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lunes, 10 de noviembre de 2014

Día 9 - Taipei



La previsión del tiempo decía que estaría el día cubierto y bastantes posibilidades de lluvia y no se equivocaron. Según salí del hotel para ir al Mos Burguer a desayunar ya me mojé un poco y es que sin ser una lluvia fuerte si que caía bastante. Una de las cosas de Taipei es que casi todas las calles tienen soportales, así pues puedes ir a cubierto la mayor parte del tiempo y esto supongo que será así porque en la época de lluvias lo hace con ganas, aunque muchas veces estén ocupados por scooters, se circule en bici o estén medio ocupados por puestos. En el Mos hice lo mismo de ayer, pedir uno para comer y otro para llevar, pero estando el tiempo como estaba no me fui al parque, de todos modos, al ser domingo no había tanta gente como otros días.


De vuelta al hotel no tenía mucha prisa por salir a mojarme, así que estuve haciendo algunas cosas hasta un rato después que ya con el chubasquero salí a la calle para ir al metro e ir hasta Tamsui, una ciudad que está al norte, pero que se llega en metro, es la última estación. Tamsui se encuentra a orillas de la desembocadura del río Danshui y tiene su historia, porque dada su posición, era un buen punto de defensa y de comercio, primero llegamos los españoles, después los holandeses, tras estos los británicos, y más tarde, los japoneses, total unos cuantos años de ocupación y cada uno dejando su huella. Así que tenía unas cosillas que podrían resultar interesantes. Hasta llegar hay un buen paseo y pensé que iba a tener suerte y dejaría de llover, pero no fue así, con mayor o menor intensidad me ha llovido todo el rato, una pena y una molestia.


Tras salir del metro y centrarme un poco llegué al templo Yinshan, que era uno de los principales puntos de interés. Lo más destacable es que en la entrada tenía un estanque con kois, las típicas carpas que hay en muchos de ellos. Después tenía que medio volver por donde había venido para ir hacía los lugares más coloniales. El comentario que hacía de los soportales, aquí no se aplica, no había y además en la calle principal había un montón de gente, puestos, tiendas, un mercadillo, en fin un buen lío para poder ir pegado a la pared y mojarme lo menos posible, cosa que ha resultado imposible.


Al final he ido yendo a los sitios que parecían más interesantes, aunque, esta vez también he dejado de lado otras que ponía porque no he sabido muy bien como llegar y con el tiempo que había tampoco me he peleado mucho con ello. El primer sitio donde he estado ha sido la residencia del oficial de aduanas. Un edificio de tipo bungalow de una sola planta blanco, que se conocía como la casa blanca, con unos soportales en la fachada principal con arcos. Después estaban los tres o cuatro sitios que he dejado de ver y  me he metido en el campus de la universidad Alethia, la primera universidad occidental de Taiwán, fundada por George Leslie MacKay un doctor y misionero canadiense que enseñó técnicas de medicina y enseñanza occidental a los de la zona. El edificio original de la universidad ahora lo ocupa el Oxford College, el interior no me pareció demasiado interesante, consiste básicamente en reconocimientos y premios de taiwaneses que han estudiado allí.


Después, volví un poco sobre mis pasos para ver la casa de los misioneros, pero no entré, que se encuentra junto a otros dos edificios de la universidad. La parte más interesante, al menos para mi gusto, fue el fuerte Santo Domingo, que con ese nombre no podía haber fundado por nadie más que por los españoles y la casa del antiguo consulado británico. El fuerte original fue construido en 1628, pero tras irse los españoles, los holandeses construyeron el que se conserva ahora en 1644, llamándolo fuerte Anthonio, aunque nadie hace referencia a ese nombre y si al de su fundación, también es conocido como la Fortaleza Roja, y no tiene nada que ver con la de CdHyF, esta es bastante más modesta. Junto a ella la casa del antiguo consulado británico conserva los interiores de la época en la parte de abajo y en la superior había una exposición sobre el decorador.


Al terminar decidí hacerlo por la orilla del río y, de paso, buscar algún sitio para comer, no encontré nada que me llamase la atención, pero pasando por uno de los puestos un me ofreció un trozo de calamar y al final pillé un pequeño cuenco, total me daba igual una cosa que otra y me había gustado la degustación, el problema era encontrar un sitio a resguardo para comerlo, pero al final como mucha gente, en la estación de metro había una especie de sala de espera y allí estaba todo el mundo comiendo.

Después de comer, como tampoco quedaba nada que hacer por allí, cogí el metro de vuelta a Taipei. Aproveché para bajarme en la estación y canjear el Taipei Pass. Al final creo que no lo voy a amortizar, pero bueno, será por poco, porque entre los dos usos en el HSRT casi ya se amortiza. Aproveché también para reservar asiento en el tren del día siguiente y una cosa menos que tenía que hacer al día siguiente. Al salir de la estación como no llovía cogí una bicicleta y me fui al hotel tranquilamente.


Como tenía toda la tarde prácticamente por delante y no tenía muchas ganas de sacar la cámara de paso, porque el tiempo no acompañaba, en cualquier momento se podía volver a llover y el día anterior cuando estuve por la mañana a pie del Taipei 101 vi un complejo de multicines me acerqué a ver Interstellar. El taquillero que me tocó llamó a otro y saqué la entrada para la sesión que quería, además de darme un sitio en la parte de atrás de la sala, como me gusta. Me indicó que era la sala y el asiento ya que la fila no había problema porque están nombradas con letras. Hice un poco de tiempo y paseando por la galería comercial vi como Álex Márquez quedaba tercero en Moto3 y se proclamaba campeón del mundo y cuando faltaban unos diez minutos me fui para la sala. En el control de acceso me dijeron (se supone) que esperara un poco, después de unos cinco minutos abrieron el acceso y nos fueron colocando en una cola para más tarde dejarnos pasar a las salas. una cosa que me llamó la atención es que pasamos entre dos detectores de metales como los que tienen en las tiendas. En la entrada de la sala dependiendo de tu butaca entras por una puerta u otra y en este caso se entra por la parte superior.


La película me gustó en parte, pero tiene otras cosas que no me gustaron demasiado, también puede ser que me perdiera algunas cosas, porque cuando había escenas de música, esta la tenían a todo trapo, como ellos tienen la opción de leer los subtítulos en chino les daba igual, pero a mi no. El caso es que pensé que serían más bulliciosos en la sala, pero no, todo lo contrario, en cuanto se apagaron las luces nadie siguió con el móvil y toda la gente callada, eso sí, alguno parecía que usaba un bulldozer para coger las palomitas, pero bueno, en España creo que en general se hace más ruido.

Al terminar la película era bastante tarde y pensé que tendría problemas para encontrar algún sitio donde encontrar algo de cena. Cogí una bici y me fui para la zona del hotel que hay una calle donde ha bastantes sitios y muy mala suerte tenía que tener para no encontrar nada que me gustara y al final encontré un sitio donde te ponían una especie de crepes rellenos que estaban bastante buenos, lo único que lo pedí sólo con huevo y queso y debería haberlo pedido con todo, que llevaba un poco de verde y jamón, pero bueno. Después vuelta la hotel donde empecé a ver el GP de Brasil de Fórmula 1 pero a falta de unas veinte vueltas me estaba quedando dormido y cerré el chiringuito.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Día 8 - Taipei


Debería haber hecho alguna excursión a otro sitio, pero me está dando de si Taipei, además de que bueno, ayer también estuve toda la tarde spotteando sin hacer otra cosa, pero aún así, me voy a ir sin ir a algunas zonas, como la de Maokong, que es una montaña que está al sureste con rutas y un teleférico, desde esa zona además hay unas bonitas fotos del Taipei 101, pero es posible que tenga que ser en otra ocasión, porque creo que este es un sitio a donde no me va a importar volver, aunque creo que digo lo mismo de casi todos los sitios, de todos modos, ojalá que pueda repetir visita aquí y a cualquier otro sitio, además de visitar otros nuevos, claro.

Aprovechando que la mañana estaba todavía medio clara me acerqué al Taipei 101 para hacerle unas fotos de día y con una luz, medio decente, he tenido relativa suerte, porque después se ha ido fastidiando el día y me da que mañana se van a cumplir las previsiones y va a caer algo de agua. En el desayuno lo que hice fue pedir una hamburguesa y un sandwich, como el sandwich está precintado, me lo he guardado para media mañana, que ayer después de comer las dos cosas por la mañana estaba un poco lleno, además sólo he pedido una bebida. Para llegar hasta el Taipei he ido en bici gratis, porque está a menos de media hora, y bueno esta mañana es que he salido con bastante energía y he ido bastante rápido, pero yendo normal, tampoco se tarda más de media hora.

Después he ido hacia el ayuntamiento, un par de fotos y al parque donde estuve por la noche para hacer las fotos del Taipei 101 desde allí también. Allí he descansado un poco y es que a pesar de haber salido temprano ya era media mañana y no era mal momento para comerse el sandwich. Una vez en marcha de nuevo he pillado otra bici y me he ido a ver el museo de miniaturas, aquí no había estación para soltar la bici, así que la he atado y listo. El museo es curioso y tiene un montón de detalles, había unas miniaturas de cuentos que molaban un puñado, otras de habitaciones que tampoco estaban nada mal sobre todo los detalles, en una de juguetes tenían un tren en miniatura corriendo.


A la salida parecía que hacía un poco de sol, así que como estaba cerca del aeropuerto he mirado a ver que venía y aparecia en el radar un A330 de Hello Kitty de Eva Air, así que he intentado llegar, pero no me ha dado tiempo, pero ya me he acercado para pillar un A321 de Trans Asia que apenas tiene un mes desde que se hizo la entrega. Cuando lo he pillado, he pensado que quedarme allí más rato era tontería, además el tiempo se estaba poniendo peor y la previsión no era de que fuese a abrir, así que como también era hora de comer, me he ido sin rumbo fijo, pero en dirección al parque de la Expo, donde estuve ayer, como ayer había puestos he supuesto que hoy también, así que he pensado que era un  buen lugar como cualquier otro para comer.


La bici tampoco la he soltado, porque había mucha gente y luego no me apetecía irme a alguna otra estación a pillarla, la he atado y me he ido a buscar algo de comida. El olor que creo que es el tofu apestoso es vomitivo, además se te mete y hasta que se pasa es un poco asquerosito, lo peor de todo es que se como el resto de olores, o al menos es el que más destaca y fastidia. Iba mirando puestos hasta que he visto uno con las bolitas rellenas de pulpo, takoyaki, así que he cogido un plato y esa ha sido mi comida. Ahora tenía que pensar que hacer por la tarde, porque viendo como estaba el día, tampoco iba a lucirme mucho nada de lo que viese, así que como tenía la bici he pensado seguir uno de los consejos de la guía y es la de usar las vías ciclistas de las orillas de los ríos, ya que Taipei está atravesada por tres, Keelung, por el norte, Hsintien, por el sur y en el oeste se unen al Danshui, así que he ido al oeste y he salido a la vía ciclista a orillas del Danshui.


La vía ciclista y, en general, la orilla del río es como si estuviera fuera de la ciudad, en paralelo a la vía ciclista hay un muro que la separa de la ciudad y del ruido, así que de repente estás en otro sitio, junto a un río y apenas se escucha nada del bullicio de la ciudad. He seguido esta orilla durante varios kilómetros hasta que me he metido en lo que sería la orilla del Hsintien. La vía estaba bastante concurrida, sábado, pues muchos padres con los niños al parque, además hay puestos de alquiler de bicicletas y cada cierta distancia puestos donde puedes inflar la rueda o alguna pequeña reparación, la verdad es que está bastante bien montado, porque hay servicios químicos, eso, si, pero bueno, a falta de otra cosa bien están. Lo que he visto es jaurias de perros vagabundos, unas cinco o seis, con varios chuchos, al menos no se te tiraban como me pasó una vez yendo en bici en Cáceres, pero si que había uno pegándose una siesta en medio del carril bici, aunque en ese tramo había varias alternativas y no era tan transitado, pero vamos que no había otro sitio para plantarse.

Cuando me he cansado, además de que quería pegarme una ducha, he vuelto al hotel, pero antes he comprado unas chuminadas, entre ellas, el nanoblock del Taipei 101, que además tiene las piezas trasparentes, así que le voy a poder poner en la base de luz que tengo, no es verde, como debería ser, es azul, pero tiene muy buena pinta, quedará bien junto al resto. En el hotel he descansado un poco y he vuelto a coger la bici para ir al Taipei 101, si, por la tarde también y es que ya iba siendo hora de subir.

Cuando estaba a sus pies he pensado, viendo la cantidad de gente que había que debía haber subido el día que estuve de reconocimiento, que iba a ver un buen puñado de gente, y así era, una buena cola y cuando he sacado el ticket me han dado hora para ponerme en la cola unos cincuenta minutos más tarde... Así que me he puesto ha hacer tiempo en el centro comercial y aunque casi todo son tiendas pijas, había una de Sony y he mirado que había. Al final he comprado otros cascos con cancelación de ruido, estos me sirven para el móvil que los que tengo no tienen la clavija para poder recibir llamadas, además de ser NFC y puedo controlar la música desde el controlador que en los que tengo ahora no, en realidad es un capricho, pero bueno, también me sirve de recuerdo, lo que no me gusta es que no traiga bolsa para guardarlos como los otros, pero a cambio no lleva pila, se carga el controlador por USB y son rojos también, había negros y blancos, pero el rojo me gusta más. Apenas había comprado nada estos días en Taipei, pero hoy he comprado unas cuantas cosillas de recuerdos y tontás mayormente.


Cuando he vuelto ya era hora de ponerse a la cola para coger el ascensor, apenas 15 minutos más tarde estaba subiendo en el ascensor más rápido del mundo, récord Guinness reconocido y es una pasada porque la presión hace que tengas que compensar cuando subes y bajas en apenas 40 segundos los trescientos y pico metros que sube, ya que la entrada está en el quinto piso y el observatorio se encuentra a 382m. Una vez arriba no había la sensación de que hubiera tanta gente y además te dejan usar trípode, aunque es a través de cristal, que todo hay que decirlo no estaba muy limpio por fuera, así que las fotos son un poco testimoniales, pero me quedo con el recuerdo y además he tenido suerte, porque la terraza también estaba abierta, según el GPS de la cámara 401m
Aquí el hacer fotos imposible, porque había una verja y desde la verja al borde había una distancia de medio metro con lo cual complicado, pero le he podid hacer fotos a la parte alta, a esos 508m a los que está la punta de la antena.


También se puede ver el amortiguador de masas que impide que el edificio se mueva en exceso cuando soplan fuertes vientos o hay temblores, por ahora, el día que más se ha movido el amortiguador de masas, una bola de 660t sujeta por ocho cables de acero tensado, soportada por ocho gatos hidráulicos fue el 13 de Julio 2013 durante el tifón Soulik, hay un vídeo donde impresiona como se mueve el amortiguador, que es capaz de amortiguar hasta el 40% del efecto generado por los vientos o los temblores, con lo cual el edificio no se resiente tanto, de hecho, durante su construcción soportó un terremoto de 6.5 grados en la escala Richter que hizo que dos grúas se cayeran desde el piso 56, causando cinco muertes, pero tras analizar la estructura se comprobó que no había sufrido daños. La verdad es que me ha gustado un montón el edificio, me parece bonito y además era una de las razones por las que quería venir a Taipei.


Para bajar lo he hecho hasta la zona de comida, donde he pedido un filete de cerdo con curry, que estaba de muerte, venía acompañado de tortilla, arroz, sopa y ensalada, además de té helado. Y una vez cenado, pues he cogido otra bici y he ido repitiendo más o menos las fotos del otro día desde fuera, porque hoy y ayer, cambiaron la iluminación y hoy tocaba azul, así que... había que hacerle las fotos en azul. Y así terminaba otro día más bastante completo, porque de fotos a lo mejor no tengo tantas como otros días, pero el paso en bicicleta me ha gustado y subir al Taipei más aún. Mañana más.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Día 7 - Taipei


Los problemas de la habitación se han medio solucionado, lo de la ducha es posible que fuese torpeza mía y lo del vater, mejor, pero tampoco es que en condiciones normales vaya demasiado bien, pero bueno, al menos no ha desbordado, que ayer pensaba que si lo haría. Entre unas cosas y otras he ido un poco más tarde que ayer a desayunar y, aunque había poca gente en la sala, me he llevado el desayuno al parque. Después, vuelta al hotel para coger las cosas y salir hacia el norte de Taipei en Metro, porque en bici me parecía un buen paseo y prefería ir hasta allí en metro y luego si acaso hacer la vuelta en bici, como al final he terminado haciendo. He aprovechado el viaje en metro para meter en el móvil la aplicación de las bicis, está en chino, pero para saber donde puedo coger bicis me apaño y resulta muy útil también para encontrar un punto para soltarla.


Primero he parado en el templo de Confucio, estaba muy bien montado, además de tener bastantes cosas interactivas, he escrito algunas letras, he montado dos cubos, porque da igual en la cantidad de trozos que dividamos algo, al final es un todo, o algo así venía a decir la enseñanza. En cada sala podías poner un sello, así que como en una de ellas había papel, he cogido una hoja y la he ido sellando, pero no me queda muy claro para donde hay que ponerlos, porque de siete, he puesto al revés cuatro... Para el tema de los sellos, por la tarde he puesto solución, he comprado un cuaderno para ir poniendo sellos, hay muchos sitios donde los tienen y siempre ando buscando un sitio donde ponerlos y luego ves a los japoneses con sus libritos molones, así que, ya tengo librito molón, ahora no entraré en sitios donde pueda poner sellos.


Frente al templo de Confucio se encuentra el templo Bao'an, patrimonio histórico de la humanidad por la UNESCO, muy chulo los grabados y los colores, había menos gente que en el primero de ayer. En la acera de enfrente había como otra parte con un mural muy chulo y una fuente con forma de dragón. Mientras estaba en esta zona estaba viendo la aproximación de los aviones a Shonshang, el aeropuerto de la ciudad de Taipei, también internacional, pero con bastante menos tráfico que el principal Taoyuan, así que me estaban entrando ganas de spottear un poco, pero el tiempo la verdad es que no acompañaba nada, así que miré otra cosa que pudiera resultar interesante y fui para allá, al parque de la Expo de Taipei, con el tiempo que hacía, todo cubierto y hoy si que han caído algunas gotas, tampoco es que luciera mucho, aunque bien es cierto que tampoco tiene mucho que lucir.


Aquí he cogido una bici y he seguido viendo cosas según paseaba, he visto al otro lado de las autopistas un edificio enorme y pensaba que era un templo que ponía en la guía, así que he ido para allá, pero para subir primero debía dejar la bici y lo he hecho un poco a desmano, así que vuelta a desandar lo recorrido con la bici para subir y encontrarme con que era el gran hotel de Taipei. Decepción total, aunque pesándolo bien, esa mole tenía que ser algo así. Con las mismas he bajado y he vuelto andando al otro del río para ir a la casa histórica y museo Lin An Tai. Una pasada, una de las cosas que más me han gustado de las que he visto.


Más que una casa propiamente dicha, que si lo es, es el conjunto de cosas que componen todo, según el papel informativo, todo está colocado y diseñado segín el Feng Shui y el Taoismo. La casa está acompañada de varios elementos colocados a ambos lados de ella, ya que la casa se encuentra más o menos en el centro, a un lado se encuentra el estanque de la luna que está rodeado de pabellones, caminos de piedras, puentes, hay una cascada, esa parte estaba muy chula, además desde lo alto de uno de los pabellones, que se encontraba sobre la cascada se podía spottear. En el lado contrario había una zona de piedras, con senderos, pero como si fuera un paisaje lunar. En este sitio he estado un buen rato, además había gente haciendo cosas diferentes, había un par de chavales que se han traído unas figuras y les han estado haciendo un book con el móvil (ya les vale) a pie de la cascada, había una pareja de novios haciéndose fotos... en fin, de lo  más variado.


A la salida he cogido una bici e ir al aeropuerto de Shongshan a spottear, aunque fuera malamente, porque había visto pasar un A333 de Eva Air de los de Hello Kitty y quería pillarlo y a ver si tenía suerte a la salida. Así que me he plantado allí con mi bici y la verdad es que el sitio mola un montón, estás a cruzar la calle del aeropuerto y de la cabecera de la pista 10, cuando despegan los aviones te tienes que poner de espaldas porque te da todo el aire de las turbinas, hay otro sitio a la derecha y estaba todo con bastante gente, aunque no todos para hacer fotos, había una pareja de tortolitos que cuando ha arrancado el A330 de Eva les ha mandado todo lo que tenían a tomar viento y luego ha llegado el pizzero hasta allí para darles un pedido, me ha molado. Ha llegado una pareja en un scooter, como no, con un niño pequeño y un perro montados también en él, todo muy variopinto, la verdad. Así que he hechado un rato de la tarde ahí con los avioncitos, aunque no he tenido sol, pero bueno, algo es algo, además son cosas que normalmente no veo.


Cuando ha salido el segundo A333 de Eva Air también con librea de Hello Kitty, como la luz, ya iba flojeando me he retirado. He pensado que no estaría mal volver en bici hasta el hotel, así que eso he hecho. En un momento dado he visto un puesto con una especie de pasta rellena y he comprado dos, cuando me paraba en los semáforos, le iba dando bocados, aunque uno me lo he comido en lo que ha tardado en ponerse en verde, porque algunos tardan bastante, creo que lo máximo que he visto hasta ahora son 95s para poder cruzar. Cuando he llegado a un punto pensaba que me había despistado y pasado de mi calle, pero no, es que aún me quedaban algunas manzanas para llegar y es que he atravesado prácticamente toda la ciudad de norte a sur, lo bueno es que es muy plana, así que nos e hace mucho esfuerzo, aunque las bicis tienen tres marchas.


Después de estar en el hotel un rato descansando he pensado en ir a uno de los mercados nocturnos, así que he cogido la bici y he ido a donde he pensado que estaba, pero creo que no era, el caso es que he aprovechado para entrar en una tienda y comprar algunas cosas, entre ellas el cuaderno que comentaba al principio. Cuando he salido he pensado que no estaría mal en hacer unas nocturnas al panteón de Chiang Kai-shek, así que vuelta al hotel a coger las cosas, porque había salido sin nada y para el panteón. Creo que me han quedado bien el par de fotos que he hecho, al menos mejor que la que he intentado hacerle a la residencia presiencial, porque no ha habido manera de evitar los flares, aquí me podían haber dicho algo los guardias, porque he cruzado los diez carriles de la calle pensando que había un paso de peatones y no era así, he cruzado por que yo lo valgo, el caso es que no me han dicho nada y bueno, al del sitio donde me he puesto le he preguntado si podía hacer fotos y me ha dicho que si, así que bien, aunque el mejor sitio hubiera sido en medio de la calle, pero ya iba a ser demasiado.


Después he ido a ver si cenaba algo y he pasado por un sitio donde tenían una especie de tortilla y he dejado la bici y he cogido un trozo, pero en realidad ha sido como una masa de pan con cebolla verde y me he puesto hasta arriba, era un trozo muy grande. Hoy en general no he comido "bien" en el sentido de que solo he ido comiendo cosas para llevar, nada de sentarme y hacer una comida como debe ser, mañana ya veremos, porque después de eso he vuelto al hotel a descansar que hoy estoy especialmente cansado. Se me pasaba, los camiones de la basura, bueno, no se si todos, pero el que visto, iba haciendo sonar "Für Elise", la gente escucha la música y sale a la calle principal a llevar la basura para que la recojan, y ahora que lo pienso en Guangzhou era algo parecido... debería mirarlo... pero otro día que hoy estoy para irme a dormir.



jueves, 6 de noviembre de 2014

Día 6 - Taipei


No empezaba demasiado bien el primer día en Taipei y es que por la noche tuve un ligero problema con el vater y por la mañana seguía igual y temiendo que la situación empeorara, así que lo mejor era dejarlo estar. En la ducha tampoco funciona la parte superior, o eso, o que hay que hacer un master para que funcione, al menos tiene brazo y me he podido duchar. Después de esto he ido a desayunar, el desayuno del hotel no es propiamente en el, si no que hay que ir a un sitio que se llama Mos Burguer y que está a cinco minutos del hotel, allí entregas un vale que me han dado y te dan lo que elijas entre cuatro opciones y la bebida, como me han dado diez tickets para cinco días, me he llevado dos, y aunque sólo había pedido un burguer de jamón con tortilla y un té helado, tampoco son tan grandes y luego me he ido al parque a comer la segunda de bacon con huevo. Tengo un parque al lado y si hace buen tiempo, creo que es preferible irse allí a comer las cosas, la sala del sitio es más bien pequeña y esta mañana estaba hasta arriba. Cuando he terminado he vuelto al hotel a coger las cosas.


Lo primero, antes de salir del hotel definitivamente ha sido informar de los problemas de la habitación. Después en el Metro al final he pillado una Easy Card en vez de un Taipei Pass, porque no creo que llegara a amortizar el pase, mientras que la Easy Card la recargas y los trayectos son 10TWD más baratos que la tarifa normal, al pillarla pagas un depósito de 100TWD que luego te reembolsan si devuelves la tarjeta, pero me la quedaré para la colección, por si vuelvo. He metido un poco de dinero en ella, porque me sirve para varias cosas, entre ellas para las bicis, que ayer por la noche, mi vecina de mesa en la cena, me dijo que era una buena manera de recorrer la ciudad y me moló la idea, pero aún tenía que ver como funcionaba la cosa del registro, que la había mirado por encima y no me quedaba clara, y sin tener la Easy Card era tontería.

Mi plan para hoy era seguir una ruta que viene en la guía títulada Taipei Qing y era japonesa. Así pues la primera parada el templo de Longsham, en Wanhua, el distrito más antiguo de Taipei. Delante del templo había una plaza con una fuente de chorros que subían o bajaban al ritmo del música, me han dado un toque porque consideraban que me estaba acercando demasiado al agua para hacer las fotos. Después al templo, que estaba bastante lleno de turistas, supongo que japoneses, aunque no lo podría asegurar, lo que no hay mucho son occidentales, he visto algún grupo más tarde, pero poco, y muy poco comparado con Singapur. Después he ido recorriendo los diferentes puntos marcados, el paseo era largo, y no ha estado mal, del templo Qingshan me quedo con sus puertas, ya que tampoco he podido entrar dentro, pero las puertas molaban un rato, el siguiente el Qingshui no tenía mucho interés. Después he estado en lo que en tiempos fue templo Xi Ben Yuan, uno de los más grandes templos budistas japoneses de Taiwán, pero ahora queda poco, el asentamiento en donde debía estar el pabellón principal y unas reconstrucciones, lo curioso es que durante años la zona estuvo medio dejada después de quemarse el templo y no fue hasta hace relativamente poco, que pensaron en que era conveniente hacer algo con ello y la foto del antes y luego ves lo que hay ahora y bueno, es diferente,

Otro punto que estaba cerrado y que tampoco parecía demasiado interesante era la Casa Roja, el primer mercado público de Taipei, pero no se si andaba cerrado por la hora, o definitivamente, el caso es que he pasado sin prestarle mucha atención. Siguiendo la ruta hacia el siguiente lugar, me he encontrado un templo bastante chulo, con unos dragones grabados en la parte alta muy coloridos, como siempre para el autor es interesante una serie de cosas y otras no tanto. Al llegar a un cruce he abandonado la ruta antes de ir al Ayuntamiento de Zhongsan y es que he visto una serie de tiendas de chuminadas japonesas que me ha parecido interesante mirar, porque aquí, como en Gaungzhou si en la zona hay comercios de una cosa, los siguientes serán la competencia. Me ha pasado después cuando he llegado a una zona donde sólo había tienda de cámaras de fotos una detrás de otra, todas sin precios en los escaparates, así que como no tengo intención de comprar nada esta vez para la cámara porque no tengo suficientes fondos para lo que quiero, pues me he ahorrado un tiempo de ir preguntando, además me temo que habrá que regatear, porque, ¿en qué te basas para comprar a uno u a otro si todos tienen lo mismo y en menos de 100m? Total que he estado un rato mirando cosas y me he encontrado con un mercedes de lo más hortera, decorado con cosas de Hello Kitty y es que en Taiwán Hello Kitty debe ser como una diosa, EVA Air tiene la mayoría de sus B777s pintados con ella, a ver si pillo alguno, el caso es que en el coche no quedaba bien.


Tras el ayuntamiento he ido hasta la Mansión Futai donde he leído de forma muy resumida alguna de las cosas más importantes de Taipei, justo al lado estaba la puerta norte de la antigua ciudad, la única que tiene su apariencia original y que un poco más y la dejan bajo un puente de una autopista. Es en esta zona donde estaban las tiendas de fotografía y he ido mirando escaparates hasta que he abandonado de nuevo la ruta para luego volver a ella y llegar al parque de la paz, donde se encuentra el museo nacional de Taiwán. He estado un rato viéndolo, y bueno, tenía cosas curiosas, en el piso de abajo he tenido que ir un poco agachado, que los techos no eran excesivamente altos que digamos. Una vez fuera he paseado un poco por el parque y mientras estaba dentro ha cambiado un poco el tiempo, finalmente se ha cubierto del todo, pero no ha llovido, así que muy bien, la temperatura muy agradable, unos veintitantos grados, para ir en manga corta y bermudas y no sudar.


A la salida he hecho una foto a la oficina presidencial, supongo que será la casa, presidencial, el caso es que en una de las entradas que he visto había unos camiones de los militares abiertos con alambre de espino, por si de repente hay que evitar que entre alguien... En el otro extremo de la avenida, cinco carriles por sentido, se encuentra la puerta este que debe ser una reconstrucción porque está muy aparente. Aquí, me he desviado un poco para ver unos pabellones que me han llamado la atención y ha resultado ser el Teatro Nacional, que está en una explanada, donde está el memorial a Chiang Kai-shek, una cosa un tanto excesiva. Para llegar arriba hay que subir 88 escalones, la edad de Chiang cuando muere y luego dentro su estatua no se cuantos metros medirá, pero es exagerado, en la parte inferior hay salas con elementos personales, entre ellos dos Cadillacs.


Cuando he salido ya me había desviado de la ruta y no me apetecía seguirla más, porque lo que quedaba no me atraía demasiado, además de que era hora de comer algo, así que he pensado en volver al hotel andando y, de paso, si encontraba algún sitio para comer, pues hacer una parada, y al final casi al lado del monumento, he encontrado un sitio de los cutrecillos donde ponen comidas, el tipo me ha caído simpático cuando he pasado y he comido ahí un cuenco de arroz, con unas verduras, un trozo de tofu, huevo y panceta, con una lata de refresco por la friolera de menos de dos euros y estaba bueno.


Despues he estado deambulando un poco hasta llegar al hotel, fijándome en cosas y aquí como en Macao les encantan las rejas, ¿qué mejor que poner unas rejas en la ventana si vives en el piso veinte?, al menos no es tan exagerado como en Macau, pero aún así no le veo sentido, que ganas de tener la sensación de estar enrejado. Casi me atropella un tipo porque estaba cruzando en verde, es que no ha hecho ni la más mínima intención de parar, pero lo mejor son los Scooter GP, en cada semáforo en rojo les ves tomar posiciones delante de la línea de coches, tienen espacios para ellos, se acumulan, y se acumulan y cuando se pone el semáforo en verde a correr, si en Amsterdam hay calles con bicicletas aparcadas una de otras durante metros, aquí son scooters, una exageración, bicicletas también hay, pero no tantas, la verdad, aunque mola que la gente se mueva así.


Una vez en el hotel he cogido toda la ropa sucia y la he llevado a la lavadora, que además en este caso es gratis, lo mismo que la secadora, así que mientras se lavaba y secaba he aprovechado para registrarme en youbike, bastante sencillo, teléfono, dirección de correo, registrar la Easy Card y listo. Cuando han terminado las cosas he preparado la mochila con el trípode y a por la bici. Al lado del hotel tengo una estación de ellas y si no en el parque hay otra bastante grande, pero no he tenido problema, además el uso es muy sencillo, acercas la tarjeta a la posición de la bici que quieras usar, se pone en verde, la desenganchas y listo, para devolverla, lo mismo, la enganchas y pasas la tarjeta para que te cobren, si es que tienen que cobrarte, porque la primera media hora corre a cuenta del ayuntamiento, igualito que en Madrid, que te cobran para registrarte y aún así chinchas desde el minuto uno. Cuando he llegado al Taipei y he dejado la bici había gente esperándolas, así que le ha venido bien a alguien que la dejase allí.

Al Taipei 101 le he hecho unas cuantas fotos, la verdad es que me parece un edificio bastante chulo, además durante unos años fue el edificio más alto del mundo, en su interior tiene un amortiguador de masas que hace que sea capaz de aguantar terremotos y vientos fuertes, es que esta zona es proclive a sufrir terremotos y tifones, el caso es que mola y, aunque hoy no iba a subir, si que quería hacerle unas fotos, además he encontrado una foto que vi que me gustó que se había hecho al edificio y reflejándose en un estanque y lo he encontrado, he hecho una foto parecida, pero había viento y el reflejo en el agua no ha sido lo que me hubiera gustado. Cuando me he cansado, en parte, de hacerle fotos he entrado a la galería para ver si podía subir con trípode, que parece que si, y para aprovechar y cenar en la galería que hay en la planta de abajo, pero estaban cerrando, así que he buscado de vuelta al hotel algún sitio para cenar y al final he comido un par de "ufos", así los llamaban, que consiste en una masa rellena con forma como de pastilla de hockey, había pedido uno de queso con maíz, pero me ha dicho la señora que los tenía que hacer y como me daba igual he preguntado de qué tenía hecho y al final he cogido dos de jamón con queso, que estaban ricos, además con un ligero toque picante. Después he seguido buscando algo más para llevarme a la boca y he terminado en otro sitio de esos cutres en los que comes por apenas dos euros, un tazón de sopa de udon con carne, en la calle. Lo curioso es que donde he pedido no tienen cocina, la chica tiene un micro, hace del año la polca, hace el pedido y al rato del sitio de al lado, que también venden comida, te traen el plato. Estaban medio cerrando algunos, así que estaban fregando los cacharros, en la calle, con agua de una manguera que igualmente no sabes en donde está conectada y que desaguan en la alcantarilla. La mar de curioso, por cierto, de vez en cuando llega un olor nauseabundo y creo que es el maldito tofu apestoso, vomitivo, de verdad si es eso.


Después de cenar he parado por un 7-eleven que son plaga, lo mismo que los Family Mart para comprar algo de beber y he encontrado Calpis cola, así que no va a ser la última botella que beba de aquí a que me vaya. Por ahora Taipei me ha gustado, mañana a ver en donde termino.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Día 5 - Viaje a Taipei


Al final, aunque puse el despertador para una hora, he terminado levantándome bastante más pronto de lo pensado, y como tampoco podía dormir, pues al final me he dedicado a instalar el CaptureNX, que no lo había hecho, en el portátil y a preparar algunas fotos para subirlas a las web de spotting, además así también podía aprovechar para hacer algo en el vuelo a Taipei, que son cinco horas y no he pagado por entrenimiento, sólo por un asiento con un poco más de espacio. El viaje lo reservé con Scoot, una low cost que ha creado Singapore Airlines hace un par de años, como mucho, con seis aviones que formaron parte de Singapore, aunque ahora, en Noviembre van a recibir los primeros B787 que han pedido. El caso es que hacía tres días me mandaron un mail para ver si quería pujar por un asiento en business, esto es una cosa que hacen algunas compañías para intentar llenar esos asientos, el caso es que le di al enlace para ver como funcionaba, pero al chrome no le moló mucho la cosa, así que lo dejé y me conformé con mi asiento reservado y mi maleta facturada.

A eso de las nueve y algo he salido de la habitación y he bajado hacer el check-out. A diferencia del resto de días si que he reservado el shuttle gratuito hasta el metro, así no pasaba calor y, lo mejor, no sudaría. Al final he ido sólo en el minibus, se supone que iba a montar alguien más en mi hotel, porque el servicio, aunque gratuito es con reserva y tampoco ha montado nadie en el de al lado, que comparten el servicio.  Al final el único transporte que he usado ha sido el metro, funciona bien y no tiene mucha complicación, del autobús desistí al ver en la web los tiempos que ponía que se tardaban a algunos sitios, aunque para ir a “Little India” luego vi que había uno directo.


Una vez en el aeropuerto he mirado de qué terminal salia, porque ni lo había mirado, pero creo que a nivel facturación Changi sólo tiene un área. He ido a la fila 10 que es donde estaban los mostradores de Scoot y he visto que ya se podía facturar el vuelo. Una cosa rara es que me han preguntado si después de Taipei iba a ir a otro sitio, les he dicho que si, y me han pedido que le mostrara el vuelo. Les he mostrado un SMS que me mandaron los de Hong Kng airlines hace unas semanas diciendo que adelantaban el vuelo 10 minutos y asunto arreglado. Como Singapur es una ciudad estado prácticamente, si sales en avión es que vas fuera, así que no hay paso para vuelos locales, todos son internacionales con un control de pasaportes y sellado de salida del pasaporte. Una cosa que me ha llamado la atención al principio es que sólo aleatoriamente te hacen pasar el equipaje de mano por el scáner, me he quedado un poco flipado al principio, hasta que luego he visto que cuando realmente se hace es cuando entras en el área de espera del vuelo. No se si es mejor o peor que la que se hace en Barajas, por ejemplo, una  vez que vas a entrar en la zona de embarque pasas control y escáner, pero no me ha resultado mala.

Una vez pasado el control de pasaportes he ido a buscar algún sitio desde el cual spottear un poco, pero debería haberlo hecho antes de entrar en la zona de embarque y la terraza que había en este lado estaba mal orientada y peor climatizada, así que no he hecho nada por ese lado. Otra cosa, para no cargar con la mochila, como en Incheon, he cogido un carrito para llevarla, menudo descanso para la espalda hoy. En la zona donde estaba la terraza era la zona de entretenimiento y si Frankfurt está a años luz, esto es otro mundo, en esta zona el pasajero puede ver películas en un cine, no tiene muchas butacas, y tampoco puedes elegir la película, es la que pongan en ese momento, pero cuando he entrado estaban poniendo Antz, y había en programa “Los vengadores 2” y cinco o seis más, por el otro lado había seis pantallas de televisión con PSP’s y dos mandos cada una para jugar a shooters, o deportes, en otra sala unos 8 equipos para jugar en red, varios ordenadores para navegar y una zona con asientos para relajarse, todo ello sin pagar.

He bajado de esa parte y he seguido “explorando” a ver si podía encontrar un sitio para pillar algún avión, pero complicado, al tener la zona de embarque diferenciada después de los scáners hay salas de por medio entre el pasillo y las ventanas, así que poca cosa he podido hacer aunque he pillado un Scoot bastante bien. En la zona comercial tienen unas zonas de plantas con estanques y asientos para descansar, hay una zona de juegos con un castillo de toboganes, esto en Barajas también lo hay y creo que gratis. Lo que no me ha gustado demasiado es que la zona de restauración no la ha también en los pasillos hacia las puertas de embarque, con lo cual he tenido que volver sobre mis pasos para comer algo, he pillado un par de gyos, aunque no estaban tan ricos como el de antes de anoche y los he comido en una de las zonas de descanso, que eso si que había de camino a la puerta de embarque.

Para acceder a las puertas de embarque, como he dicho antes, hay que pasar por un arco y el equipaje de mano por un escáner, ha ido bastante bien la cosa, una de las cosas que me ha gustado es que no te soban como en Barajas, si pitas, te pasan la raqueta, de todos modos, he pasado sin pitar, así que he cogido mis cosas y a esperar la hora de embarque. Cuando quedaba poco para embarcar he cambiado la tarjeta del móvil y he vuelto a la de España, creo que en Taiwán voy a buscar una como la que he tenido si no veo posibilidades reales de conectar a wifis.


El embarque ha empezado unos veinte minutos después de lo previsto, y aunque en principio pensé que iba a ir bastante vacio, al final ha ido entrando gente, aunque ni mucho menos se ha llenado, en la zona business han debido ocupar pocos asientos y en donde yo estaba eramos unos diez de unos cuarenta posibles. Aunque logicamente la parte de atrás iba más llena, el avión no creo que estuviera al 70% y eso que después de Taipei va a Seúl, y me ha parecido que tienen quinta libertad para coger pasajeros en Taipei para llevarlos allí. He mirado el dutyfree a bordo y tenían un llavero de “Remove Before Flight”, así que lo he comprado, va a estar complicado tener uno de cada una de las compañías en las que he volado, pero ya tengo alguno que otro.

El resto del vuelo lo he pasado escribiendo esto y preparando fotos, he dado un par de cabezadas y cuando me he querido dar cuenta ya estábamos en Taipei. Aquí ha sido lo contrario que en Changi, lo que fue rápido en Singapur, aquí ha sido más lento y al revés. Lo primero, antes de pasar inmigración he cambiado, me quitado de encima los dólares de Singapur y he cambiado algunos euros. El paso de inmigración aquí ha sido más lento, ha estado revisando coma por coma todo, pero no ha habido problema, lo único que en vez de ponerme el sello en una hoja nueva ha recargado una en donde no se donde narices van a poder el de salida, pero bueno tampoco nos vamos a poner quisquillosos, no vaya a ser que encima no me dejen entrar.


Cuando he llegado a la cinta ya tenía la maleta, así que ha sido muy rápido todo, he ido a la zona de autobuses y he pillado uno que iba a la estación central. He subido de los últimos, porque me he despistado un poco y si la de los tickets me ha dicho la dársena donde estaba el bus no me he enterado. El viaje hasta Taipei han sido unos cuarenta y cinco minutos, aunque ha parado por el camino tres o cuatro veces en la ciudad para ir dejando gente, poca en realidad. Los autobuses de aquí son como los de china, un poco horteras, por fuera colorines llamativos y por dentro... visillos en las ventanas y los reposacabezas como de ganchillo, retro, hortera, a elegir, pero curioso cuanto menos. Cuando metes la maleta en el autobús, te dan un etiqueta con un número, el otro se lo pegan a la maleta y cuando la vas a recoger tienes que entregar el que te dan, si no, no hay maleta.


Una vez en la estación he ido directo al Metro y he pillado un billete sencido, bueno, ficha, porque es como en Guangzhou, te ponen según la distancia de la estación un valor en las estaciones del plano, miras el valor que se corresponde con tu estación y pagas el importe, y en vez de darte un billete, como a lo que estamos acostumbrados es una ficha, pero si en Guangzhou era verde, aquí es azul. De la estación central al hotel, eran tres paradas, así que he llegado relativamente rápido y sin perderme.

Una vez en el hotel, me he llevado un poco de chasco con la habitación, la habitación mola, pero había pedido una con ventanas, no por nada, pero prefiero por la mañana, o como estoy ahora escribiendo haciéndolo mirando por la ventana, pero, aunque es cierto que tiene ventana, tiene una pared a menos de un metro, y por arriba hay una terraza, así que el espacio para que entre luz es... ínfimo, inexistente o ninguno. He preguntado para cambiar la habitación, pero no va a ser posible, me fastidia un poco porque, aunque la diferencia con la habitación sin ventanas era poca, si llego a saber esto la pillo directamente y no se me queda cara de tonto. Salvo este detalle, el resto está chulo, además hay enchufes con multiples bocas, así que no es necesario adapatadores. En este tengo desayuno, que es un sitio a unos metros del hotel, a ver que hay mañana.


Una vez acomodado, en realidad no he sacado nada, me he puesto a pasear hacia el Taipei 101 que está a unas cuatro o cinco paradas del hotel. La iluminación salvo en la parte alta no es muy allá, pero es uno de los rascacielos más bonitos que hay para mi gusto. De camino hacia allí he intentado pillar la wifi gratuita, pero no ha habido manera, y como estaba parado delante de una tienda de telefonía he entrado a preguntar la posibilidad de una tarjeta prepago para datos y tengo datos para 10 días ilimitados, esta vez si que se el número que me han dado, creo... porque me cuesta un montón enterderles, supongo que ellos conmigo tienen el mismo problema, o eso espero. De vuelta, he cogido el metro y he pagado dos fichas, una me la he guardado, como hice en Guangzhou, en Madrid se reunirá con su prima. 


Estaba mirando un sitio para entrar a cenar, o llevármela al hotel, porque no he visto ninguno de los famosos mercados nocturnos, pero ha salido una chica y muy amablemente me ha dicho que ya habían cerrado, que mirase en la calle de al lado. He seguido sus indicaciones y he entrado en un sitio a cenar una especie de ramén local, con salchichas y tofu, bastante bueno todo, aunque el tofu, aunque esté asado, sigue siendo una de las cosas más simples que hay, lo que no creo que pruebe es la especialidad local del tofu apestoso. En el poco tiempo que llevo aquí la gente me ha parecido bastante amable, de hecho cuando estaba mirando la carta la vecina me ha preguntado si necesitaba ayuda, y hemos hablado un poco, pero vamos, que entendernos, poco.

Mañana no tengo hora para levantarme, estoy un poco cansado, aunque el haber dejado descansar la espalda de la mochila durante todo el día de hoy ha estado muy bien. Así que pocas fotos para esta entrada.