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domingo, 28 de abril de 2013

Día 7 - Seúl


 Mi último día en Seúl y es que todo tiene un final, aunque bueno, aún me quedan unas horas por aquí antes de cambiar de sitio. El caso es que por la mañana no sabia muy bien que hacer, ya que el tiempo no estaba bueno, pero tampoco parecía que fuese a llover, así que al levantarme me he planteado ir al aeropuerto a spottear un poco, pero luego he visto el día que estaba así como cubierto y tal y he pensado que mejor lo dejaba para el último día que me quedaré a dormir cerca de allí. Total que me quedaba a terminar de ver las cosas que quedaban por la zona del hotel, porque aunque creo que ya lo he comentado antes, el hotel está en una zona genial, con todo lo más interesante a pie. Así que después del desayuno y terminar de planificar un poco el día he salido hacia el santuario Jongmyo, el que no pude ver el primer día de visita porque estaba cerrado.


Al llegar no sabia que era la entrada con guía, vamos, que no te dejan ir a tu aire por el templo, si no que todo el mundo va con una guía en alguna de las visitas que hay a lo largo del día, si cuando llegas tienes que esperar, pues eso... a esperar, en mi caso he llegado un pelín más tarde de la visita en inglés, pero el de la puerta tras preguntarme de donde era y que si hablaba inglés, me ha mandado para dentro y que fuese con uno grupito de cinco personas que estaba más adelante. La visita ha sido bastante interesante, más que por el templo en si, que tampoco es muy espectacular, si no por algunas cosas que nos ha contado de los ritos que se hacían, de hecho estaban preparando el rito más importante el Jongmyo Jerye para el primer domingo de mayo, vamos, la próxima semana. El templo se usa para guardar los espíritus de los reyes de la dinastía Joseon, que no sus cuerpos, que reposan en otra parte. No voy a entrar en muchos detalles de lo que eran los ritos, pero ya digo, que me ha resultado bastante interesante.


La siguiente parada era el templo budista Jogyesa, pero antes he paseado un poco por Insa-dong y me han parado un grupito de niños para hacerme unas preguntas, ha molado, luego he seguido mi camino para ir al templo, pero en la calle donde está, la Ujeongguk-ro estaba cortada y había casetas con diferentes productos de Corea y cosas, así que después de ver como cortaban la cinta un grupo de personas, que supongo que tendrían algo que ver en el sarao, he seguido paseando y me han dado un dulce y luego un bollo. Al llegar al templo también estaban preparando las celebraciones, porque dentro de nada es el cumpleaños de buda, así que tenía el templo engalanado con lámparas y además un monje estaba estaba dirigiéndose a la gente que estaba allí, que eran unos cuantos. Tras esto he ido hacia el último de los grandes palacios que me quedaban por visitar, el Deoksugung, que a diferencia de los otros tes tiene la puerta situada hacia el este, en vez de hacia el sur.


El palacio es el más pequeño de los cuatro actualmente aunque en tiempos era bastante más grande, pero durante la ocupación japonesa movieron de sitio las cosas y parece ser que es complicado hacerse una idea como era en realidad. A mi me ha resultado curioso que a diferencia de los otros tres tiene edificios más modernos, además de los comunes a los cuatro, lo único que la galería museo, que está en estos edificios más modernos estaba cerrada por remodelaciones. Cuando he terminado era la hora de comer, así que hoy si, he comido a la hora de la comida y como estaba cerca del centro comercial Lotte he probado suerte en uno de los restaurantes de las plantas superiores.


Después de comer se me habían terminado todos los flecos que me quedaban para visitar, así que he vuelto al hotel para cambiarme de pantalones que estaba haciendo calor y parecía que quería asomar el sol y he pensado que podía acercarme a spottear un poco, así que he cogido el Arex express y me he plantado en Incheon, luego un autobús hasta una plataforma de observación y allí he pasado un rato, aunque con mi tele me quedo un poco corto y, además, la luz era una mierda, pero bueno a ver que puedo hacer con lo que he sacado.

La vuelta otra vez en el autobús hasta la terminal, que lo de los conductores de autobús en Asia iban para pilotos de Fórmula 1 y se quedaron en el intento, porque van todos a todo trapo y encima, como son los más grandes, pues da igual, si hay que cruzarse, se cruza, que ya se parará el resto, aunque aún tengo que encontrar alguno que supere al que me llevó de Bangkok al aeropuerto. El caso es que al final sano y salvo he llegado a la terminal, he paseado un poco, cogido un folleto de Iron Man 3 en coreano (quiero verla ya, jops, me he perdido el estreno en Madrid) y vuelta al hotel.

Cuando he llegado a la habitación me he encontrado una caja encima de la cama con una tarjeta, y es que es  mi última noche en el hotel y me han dado un detalle, una caja con tres dulces y una tarjeta agradeciéndome la estancia. La verdad es que los chavales de recepción son encantadores, cada vez que les he preguntado algo se han preocupado por atenderme y bueno, creo que si vuelvo, volveré a este hotel, además de precio no ha estado nada mal, así que, lo dicho, repetiría, o mejor, repetiré :)

Después he bajado a cenar, pero me he llevado el trípode para hacer alguna nocturna aprovechando que era la última noche y que la temperatura era muy agradable y se estaba muy bien en la calle. Y con una foto de la torre Namsa he terminado en Seúl. Una semana que no se me ha hecho larga para nada, ni corta, no se, he disfrutado bastante de la ciudad, la excursión a la DMZ moló mucho, además tuve un día estupendo y bueno, en general no he tenido mal tiempo, salvo el día de Gangman, así que en general me voy muy contento de haber venido a Seúl y haber pasado tantos días. Mañana por la mañana me voy a Jeju, que será bastante diferente a esto al ser una isla.



jueves, 25 de abril de 2013

Día 4 - Seúl


Día extraño en general, me he levantado un poco más tarde que estos días, pero es que he dormido bastante poco y mal, no se el porqué, porque la cama está muy bien, pero a lo mejor es que intuía que hoy el día no iba a ser todo lo redondo que debiera, el caso es que cuando he decidido que era la hora de salir del sobre ya había visto un rato antes que estaba cayendo la del pulpo y que me iba a tocar mojarme, al menos, hasta el medio día. Además con la primera noticia que me levanto es con que el Madrid ha salido vapuleado de Dortmund, Ja!, viva Mourinho, que seguro que es el culpable. A lo mejor remontan en el Bernabéu, aunque me da que si este año ganamos la copa del rey será mucho y es que al impresentable ese que se hace llamar "the special one" se le da mejor preparar las cosas a un sólo partido que no a más, que es cuando tiene que pensar y claro, el patapúm p'arriba a veces sale bien y otras, no tan bien.

Después de desayunar y con toda la tranquilidad del mundo he pensado que para el día que estaba mejor meterse en algún sitio y he pensado ir a Gangman, además por allí está el edificio Samsung y tiene un showroom como el del edificio Sony de Ginza. Al final he andado como un tonto, ya que las indicaciones que tenía no eran muy específicas y me he bajado en una parada anterior a Gangman y me he puesto a patear en la dirección en la que pensaba que debía estar el edificio, está claro que un día de lluvia, aunque sea con chubasquero, andar como los pollos sin cabeza no es la mejor de las opciones, así que al final, cuando he visto que no iba a ninguna parte, me he dado la vuelta, he llegado al punto de partida y me he dirigido hacia Gangman.


De camino estaba un poco hasta el gorro de agua y necesitaba una wifi para ubicar bien el edificio de marras, así que me he metido a tomar un te con leche, en un sitio parecido al Starbucks, pero que no lo es, pero que al menos si pido con leche, me la ponen. El caso es que estaba para mirar en el maps a donde ir y ha llegado una chica a preguntarme que de donde era y que si me importaba que se sentase para hablar un poco inglés. Con la tontería hemos estado más de una hora, y tampoco es que nos hayamos entendido mucho, pero al menos me ha enseñado a decir hola y gracias en coreano.La verdad es que ha sido un rato divertido y me ha servido para no pasar el rato mojándome.

A la salida ya me había indicado la chica como llegar al edificio, y es que  estaba al lado, pero... no donde yo pensaba que estaba, o eso o me he despistado al salir, que todo puede ser. El caso es que ya no llovía, hacía amagos de salir el sol y el mundo era maravilloso... esto último es un desvarío, lo se, pero pegaba bastante. El showroom de Samsung, pues bueno... y la tienda, pues, bueno también, pero está muchísimo mejor montado el de Sony, sobre todo la tienda que tiene una para extranjeros y no te cobran el IVA, aquí los precios en algunas cosas brillaban por su ausencia y la selección de artículos, no era muy allá, aunque tenían de otras marcas. He tocado el nuevo Galaxy 4, que aquí creo que ha salido, es que tampoco me ha quedado claro a la chica que he preguntado, pero vamos, que en realidad era algo así como que me ponían en contacto con un proveedor de mi país y que costaba unos novecientos mil wones. No es que vaya a cambiar de móvil, estoy muy contento con mi Xperia, que yo soy más de Sony, pero por la curiosidad, además antes que un iTimo, compraría un Samsung, eso sí, si veo un Xperia Z por aquí a un precio apetecible...


Después de esto, resulta que estaba al lado de la estación de Gangman y he hecho la foto del cartel de la boca de metro, aunque es mejor lo que he visto después, una especie de escenario con el nombre del Gangman Style, supongo que para que des rienda suelta a tu Psy que llevas dentro... Gangman, al menos las calles que he visto me ha recordado a Ginza, salvando las distancias, pero hay mucha oficina, empresas y, en general edificio alto, tampoco exgeraciones, pero más altos de lo normal. Como tampoco había mucho más que ver, me he puesto a deambular hacia un templo que aparecía en la guía, y he hecho el tonto, de nuevo, y andado más de la cuenta, en realidad hoy lo que he hecho ha sido andar sin rumbo establecido. De todos modos al final he terminado llegando después de haber pasado por el COEX, que es la cámara de comercio exterior de Corea y que está justo enfrente de donde quería ir... el templo budista de Bongeunsa.


Justo cuando estaba pidiendo algo de información sobre el templo, ha empezado a llover, así que la de la puerta me ha dado carrete, además de ofrecerme un paragüas, pero como no me gustan los paragüas, pues hasta que ha escampado hemos estado hablando. Dentro de nada es el 2557 aniversario del nacimiento de Buda, así que estaban preparando el templo para la ocasión con un montón de linternas de papel por todas partes. Y el templo estaba chulo, varios pabellones y en el panfleto que me han dado está explicado que es cada uno, y es que en este templo, como en algunos otros por todo el país, bueno, en Japón también se puede hacer y supongo que en el resto de países con templos budistas, si quieres puedes pasar hasta un máximo de dos noches en ellos, en el caso de este cuesta 70.000W, algo menos de 50€, que está muy bien porque sería todo incluido, pero ese todo incluido, incluye el levantarse a las 3 o 4 de la madrugada para recitar los mantras y todo lo que la vida en un templo budista conlleva, eso si, como experiencia tiene que estar bien. Lo más destacado del templo, para mi gusto, porque no he entrado en la sala principal del buda, porque había bastante gente rezando y no era muy grande, es la estatua a Gwanseum-bosal de 23m de altura, también había bastantes linternas colgadas con los deseos de la gente. La verdad es que el templo es bastante grande, además es un contraste que esté pegado a los edificios de la cámara de comercio. 

Al salir como estaba haciendo un poco de sol he pensado ir hacia el río y buscar una calle que aparecía en la guía que resultaba interesante, por lo atípica que era. El caso es que he llegado al río sin noticias de la calle y ya que estaba, lo he cruzado. Seúl está dividida por el río Hangang y es atravesado por multiples puentes, además, lo que me ha parecido ver es que, al menos por donde he cruzado hay dos autopistas paralelas al río a ambos lados. Así que por uno de ellos he cruzado de nuevo al norte de la ciudad, porque Gangman significa "sur del río". He llegado a una zona un tanto sosa, de hecho he caído ahí como podía haber sido en otro lado, pero bueno, el caso es que mientras cruzaba he pensado que sería un buen momento para ir a otra de las puertas de la ciudad, la puerta este, o Dongdaemun. 


Cuando he llegado se había ocultado de nuevo el sol, así que tampoco la he podido sacar con buena luz, pero tampoco la hubiese podido sacar mejor, porque el tráfico es constante y si no, se quedan los coches y autobuses parados delante hasta que se pone de nuevo el semáforo en verde. Desde el frente de la puerta se pueden ver algunos restos de la muralla y al otro lado se encuentran varios mercados y comercios. Me he metido en un edificio y bueno... cinco plantas con las típicas tiendas de 3x2 apiñadas de telas, telas y más telas, una exageración.También había un mercado y me he metido por el para volver hacia el hotel, ya que eran dos paradas de metro sólo, he preferido hacerlo andando, pero antes de llegar, como estaba sin comer he parado en un puesto a comprar una salchicha roja rebozada en una masa de algo, que al final, en conjunto picaba jajaja pero estaba rica y he terminado lleno, aunque antes de subir al hotel he cogido unos pececitos... ya sabéis, el postre :D


He estado descansando un poco en el hotel y luego he salido a cenar. He ido al otro lado de la calle a la zona de Insa-Dong, que hay tiendas de recuerdos y mogollón de sitios para comer. Iba buscando unas postales y, por fin, las he conseguido, porque lo que había visto hasta hora eran en paquetes. Así que estoy pegando, me pregunta de donde soy, digo que de España, y me dice la señora, que era bastante mayor, que el Madrid ayer había perdido con los alemanes jajajaja me he quedado flipando. Después de esto, he encontrado más sitios donde tenían las postales de forma individual, ley de Murphy... en fin, que he cenado Bibimbap, que pensaba que no picada, pero joder, me he calentado la boca, pero bien, al menos estaba rico, después vuelta al hotel que me quiero acostar pronto, mañana toca madrugón, a las 8:00h tengo que estar en el sitio de donde sale el Tour de la DMZ :D Al menos me queda al lado del hotel, así que podré ir andando.

miércoles, 24 de abril de 2013

Día 3 - Seúl


En cuanto me he levantado y he visto como había amanecido el día he pensado que hoy había que aprovechar al máximo, porque es de esos días que nada más levantarte estás con ganas y con el presentimiento que todo, todo, va  a salir bien. Así que, aunque era más pronto de lo que pensaba me he levantado y desayunado, hoy había cambios en el buffet, puesto que la sopa hoy era diferente y en vez de tortilla había huevos cocidos, por lo menos no han cambiado las salchichas, que están de muerte, así que el desayuno practicamente como el del día anterior más unos rollitos como de maki, pero fritos y rebozados, no estaban mal, son de arroz y además del alga tienen algo más, aunque no sabría identificarlo, el caso es que se han dejado comer.


Como ha salido el sol he pensado en volver a al Changdeokgung para visitar el jardín secreto, teniendo en cuenta que las visitas en inglés son a cada dos horas a partir de las 11:30h, así que hasta esa hora, al menos había que aprovechar y he pensado en el palacio Gyeongbokgung, que está relativamente cerca del hotel, como todo y que de camino podría hacer algunas fotos como a la torre Jongno y entrar por el principio de la plaza Gwanghwamun y su puerta. Y así ha sido he ido yendo hacia el palacio y haciendo fotos con una luz estupenda, nada que vez con la de ayer. Cuando he llegado a la puerta Gwanghwamun y he entrado para visitar el palacio, me he encontrado con la chiquilleria como el día anterior y, además, que estaban acordonando una zona, detrás de este cordón se estaba poniendo la gente, así que me he colocado, a ver de que iba la cosa.


A las 10:00h empieza el turno de guardia, así que han salido los guardianes al son de los tambores y la música y han desfilado delante de la gente que estábamos allí, el desfile ha durado unos díez o quince minutos y luego los guardines quedan en la puerta y cada hora se van relevando hasta las 16:00h, el lunes no los vi, porque fui más tarde a la puerta. Después de esto he entrado en el Palacio, jardines y demás dependencias, lo describiré con una palabra, enorme. Tienen un montón de pabellones, dependencias, un par de estanques, que han sido una de las cosas que más me han gustado, junto al palacio está el museo de folklore que tiene una pagoda, en fin, espectacular. Como ayer, he estado un buen rato rodeado de niños y luego otros grupos de no tan niños se han querido hacer una foto conmigo, es lo que tiene que seamos escasos los occidentales, que de vez en cuando pasas a ser la atracción, es divertido, no les entiendas nada, pero bueno. Hoy uno de los niños me ha pedido que le chocase la mano tipo presentación jugadores de baloncesto antes de entrar al partido.


Con tanto que ver al final se me ha pasado la primera hora para la visita guiada del otro lado, pero ya contaba con ello, así que me lo he tomado con más calma y he seguido a lo mio, con tal de llegar a la últma me iba a valer. Si salimos por la puerta norte del palacio podemos hacer fotos a la residencia presidencial, no hay problema para hacerlas, porque de hecho tienen un cartel que dice que es el mejor sitio para hacerlas, hay algunos policias, pero tampoco había demasiada gente, así que he hecho un par de ellas y he vuelto a entrar al palacio, que no me interesaba salir por allí.


Al final he llegado antes de tiempo al Changdeokgung, porque tampoco me interesaba demasiado ver lo mismo que ayer, si acaso hacer alguna foto con mejor luz, pero poco más, así que he pensado mejor hacer algo de tiempo antes de la hora y me he metido callejeando hasta Insa-dong, que es una calle comercial, con un montón de tiendas y si no es peatonal, como si lo fuese, porque la gente campea a sus anchas y no hay coches.Aquí he empezado hacer calculos, se supone que la visita duraba una hora y media, así que al terminar iba a ser un poco tarde para comer, relativamente, y si lo hacía antes me parecía un poco pronto, así que he pensado que la mejor solución sería comer algo de los puestos callejeros, a ser posible las bolitas de pulpo, pero esa era la teoría y la práctica ha sido que no he encontrado las bolitas y los pocos que he visto de salados no me terminaban de convencer, así que justo antes de entrar en el palacio he comprado diez unidades de una especie de ruedas rellenas de crema de judia, así que en vez de salado... dulce, pero que ricas estaban, es la versión rueda de los peces, además calentitas, deliciosas. He tenido que comerlas algo más rápido porque no me dejaban entrar con ellas, pero al final he llegado bien a la hora de la visita.


Pensaba que con el cupón de la visita correspondiente que viene en el chisme que compré donde están los cuatro palacios incluidos ya era suficiente, pero había que canjearlos por la entrada, así que cuando se ha empezado a organizar la visita con la guía hemos ido unos cuantos pardillos a canjearlo. El jardín secreto está bien, pero prometía más y es que pensaba que sería más rollo jardín de la muerte japonés, pero no, es de otro modo, está bien, es curioso, pero no es tan espectacular. De la guía tampoco me he enterado demasiado, iba a mis fotos y de vez en cuando pillaba alguna cosa, pero me he aburrido un poco, aunque al menos con la guía he visto todo, porque a lo mejor a mi aire me hubiese saltado alguna cosa y es que ha sido hora y media de paseo viendo cosas, porque cosas hay, otra cosa es que resulten más o menos chulas.


Nos ha hablado de los reyes de la época que no estaban demasiado en forma y es que realmente se movían lo justito, el resto del tiempo estaban sentados y los llevaban de un lado a otro, no fuese a ser que gastasen energías. El tema de como calentaban los cubículos del servicio me ha parecido muy curioso y es que ya me había fijado en los palacios que había una serie de habitaciones dispuestas una pegada a la otra en la parte de fuera, en algunas de ellas el suelo es diferente, como de pasta de papel, mientras que en las otras es de madera, la historia consiste en que en Seúl el invierno es más bien fresquete, nieva bastante, así que al no tener sistemas de calefacción como podían tener los reyes, lo sirvientes dormían en las habitaciones del suelo de pasta de papel, en la parte exterior y abajo hay unos huecos, en esos huecos se hacia fuego y el calor se distribuía por debajo del suelo, curioso sistema y me imagino que efectivo sumándolo a las mantas.Y poco más aparte de las descripciones de cada cosa, que era y demás, ya he comentado al principio que tampoco he prestado toda mi atención a ello, así que seguro que había más cosas interesantes, porque también ha comentado cosas de las diferentes dinastías y una historia que tuvo un padre y sus dos hijos a cuenta de los chinos que no me ha quedado demasiado clara, la verdad.


Ayer hice el tonto buscando el otro palacio que quería ver, el Changyeonggung y es que, aunque en las guías parece que está más arriba del Changdeokgung, en realidad está al lado, de hecho se puede pasar de uno a otro y ayer ni me fijé, porque pensaba que era la entrada al jardín secreto, pero hoy he puesto remedio a ello y al terminar con la guía me he metido a verlo. Creo que es el más simple de los tres, también el más pequeño, pero a su favor tiene un estanque muy mono con isilita en el centro y varios cerezos, que por cierto, ahora están preciosos y cuando sopla el aire me recuerda a los animes cuando tratan la sakura, aunque no caen muchas aún, pero si que te encuentras a gente debajo de ellos, como esperando ducharse bajo sus ramas con las flores. Además de todo esto hay un pequeño pabellón de cristal que hace de jardín botánico. Tras andar un poco por el jardín he encontrado unas vending machines, y es que si en Japón te podías encontrar en cualquier sitio una, aquí sin más moderados en su despliegue y no hay demasiadas, así que he mirado que sabores de fanta había y he probado la fanta piña, que no había en Japón, o al menos no la vi, y la otra que tenían era de naranja, lo que tampoco tienen, al menos en las que he visto es el calpiscola, una pena.

Cuando he terminado de pasear por el palacio eran casi las cuatro y he pensado que era un buen día, ya que estaba despejado, dentro de lo que cabe, porque como en Hong Kong o Guangzhou, siempre hay como una campana de mierda, que parece tamizar la luz y no llega a estar despejado del todo, incluso habiendo llovido ayer, aunque tampoco fue muy fuerte, el caso es que estando el día como estaba he pensado que era el día ideal para subir a la torre N y disfrutar de las vistas, pero antes tenía que pasar por el hotel, puesto que he estado en bermudas todo el día y seguro que arriba hacia más fresco al caer el sol.

Para ir he cogido el metro y luego un autobús que te deja prácticamente a los pies y que es bastante más barato que el funicular. Por ahora no se como definir la conducción de esta gente, pero son un tanto peculiares, me explico, al igual que en yankeelandia los semáforos están en el lado contrario a donde te paras, eso está bien, porque siempre lo ves sin problemas desde tu posición de conductor, pero aquí hay que tener ojo, porque a veces no lo respetan demasiado y es que si están a punto de llegar al cruce, ven que se pone en rojo y piensan que les da tiempo a cruzar empezarás a escuchar la bocina para que te estés quietecito en la acera. Los pasos de cebra se respetan si estás dentro, si esperas a que alguno pare para dejarte paso, creo que te puedes pasar horas y luego están como en todas partes los pesetas, que hacen lo que les da la gana y se paran donde se tienen que parar aunque interrumpan el giro al resto, creo que todavía no he encontrado un sitio en donde los pesetas respeten al resto de conductores, por último están los autobuses, que son una plaga, no tanto como en otras ciudades, pero si que puedes ver diez o doce seguidos entre turísticos, urbanos y vete tu a saber cuales, el caso es que el que he cogido para subir iba más o menos bien, no podía correr mucho, porque no se podía y llegamos a un semáforo estando en el carril de la izquierda, aquí se conduce como en España, que conste, pues en unos 200m tenía pasar al cuarto carril de su derecha para poder girar, pues se ha ido cruzando, mientras le han dejado, aunque en los dos primeros carriles le ha costado, porque la gente tampoco es que deje espacio, aunque sea un autobús y al llegar para meterse al carril derecho, se ha comido toda la isleta rayada, porque no le dejaban meterse, pero claro, al final se ha metido, aunque sea por tamaño.

Desde donde deja el bus hasta la torre hay como 250m de cuestecita, que no es nada y llegas a una explanada donde hoy había un grupo tocando y puestos de cremas variadas. La entrada a la torre, al mirador, no me ha parecido cara, 9000W, algo menos de 6€. Las vistas desde arriba están bien, pero como ya he comentado hay una capa de neblina y se ve lo que se ve, pero desde la altura en la que está y encima de lo alto del monte se debería ver mucho más, pero bueno, está bien, además tienen las distancias a diferentes capitales del mundo, y nada más salir del ascensor, justo enfrente está Madrid :D Aquí había bastantes más occidentales que en otros sitios, aunque en los palacios me he cruzado con alguno, aquí estábamos todos más concentrados. Cuando he subido estaba cayendo el sol, pero como tampoco había nada para poder apoyar la cámara no he podido hacer como en Fukuoka el año pasado y sacar unas fotos chulas del ocaso. Así que cuando me he cansado, he bajado para hacer algunas fotos de la ciudad y de la torre, ya casi sin luz. Las de la torre me han molado, pero las de la ciudad han sido un tanto decepcionantes, pero bueno, creo que volveré a subir a la plataforma, que no a la torre para mejorar los resultados.

Hora de cenar, así que para bajar he cogido el mismo autobús y luego el metro, para bajarme justo al lado del Hotel Lotte y muy cerquita de la calle de los restaurantes cercana al hotel, pero antes de ver en donde me metia, he hecho alguna nocturna, ya que estaba al lado de la torre Jongno, el arroyo Cheonggyecheon y del campanario Bosingak he aprovechado para retratarlos a la luz de las farolas. Luego me he metido en un restaurante de pollo y me he cebado de una especie de fingers, eran mogollón, así que aunque no había comido he cenado tanto que hoy ni me he planteado el comprar pececitos, aunque si que he mirado que estaba la señora, con el chiringuito abierto pero sin ninguno hecho.


Y con esto se ha terminado el día por hoy, la verdad es que muy completo y dudo que se pueda aprovechar más. Mañana parece que habrá lluvia por la mañana y a partir del medio día despejado, así que por la mañana si sale como está previsto iré a Gangman y luego a ver que se tercia. Mañana además tengo que confirmar la excursión a la DMZ que tengo reservada para el día 26, espero que no haya problemas y me pueda acercar :D



martes, 23 de abril de 2013

Día 2 - Seúl


Aunque para hoy no daban lluvia, sólo cielos cubiertos, a media mañana las nubes han decidido que estaría bien mojar un poco el terreno, así que desde media mañana he disfrutado de una ligera lluvia que ha trastocado algo mis planes. El día empezaba con el desayuno del hotel, tipo buffet y lo típico en estos casos, dulce, salado, ensalada, cereales, tampoco una variedad excesiva, pero para mi suficiente, así que con zumos, plato con salchichas, tortilla y patatas más un par de cuencos de cereales he cogido fuerzas para patear un poco. La idea era acercarme a uno de los palacios que están cerquita del hotel y luego ir para otro lado. Así que primero me he acercado al santuario Jongmyo, pero ha resultado que los martes está cerrado, así que el siguiente paso ha sido ir al palacio Changgyeonggung, que es bastante grande y, además tiene un jardín.


Para ahorrar un poco he cogido una entrada combinada para los cinco palacios que además incluye, por ejemplo, el santuario Jongmyo, sólo la entrada al jardín secreto del Changgyeonggung ya vale 5000W, más otros 3000W de la entrada general y el pase cuesta 10000W así que merece la pena, porque además puedes usarlo durante un mes desde la fecha de compra. Cuando he llegado debía ser la hora de los colegios, porque había cientos de niños en grupos con sus profesores con micro y altavoz explicándoles las cosas y poniéndoles en orden, así que me he visto rodeado de niños por todas partes, algunos saludándome, ya que era uno de los pocos extranjeros que andaban por allí y somos algo extraño y en una de esas que estaba con mis fotos, ha llegado un grupito de enanos y uno de ellos se ha dirigido a mi y me ha preguntado de donde era, le he dicho que de España y me ha preguntado si había estado en la tomatina... me he quedado flipando, no se si se piensan que eso se hace en todas partes de España, pero ha sido de lo más curioso.


A las 11:30h me habían dicho que había un tour guíado por el jardín secreto, pero como estaba viendo que el día era una patata, sólo hay que ver las fotos, he pensado que tal vez no merecía la pena entrar hoy al jardín y dejarlo para otro día que hiciese sol, sólo tendría que comprar una entrada simple al palacio y luego pasar con la del ticket, así que he pensado que era una buena idea, todo sea que no tengo más sol en los seis días que voy a estar en Seúl, pero eso sería mucha mala suerte, aunque a saber, el caso es que me he ido hacia el palacio Changdeokung, que según la guía está un poco por detrás. Al final no he sido capaz de encontrarlo y he subido tanto que he llegado a la muralla, así que improvisación total y a patear por la muralla. Mientras estaba subiendo ha empezado a chispear, así que cuando he llegado al punto en donde te tienes que registrar para continuar la ruta por la muralla, porque es zona militar y he visto que se tardaba hora y media en hacer el recorrido me he rajado y he pensado que tal vez otro día, que en ese momento andaba chispeando, pero como se pusiese a llover lo llevaba claro, porque aún viendo el cielo, como no daban lluvia, he sido tan "listo" de no llevarme el chubasquero.


He bajado hasta una calle y he decidido que no estaría mal ir a por el chubasquero, por si acaso empeoraba la cosa, y me he vuelto al hotel, para ello he cogido mi primer autobús, que más que un autobús parecía una furgo, lo he hecho un poco a probar suerte, porque en las paradas que he visto, no hay indicaciones en inglés alguna y tampoco me he puesto a preguntar a donde iba, si no que lo he cogido porque iba en la dirección que quería ir y como ayer ya estuve pateando un poco, muchas vueltas raras tendría que dar si no pasaba cerca de algo que me sonase. El pago lo he hecho con la T-Money, 750W, se pasa al entrar y te lo descuentan, el conductor no se dirige en ningún momento a los pasajeros, hay una máquina para meter los importes, bastante más sencilla que las japonesas y que no dan cambio, así que hay que subir con el importe justo, a la salida vuelves a pasar la T-Money y listo, así que me he bajado en la plaza Gwanghwamun, en las fotos de la entrada anterior, donde los chorros de agua y la estatua. De ahí al hotel son quince minutos andando, así que he ido por la calle de los restaurantes, pero no me he decidido por ninguno, así que he llegado al hotel sin comer, tampoco tenía mucha hambre aún, ya que no eran ni las dos.

De vuelta a la calle, ahora con chubasquero, he ido hacia el ayuntamiento y luego callejeando un poco he terminado en Myeong-dong, que lo principal es que es una zona comercial y como tampoco estaba el tiempo para algo más interesante he recorrido sus calles, viendo los comercios, que en algunos de ellos, como en Japón hay chicas que anuncian a voz en grito algo, supongo que será que su tienda es la mejor, me han ofrecido entrar en un sitio de masajes, pero no era el momento, aunque uno de pies no me hubiese venido mal y como iba empezando a tener hambre me he metido en un sitio a comer un ramen con udon y un trozo filete de cerdo con ensalada. He aprovechado el momento para estudiar un poco que hacer a partir de ahí y como la puerta Namdaemun estaba al lado al terminar he ido para allá.


De camino a la puerta he visto varias tiendas de fotografía, ya sabéis, si hay una tienda de algo, las siguientes serán de la misma temática, esta mañana pasé por una zona de joyerías y ahora tocaba de fotografía. No he querido mirar mucho, porque, en principio, no tengo intención de comprar nada, así que mejor dejar las tentaciones aparte. Namdaemun es la puerta sur de la muralla, la muralla rodeaba la ciudad de Seúl, pero actualmente quedan restos desperdigados y alguna de las puertas. En el caso de la Namdaemun es el tesoro nacional número 1, pero en 2008 hubo incendio y actualmente están terminando de reconstruirla, así que me ha tocado hacerla fotos de mala manera.


Frente a la puerta y detrás de las tiendas de fotografía está el mercado de Namdaemun, que no es otra cosa que un montón de calles con tiendas y puestos por el centro de algunas. He estado paseando por allí y en una de los sitios he visto como cortaban los fideos de udon a mano. Siguiendo el callejeo he llegado a unos grandes almacenes, los Shinsegae, y me he metido a descansar de lluvia. Son bastante parecidos a cualquier otro gran almacén por departamentos, excepción de Harrod's, así que tampoco había mucho que ver, la zona de fotografía era un tanto decepcionante, ya que apenas era un mostrador, con lo cual tampoco ha habido tentación alguna de mirar nada.


Lo de Starbucks es una plaga, bueno, lo de esta cadena y cualquier otra similar, hay una cada pocos metros y todas con gente y en el caso de Starbucks, igual de caro que en Madrid. He pedido un te con leche y al final ha sido un te sólo... el descanso lo he aprovechado para volver a consultar donde poder seguir viendo alguna cosa interesante y he visto que no andaba muy lejos del Namsangol Hanok, un pueblo de casas tradicionales, de hecho esta mañana ya había pasado por una zona donde había varios Hanoks, al norte de Insa-dong, el caso es que como el santuario al que fui a primera hora, los martes está cerrado... aún así se puede visitar los jardines de alrededor y me he encontrado con una especie de cráter. He bajado y en el centro hay una circunferencia, que está dividida, en cada una de las divisiones hay un mensaje de una ciudad diferente, Sydney, San Francisco, Bogotá, México, Sao Paulo... no he contado cuantas eran, pero española no había ninguna, cada mensaje está escrito en el idioma del país donde se encuentra la ciudad, y luego en el centro de esa circunferencia hay una placa, que no es otra cosa que una tapa. Bajo la tapa hay una capsula que se metió el 29 de Noviembre de 1994 con 600 objetos actuales de esa época, ropa, comida, etc el caso es que en el año 2394 se abrirá de nuevo esa tapa y se sacarán todos los objetos para que la gente que lo haga en ese momento vea cosas de nuestra época actual. Un tanto curiosa la historia, aunque a saber si el genero humano llega tan lejos.


Cuando he terminado de ver eso, me he cansado de patear bajo el chirimiri y me he vuelto al hotel hasta la hora de la cena, como ayer. Lo he hecho en Metro, que la verdad, no es nada complicado de usar y de moverte en él. Lo que me gusta es la cantidad de salidas que tienen todas las estaciones, en la que está al lado del hotel hay quince, así que en un plano de la zona, te marcan lo que es cada línea de metro y lo que sería el andén y luego a donde dan cada una de las salidas y es que bajo tierra, como en muchas ciudades hay otra ciudad subterránea y te encuentras cantidad de tiendas, cuando no, centros comerciales. En los carteles las salidas están indicadas de color amarillo y el número correspondiente, así que es muy fácil salir por donde tienes que hacerlo.

He vuelto a cenar en la zona de restaurantes, como ya he dicho hay un montón, así que hoy ha tocado uno de esos que tienen el hornillo en el centro para hacerte la carne, aunque en vez de a gas, te traen un cazo con  brasas y las ponen en el hueco, mejor, porque la carne a la brasa sabe mejor. Al final con la falta de práctica se me han churruscado un poco los trozos de carne, así que después he pedido otra ración, tampoco he cenado a lo bestia que cada ración son cuatro trozos. Después, de vuelta al hotel, he ido a por los peces, pero esta vez la señora ya había cerrado el chiringuito, así que he ido a buscarlos a otra calle y es que hay un montón de puestos callejeros por todas partes y con un montón de cosas, buscando los peces he visto, por primera vez los de las bolitas de pulpo :), además hay de pinchos de carne, de makis, una especie de perritos calientes enrrollados en algún tipo de masa, una especie de tostada con huevo y queso por encima, pinchos de una masa de huevo... cantidad de cosas, unas con mejor pinta que otra, pero que en un momento de hambre te pueden matar el gusanillo por apenas un euro y poco.

Por si alguno anda preocupado por la situación por aquí y sus vecinos del norte, tranquilos, aquí la gente hace su vida normal y yo creo que ni se enteran de las tonterias del vecino, al menos esa impresión tengo, ayer mientras comía pusieron las noticias y no hubo nada sobre el tema, sin embargo si que pusieron algo sobre el atentado de Boston.

A ver mañana como nos levantamos, si hace sol intentaré ir a alguno de los palacios y si no, pues es probable que me acerque a Gangman, y hablando de Gangman, la verdad es que la cancioncita de Psy, aunque no la he escuchado por aquí aún, ha dejado huella, hay camisetas con dibujos de Psy con las manos en la forma del baile, muñecajos... lo típico del merchandising.

lunes, 22 de abril de 2013

Día 1 - Viaje a Seúl


Este fin de semana lo tenía completito, primero por la quedada de Asshai y segundo por el concierto de Rammstein el domingo, pero como resulta que tuve que cambiar de fecha el vuelo, para no comerme las entradas si que nadie fuese las he ofrecido en lastfm, pero al final, ha sido Santi el que ha conseguido vendérmelas en la puerta del palacio, así que le debo una. El caso es que el sábado por la noche teníamos la tradicional cena en el "chino" de Asshai y allí nos juntamos algo más de treinta personas, como después se alargó un poco la cosa, al final terminaba llegando a casa un poco más tarde las cuatro, como pensaba levantarme para ir al aeropuerto a las seis menos cuarto, aguanté como un campeón hasta la hora prevista en que me duché y me preparé para ir al aeropuerto.

Había quedado con Miguel para que me llevase, así que en poco más de quince minutos estaba en el aeropuerto en el mostrador de facturación. En el mismo vuelo estaba para facturar Jesús Calleja, el aventurero de cuatro, que a saber a donde iba, pero iban con cosas de montaña. Cuando me tocó el turno me acerqué al mostrador y me dijo que me daba salida de emergencia para el vuelo a FRA, además sin pedirlo, así que ya puestos, aunque tenía ya reservado el asiento en el segundo vuelo, le he preguntado si había también salida de emergencia libre para ese vuelo, me ha dicho que quedaba una y que a ver si nos la daba... y si, nos la ha dado, así que genial, me ha alegrado un montón, porque no es lo mismo viajar apretadillo que estirando las piernas, y menos si tienes cierta altura, así que, genial.


Antes de coger el avión he ido a desayunar con mis compañeros y luego me he ido a embarcar, esta vez el avión estaba en remoto, un A321 y el vuelo hasta Frankfurt ha sido puntual Después del desayuno, porque en Lufthansa dan comida gratis, aunque sea en turista, ya podían aprender otras, me he pegado un sueñecito y es que estaba un poco reventado. Así que sobre las 11:00h llegaba a Frankfurt, puntualidad absoluta. Al llegar a Frankfurt lo primero que hice fue apuntarme a un tour que hacen por el aeropuerto, si, parece que no tengo suficiente con el de Barajas, pero es que está muy bien porque te meten en un autobús y te dan un paseo por la pista, te explican cosas de cada modelo de avión, de la operativa y bueno, esto a lo mejor tampoco es así, porque el tour sólo es en alemán y no me enteraba porque mi alemán es nulo, pero por algunas cosas que decía debía de ser así la cosa. El caso es que, aunque sea desde al autobús tienes una perspectiva diferente, con todos los aviones a pocos metros. Después, con la misma entrada puedes salir a la terraza a spottear y así un buen rato, haciendo fotos a los aviones desde la terraza, ya que, aunque tenía dos amigos spotteando por los alrededores iba a ser un poco engorroso para que me viniesen a buscar y luego yo tenía que coger el otro avión antes que ellos, el caso es que al final, nada, estuvimos cada uno por nuestra cuenta.

Después de la sesión de spotting llegó la hora de la comida y en Frankfurt tampoco es la excepción en la restauración de los aeropuertos, te meten buenos palos, pero como tampoco quería comer en el McDonald's, pues al final pedí una currywurst con patatas fritas y coca-cola, 30cl, como una lata... 2.70€ y sin refiles. Mientras comía Santi me iba informando de como iba la Fórmula 1 y de la victoria de Vettel con Kimi segundo :D Aunque quedaba aún un buen rato decidí ir hacia la puerta de embarque y en este aspecto tengo que suspender al aeropuerto de Frankfurt, ¿por qué? pues porque no es normal que, primero indiques que los que tienen pasaporte de la CEE pueden ir por una línea, que luego no tiene a nadie atendiendo y segundo, porque al principio sólo había un único policia atendiendo, luego llegaron dos más, pero vamos, muy mal, son ganas de formar colas a lo tonto. Después de esto, por primera vez en un aeropuerto alemán no me pasan la bolsa de la cámara aparte y bueno, después de todo esto, ya estaba dentro y esperando para embarcar.


El viaje hasta Seúl desde Frankfurt se hace en un A346 y la verdad es que mola, porque tiene configuración de asientos 2-4-2 y en el caso del de Lufthansa los baños están abajo, con lo cual no se forman los lios que muchas veces hay en las puertas de los baños. El caso es que cuando he llegado a mi asiento ya estaba mi compañero, con el cual he tenido que luchar un poco para que no pusiese el brazo en el reposabrazos central como si fuese suyo sólo y al final ni para él ni para mi, aunque era más mio que suyo, porque de ese lado sacaba la bandeja, por delante algo más de 10 horas de vuelo que no se me han hecho demasiado pesadas, porque estando reventado como estaba, en cuanto han recogido la cena, en la que la TCP se ha extrañado cuando he pedido bimbibap, me he puesto de cara a la pared y a dormir, que no es lo mismo que descansar, porque descansar, se descansa poco en el avión, pero al menos he dormido unas horitas que me han venido muy bien. El bimbibao es un plato coreano que consiste en arroz con ternera y luego lleva champiñones, zanahoria, espinacas y otros cosas y la verdad es que está rico, además de esto había un sobre con lo más típico de Corea, el kimchi, que picaba un poquito, pero que estaba bueno. Después del sueñecito, dos horas de llegar nos han dado el desayuno y seguidamente hemos llegado al aeropuerto internacional de Incheon.


Nada más llegar lo primero ha sido, logicamente, pasar por inmigración y me ha molado, aunque no te dirigen la palabra, casi, simplemente pasan el pasaporte por la máquina, identifica la nacionalidad y te ponen las instrucciones en tu idioma, así que huellas y fotos, dejas el papelito, te sellan el pasaporte y para dentro, además, aquí había bastantes funcionarios para agilizar las colas y que no ocurra como en yankeelandia, por ejemplo. Una vez recogida mi maleta he cambiado para tener wones, por cada euro me han dado 1401W con lo cual os podéis hacer una idea que aquí todo tiene unas cantidades de miles de wones, pero luego al cambio, la verdad es que no es nada. Para ir a Seúl había pensado coger el tren, hay dos el express por 8000W y el normal que no se que cuesta, pero tarda algo más. Al final he cogido el express, total son cinco euros y poco y me ha parecido razonable.


El tren iba medio vacio, aunque de hecho los normales tampoco es que los coja mucha gente, así que deben de optar más por el autobús. Lo importante es que cuarenta y seis minutos más tarde estaba en la estación de Seúl. Ahora llegaba la hora de coger el metro y había leído que lo mejor es sacarse la T-Money, una tarjeta monedero que vas recargando según lo vayas necesitando y que en el caso de los transportes hace que salgan más baratos los viajes. Después de mirar unas máquinas y otras al final he dado con la que vendía la tarjeta  resulta que no es una tarjeta es un chisme con un hilito para colgar del móvil, por ejemplo, así que desde este medio día, hora local, mi Rukia tiene un chisme atado a su hilo.El metro no está mal indicado, así que sabiendo donde vas no es nada complicado, sólo fijarse que está en el andén correspondiente y nada más.

Cuando he llegado al hotel era poco más de las 14:00h, justo la hora donde se puede hacer el check-in, así que perfecto, además me han cobrado ya la estacia como quería, así que muy bien. La habitación es pequeña, pero la cama es grande y tiene muy buena pinta, no he querido probarla aún porque si no me iba a quedar sopa y no me conviene para tener sueño esta noche. Así que después de una ducha me he ido a comer.

El hotel está en unas callejuelas de mala muerte, pero está en una zona genial, al lado del canal y de Insa Dong, así que a su alrededor, como luego he descubierto por la tarde hay cientos de sitios para comer, desde lo más cutre en un puesto en la calle a locales bien montados o cosas intermedias donde me he metido y que como no tenía carta en inglés he elegido con la vista y me ha salido muy bien, el filete estilo tokantsu estaba delicioso y el resto de cosas lo mismo, no podía falta el kimchi y es que es lo normal en todas las comidas, un poco de kimchi, que pica que da gusto, bueno, en general parece que por aquí se lleva el picante, aunque el bimbibap no pica.

Una vez recuperadas las fuerzas me he dado un paseo por los alrededores del hotel, y es que aunque el hotel lo elegí por otras cuestiones resulta que además está muy bien ubicado, está al lado de Insa-Dong, a tiro de piedra de los palacios y del arroyo Cheonggyecheon. Total que cámara en mano a deambular un poco. A media tarde estaba un poco cansado y con sueño, pero he ido aguantando hasta que me he venido al hotel a parar un poco y sacar las fotos. Después he bajado a cenar, aunque antes le he preguntado al chaval de recepción hasta que hora es lo normal cenar y me ha dicho que entre 19:30 y 22:00, así que perfecto. De vuelta al hotel he pasado por una calle que va a ser donde cene todos los días si estoy por aquí, porque tiene un buen puñado de restaurantes o sitios para comer, puestos con pinchos, otros con la parrilla... de todo, así que me he metido en uno que me había llamado la atención, porque las mesas tienen un infiernillo y te preparan el arroz ahí mismo. Al final he señalado uno con pollo y la verdad es que estaba muy rico, además podías coger todo lo que quisieras de kimchi y otros acompañantes, así que del kimchi he pasado, que ya tenía suficiente picante con el arroz y he cogido unos trozos de algún tipo de fruta o verdura que ponen a macerar y está muy rica.


De vuelta por la tarde también, había visto además de la calle esa, un puesto con las riquísimos y deliciosos peces rellenos de judía, así que ese ha sido el postre, la señora del puesto ni papa de inglés, yo menos de coreano, pero he señalado, ha separado tres, ha sacado un billete de 1000W y le he dado uno igual a cambio de un sobre con los tres peces. Me han sabido a gloria, creo que voy a cambiar las almendras que cojo normalmente en el 7 eleven por esto.


En este hotel tengo desayuno incluido así que procuraré estar antes de que lo cierren y luego a ver como planteo el día. Hoy, por lo pronto, no me ha ido mal y no he visto casi nada, pero he estado a gusto, no es Tokyo, tampoco Hong Kong, si no que me ha parecido más a Guangzhou, la zona donde está el hotel me ha recordado a las manzanas de locales que había allí todos del mismo gremio, casi seguro que más del 80% de los locales que están en esta manzana se dedican a la fabricación de trofeos, regalos o similares y un poco más allá he visto unas cuantas tiendas de electricidad seguidas, así que parece que siguen el mismo esquema de los chinos. En fin esto es todo por hoy, que me quiero acostar que estoy reventado y la cama tiene muy buena pinta, además diciéndome que vaya.