualización para ese rato y así nos acostamos relativamente pronto, que al día siguiente el tren lo teníamos relativamente pronto.



jueves, 18 de junio de 2015

Día 3 - Toronto - Concierto Rush




 Sigo teniendo un poco el sueño cambiado, pero tampoco es demasiado problemático, lo único que duermo poco, así que supongo que en algún momento cambiará la cosa, o si no, terminaré molido, pero como sarna con gusto no pica, pues seguimos adelante. Al menos el madrugón me sirve para poner al día el blog y publicarlo, así que eso he vuelto ha hacer. Después a desayunar, hoy he cambiado, he eliminado la tortilla y las salchichas y he hecho un par de tostadas, riquísimas, porque son de esas de pan de molde grueso, que absorben la leche, en Toronto no tenemos desayuno, así que he aprovechado un poco.

Después del desayuno hemos preparado las cosas y hemos salido para Toronto, pero de camino como teníamos previsto hemos parado en Lakeside Park en St. Catharines. Allí nos hemos hecho unas fotos con el cartel de la entrada, para dar fe de que habíamos pasado por allí, mientras estábamos de paseo nos hemos encontrado con unos tipos que nos han preguntado si íbamos al concierto de esta noche y si habíamos ido al de Buffalo, hemos estado charlando un poco y uno de ellos ya no sabía cuantas veces les había visto, de hecho los había visto cuando tocaban en clubes, ya que era medio vecino de ellos...Al menos nosotros habíamos podido ver a Dream Theater más veces que ellos jajaja


Después hemos seguido ruta hacia Toronto, pero al llegar a un cruce, me he líado un poco y me he metido por donde no era, así que luego he salido por una salida que ponía Dundas St. y hemos entrado por ella a Toronto... pero hemos tardado bastante más, pero hemos tenido bastante suerte, hemos dado con una gasolinera cercana al sitio donde teníamos que devolver el coche, pero hemos hecho un poco el ridiculo, porque hemos tardado como cinco minutos en encontrar el sitio para abrir la tapa del depósito, menos mal que la señora de delante nos hacía tapón y ella estaba en modo torpe de serie, así que nosotros hemos disimulado un poco nuestra inutilidad. En el surtidor, en vez de tener una manguera para cada producto, tienen una sola manguera y un selector de producto, en realidad es sólo gasolina, lo único que dependiendo del octanaje cobran más, así que henos seleccionado la más barata y hemos llenado el deposito, al final no se cuantos litros hemos echado, pero algo más de medio depósito han sido unos 22€.


Con el depósito lleno y ya sabiendo ir directamente a la oficina de devolución hemos llegado casi a la hora que habíamos dicho, si hubiéramos ido por el sitio que deberíamos habríamos llegado demasiado pronto, tampoco voy a justificar el error, pero al final ha dado igual. Una vez devuelto el coche hemos ido hacia el hotel andando, que, curiosamente, no me había dado cuenta que se encuentra en Dundas St.pero más allá de donde habíamos abandonado la calle, de hecho hemos estado dando un buen paseo hasta llegar al hotel.

El hotel donde estamos es bastante moderno, pero no tiene internet gratuito, la verdad es que eso es un atraso y al final no se por que lo reservé, cuando el que no tenga internet gratis suele ser motivo directo para eliminarlo de las preferencias, el caso es que estábamos haciendo el check-in con un chico que hablaba castellano y le he preguntado por el WiFi, nos ha dicho que eran 10$ cada 24h... total, que como se ha ido su compañero del mostrador, nos ha dicho que nos dejaba los tres días por esos 10$, así que guay. Cuando nos vayamos dejaremos la tarjeta de satisfacción rellena con su nombre como que nos ha atendido excepcionalmente.


Ya era la hora de comer, así que hemos salido a buscar un sitio cercano, que no fuese el Hard Rock, que lo tenemos al lado, pero al que iremos en otro momento y hemos terminado en un centro comercial en donde hay esas plazas para comer de diferentes sitios juntos, pero no revueltos y al final Alberto y yo hemos terminado comiendo diferente. Una vez que hemos terminado hemos vuelto por el centro comercial hasta casi el hotel, una de las cosas que tiene Toronto es que tiene una ciudad subterranea y es que con las temperaturas que hace en invierno, es mejor no estar mucho tiempo en superficie. Hemos pasado por un parque en el que se anunciaba que en invierno no se hacía mantenimiento de los paseos y que el caminar por ellos era a cuenta de su propio riesgo.

Cuando ha llegado la hora nos hemos ido hacía el Air Canada Centre. El ACC es la cancha de los Toronto Raptors de la NBA y de los Toronto Maple Leaf de la NHL así que como ambos equipos juegan en las ligas americanas, dentro del recinto tienen colgadas ambas banderas. La capacidad varía según el tipo de evento, pero para conciertos ronda los 19.000 largos, y para los conciertos de RUSH estaba todo vendido. Una vez hemos llegado hemos visto que directamente se podía pasar, sin colas, sin alteraciones, lo mismito que en cualquier concierto en España y es que, al igual que los yankees, el sentido comercial de esta gente está muy por encima del patrio. Si tu dejas entrar a la gente cuanto antes en el local, un local que lo tienes perfectamente acondicionado para vender comida y bebida a discreción, el aumento de los ingresos va a ser mayor, puesto que la gente mientras hace tiempo, está consumiendo y eso es lo que hacen, abren pronto, se evitan colas y están generando dinero. Supongo que los precios se corresponden con los ingresos, pero para hacerse una idea, la cerveza, lata grande, eso si, 11.00$CA y el resto en consonancia, la  botella de agua, rondaba los 5.00$CA y no era muy grande, luego añade la comida que se pueda comprar y tienes unos buenos ingresos.


Con motivo de los conciertos de Toronto se van a grabar para la edición de un DVD, y para estos dos conciertos y para el de Montreal, el que quiera, previo donativo de 10$CA se puede hacer una foto con el kit de batería de Neal Pearl de la NHL, así que, una vez hemos entrado nos hemos puesto a la cola y nos hemos hecho la foto, lo único que ha sido un poco bleh es que la foto nos la han hecho con nuestro móvil o cámara, porque la oficial cuando nos tocaba estaba a por uvas, algún problema tenía con ella, así que bueno, nos han hecho unas cuantas fotos con la batería.


Con la tontería ya casi era la hora de comienzo del concierto y nos hemos bajado a nuestro sitio, para el primer concierto es el único en el que tenemos entrada de piso, y se supone que será el que más cerca veamos, pero aún así estábamos un poco apartados y es que con eso de que el sistema te asigna los mejores sitios disponibles es una mierda como una casa, pero es lo que hay. Al menos estábamos casi en el lateral del pasillo, así que yo he estado muy comodo todo el concierto, y, aunque no me gustan las sillas abajo, tengo que reconocer que para el descanso no me ha venido mal. Cuando he entrado me he podido conectar a una WiFi libre, sin embargo Alberto no ha encontrado en ningún momento el SSID al que yo estaba conectado... curioso. He aprovechado para twitear alguna cosa desde el sitio, aunque tardaba un poco en funcionar debido, seguramente, a la gran cantidad de conexiones simultaneas.


El concierto ha estado muy bien, como siempre, al principio creo que el volumen estaba un poco pasado, pero luego lo han bajado un poco y ha sonado todo muy bien. El concierto ha consistido en un repaso a los 41 años de carrera desde los últimos discos hasta el primero, no han tocado de todos, de alguno han repetido, pero no está mal la selección de temas, aunque a mi personalmente, me sobran un poco algunos de la primera época y deberían meter más de los ochenta, pero bueno, no me quejo. Creo que de todas las veces que les he visto esta ha sido la más heavy. Han tocado casi tres horas y ha estado perfecto, hemos salido bastante satisfechos de lo que hemos visto. Para salir ha habido un poco de caos y es que la gente a veces parece que tiene muy poquitas luces, porque si ves que por una escalera está subiendo un huevo de gente, no bajes, espérate un poco o baja por los ascensores, pero se ha formado un buen embudo en una de las escaleras y hemos tardado un poco en salir del sitio.


De vuelta al hotel hemos cogido un par de porciones de pizza y nos las hemos comido en la habitación y se ha terminado el día. Hoy ha sido el primero de los conciertos, nos quedan tres más, el próximo el viernes, otra vez en su casa en Toronto.

domingo, 14 de junio de 2015

RUSH, RUSH, RUSH, RUSH...


Cuando fui a ver con Alberto a RUSH por primera vez allá por el año 2007, en la gira del Snakes and Arrows en Rotterdam dos noches seguidas, nos propusimos que alguna vez deberíamos ir a verles a su casa a Toronto. Estuvimos a punto de hacerlo en 2010, pero al final sólo cruzamos el charco para pasar un fin de semana y verles en Washington. Al año siguiente volvieron a Europa, para continuar con su Time Machine Tour y nos fuimos a Frankfurt. En 2013 los volvimos a ver en su gira Europea del Clockwork Angels, otras dos veces, Amsterdam y Köln, y nos volvimos a quedar con la espina clavada de no haber cruzado el charco para ir a Toronro. Así que, de vuelta, dijimos que para la siguiente gira iríamos fijo, ya que además sería para la gira de su 40 aniversario y con la edad que tienen uno no sabe cuando van a dejar de hacer giras y podría ser la última, así que, habría que ir como fuera.

Al final el año pasado no hicieron gira por su 40 aniversario, no tenían necesidad realmente de hacerla el mismo año, pero a finales del mismo si que anunciaron que habría gira para celebrar el 40 Aniversario, la gira R40 por Estados Unidos y Canadá. Así que Alberto y yo lo tuvimos claro, iríamos a Toronto. Un poco más adelante anunciaron las fechas, la gira empezaría el 8 de Mayo en Tulsa y se alargaría hasta el 1 de Agosto en Los Angeles, entre medias, lo que nos interesaba, dos fechas en Toronto, el 17 y el 19 de Junio. Pensamos en estar, al menos 10 días de viaje, ya que cruzamos el charco con tiempo no íbamos hacer como la otra vez, que menos que aprovechar para hacer un poco de turismo y que podríamos cruzar a Estados Unidos. Así que empecé a mirar vuelos teniendo en cuenta la gira y al final, el mejor precio lo encontré para ir el 15 de Junio a Toronto y volver el 26 desde Philadelphia, han sido vía Frankfurt, lo cual no es lo mejor, pero las otras opciones eran sensiblemente más caras y con lo que nos ahorramos, podemos pagar el alquiler del coche para los primeros días.

Con el billete comprado incluso antes de tener las entradas, empezamos a plantearnos en ver algún concierto más de la gira entre esas fechas, durante esos días tocan dos veces en Toronto, luego Montreal, Boston y Philadelphia, así que podríamos perfectamente ir a uno de Toronto y al de Philadelphia. Así que cuando se pusieron las entradas a la venta para usuarios de la página de RUSH unos días antes que la venta general, esa era la idea, dos conciertos. El "problema" que tenía era que la preventa empezaba a las 16:00h del viernes 27 de Febrero y me iba a encontrar de viaje, así que no podría intentar comprar las entradas desde el primer minuto. Ese fin de semana iba a Donosti al Roxario, como se venía Miguel conmigo, pues le emplumé el portátil y con la conexión compartida del móvil, estuvo intentando comprar las entradas. No lo consiguió porque la página de preventa era un desastre, primero no dejaba comprar dos entradas a la vez, decía que no había disponibles en ese momento, cuando por fin conseguía pasar la selección, al realizar el pago no admitía la forma de envío, una forma de envío que era siempre por correo y siendo una compra internacional sólo había una opción, pero ni por esas. Total, que cuando paramos a coger gasolina mandé un mail a los de la página de venta comentando el problema que tenía. Continuamos el viaje, llegamos a Donosti y hasta que no volvimos de cenar no miré el correo para ver si me habían contestado.


Al volver al hotel tenía un mail indicando que tenía que poner un código postal y que luego les debía mandar un mail con la corrección del código postal. Vale, me pongo a ello y el mismo problema, no podía finalizar la compra, así que al final decidí poner una dirección de Estados Unidos que se correspondía con ese código postal, y, por suerte, pasó el check y pude finalizar la compra, mandé un mail con mi dirección real y todo perfecto, ya tenía las entradas para uno de los conciertos. Después tocaba el turno al de Philadelphia y tras penar otro poco, esta vez con el método de pago, tenía que ser débito, pude comprar también las entradas para el concierto.


La venta general empezaba a la semana siguiente, pero en dos días la preventa estaba agotada. Durante esa semana estuvimos hablando y flipándonos un poco, porque por fin los íbamos a ver en su casa y nos fuimos yendo arriba, de tal modo, que el fin de semana siguiente yo estaba visitando a Mario en Tenerife y comprando las entradas, ya en la venta general para el segundo día de Toronto y para el concierto de Montreal. Así pues, íbamos a ver a RUSH en cuatro fechas de las cinco posibles durante los días que estábamos de viaje. En general el sistema de venta de entradas ha sido una castaña, no puedes elegir asiento, simplemente el sistema te asigna lo que el determina que son los mejores asientos disponibles, en la parte de abajo no se está de pie, si no que ponen asientos y, por tanto las entradas son más caras, porque todo el aforo es sentado, aunque luego durante el concierto se esté de pie, pero bueno el objetivo estaba conseguido.


Durante estos meses hemos terminado de perfilar el viaje, reservar los hoteles, ver cuales eran las mejores opciones para los traslados y al final la idea es la siguiente:

- Día 1 (15) - Llegada a Toronto y coger un coche hasta las cataratas del Niágara.
- Día 2 (16) - Cataratas del Niágara.
- Día 3 (17) - Viaje a Toronto.
- Días 4 y 5 (18 y 19) - Toronto.
- Día 6 (20) - Viaje a Montreal.
- Día 7 (21) - Montreal.
- Día 8 (22) - Viaje a Estados Unidos.
- Día 9 (23) - Llegada a Philadelphia.
- Días 10, 11 (24 y 25) - Philadelphia
- Día 12 (26) - Vuelta

Entre el día 22 y 23 iremos a algún parque natural, lo más probable que el Adironrak, pero lo veremos sobre la marcha. Al final lo bueno de estos viajes, es que, aunque el motivo principal en este caso es ir a los conciertos, podemos hacer turismo y conocer otros sitios.


Había rumores de que a lo mejor los dos conciertos de Toronto se grababan para un futuro DVD y hace un par de semanas lo confirmaron, así que vamos a estar en los dos conciertos más "importantes" de la gira y luego cuando lo veamos, podremos decir que nosotros estuvimos allí, como con los conciertos de Rotterdam que fueron grabados. Así pues, el lunes día 15 ¡allá vamos Toronto!

He cambiado la canción del blog, ahora es YYZ de RUSH, como no debía ser de otro modo, YYZ es el código internacional del Pearson International Airport de Toronto y es un homenaje de RUSH a su ciudad.


viernes, 31 de mayo de 2013

De viaje... RUSH


Mañana me voy de viaje de nuevo, esta vez viaje de concierto y como no, para ver a los Rush de nuevo. Cuando salió la gira del Clockwork Angels y vimos que iban a tocar en Europa nos pusimos en marcha para elegir un concierto de la gira, al final nos decidimos por Amsterdam al ser en domingo y así sólo tendríamos que pedir un día de vacaciones, así que cuando salieron las entradas en Mayo o Junio del año pasado, ya no lo recuerdo las pillamos, sí, somos un poco agonías, pero es que son Rush. El caso es que el resto de la logística de estos viajes la dejamos para más adelante y llegó el 1 de Octubre y me puse a mirar de nuevo la gira y vi que después de Amsterdam, el siguiente concierto era el martes en Colonia... Miré la posibilidad de hacer un vuelo MAD-AMS y vuelta desde Dusseldorf y salía muy bien de precio, además Amsterdam y Colonia están comunicadas por el ICE y, con tiempo, tienen muy buenos precios, así que le pregunté a mi compañero de aventuras si nos hacíamos un doblete. Lógicamente no se lo pensó ni un minuto y tras hablar con él compré las entradas para Colonia y el vuelo. Así que en veríamos de nuevo a los Rush, primero en Amsterdam el 2 de Junio y en Colonia el 4.


Después de comprar el billete con Iberia, la compañía decidió dejar de volar a Amsterdam, así que nos avisaron para devolvernos el dinero o un cambio de ruta, como teníamos que ir por que si y luego si cancelábamos el billete volver de Dusseldorf iba a ser otro lío, cambiamos la ruta para ir vía Londres. A los pocas semanas, otro cambio, que el vuelo desde Dusseldorf ya no lo haría IB mainline, si no la Express, vale, no pasa nada, es lo mismo prácticamente a efectos de pasajeros, porque hace tiempo que en la mainline si puediesen te cobrarían por respirar. Y ya sólo quedaban los hoteles, con el de Colonia no hubo problemas, pero el de Amsterdam me costó un poco más encontrar uno que se adecuase a nuestro presupuesto sin ser hostel, pero al final di con uno que está bastante bien ubicado. Así que ya estaba totalmente definido el viaje y mañana por la mañan, a eso de las 9 de la mañana partiremos para ver otra vez a Rush y, de paso, hacer un poco de turismo, porque aunque en Amsterdam he estado ya dos veces antes, es una ciudad que me gusta mucho y además me apetece hacer algunas nocturnas de los canales y sobre Colonia, creo que con ver la catedral habrá merecido la pena el viaje.


La próxima entrada desde Amsterdam :D