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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Día 5 - Viaje a Taipei


Al final, aunque puse el despertador para una hora, he terminado levantándome bastante más pronto de lo pensado, y como tampoco podía dormir, pues al final me he dedicado a instalar el CaptureNX, que no lo había hecho, en el portátil y a preparar algunas fotos para subirlas a las web de spotting, además así también podía aprovechar para hacer algo en el vuelo a Taipei, que son cinco horas y no he pagado por entrenimiento, sólo por un asiento con un poco más de espacio. El viaje lo reservé con Scoot, una low cost que ha creado Singapore Airlines hace un par de años, como mucho, con seis aviones que formaron parte de Singapore, aunque ahora, en Noviembre van a recibir los primeros B787 que han pedido. El caso es que hacía tres días me mandaron un mail para ver si quería pujar por un asiento en business, esto es una cosa que hacen algunas compañías para intentar llenar esos asientos, el caso es que le di al enlace para ver como funcionaba, pero al chrome no le moló mucho la cosa, así que lo dejé y me conformé con mi asiento reservado y mi maleta facturada.

A eso de las nueve y algo he salido de la habitación y he bajado hacer el check-out. A diferencia del resto de días si que he reservado el shuttle gratuito hasta el metro, así no pasaba calor y, lo mejor, no sudaría. Al final he ido sólo en el minibus, se supone que iba a montar alguien más en mi hotel, porque el servicio, aunque gratuito es con reserva y tampoco ha montado nadie en el de al lado, que comparten el servicio.  Al final el único transporte que he usado ha sido el metro, funciona bien y no tiene mucha complicación, del autobús desistí al ver en la web los tiempos que ponía que se tardaban a algunos sitios, aunque para ir a “Little India” luego vi que había uno directo.


Una vez en el aeropuerto he mirado de qué terminal salia, porque ni lo había mirado, pero creo que a nivel facturación Changi sólo tiene un área. He ido a la fila 10 que es donde estaban los mostradores de Scoot y he visto que ya se podía facturar el vuelo. Una cosa rara es que me han preguntado si después de Taipei iba a ir a otro sitio, les he dicho que si, y me han pedido que le mostrara el vuelo. Les he mostrado un SMS que me mandaron los de Hong Kng airlines hace unas semanas diciendo que adelantaban el vuelo 10 minutos y asunto arreglado. Como Singapur es una ciudad estado prácticamente, si sales en avión es que vas fuera, así que no hay paso para vuelos locales, todos son internacionales con un control de pasaportes y sellado de salida del pasaporte. Una cosa que me ha llamado la atención al principio es que sólo aleatoriamente te hacen pasar el equipaje de mano por el scáner, me he quedado un poco flipado al principio, hasta que luego he visto que cuando realmente se hace es cuando entras en el área de espera del vuelo. No se si es mejor o peor que la que se hace en Barajas, por ejemplo, una  vez que vas a entrar en la zona de embarque pasas control y escáner, pero no me ha resultado mala.

Una vez pasado el control de pasaportes he ido a buscar algún sitio desde el cual spottear un poco, pero debería haberlo hecho antes de entrar en la zona de embarque y la terraza que había en este lado estaba mal orientada y peor climatizada, así que no he hecho nada por ese lado. Otra cosa, para no cargar con la mochila, como en Incheon, he cogido un carrito para llevarla, menudo descanso para la espalda hoy. En la zona donde estaba la terraza era la zona de entretenimiento y si Frankfurt está a años luz, esto es otro mundo, en esta zona el pasajero puede ver películas en un cine, no tiene muchas butacas, y tampoco puedes elegir la película, es la que pongan en ese momento, pero cuando he entrado estaban poniendo Antz, y había en programa “Los vengadores 2” y cinco o seis más, por el otro lado había seis pantallas de televisión con PSP’s y dos mandos cada una para jugar a shooters, o deportes, en otra sala unos 8 equipos para jugar en red, varios ordenadores para navegar y una zona con asientos para relajarse, todo ello sin pagar.

He bajado de esa parte y he seguido “explorando” a ver si podía encontrar un sitio para pillar algún avión, pero complicado, al tener la zona de embarque diferenciada después de los scáners hay salas de por medio entre el pasillo y las ventanas, así que poca cosa he podido hacer aunque he pillado un Scoot bastante bien. En la zona comercial tienen unas zonas de plantas con estanques y asientos para descansar, hay una zona de juegos con un castillo de toboganes, esto en Barajas también lo hay y creo que gratis. Lo que no me ha gustado demasiado es que la zona de restauración no la ha también en los pasillos hacia las puertas de embarque, con lo cual he tenido que volver sobre mis pasos para comer algo, he pillado un par de gyos, aunque no estaban tan ricos como el de antes de anoche y los he comido en una de las zonas de descanso, que eso si que había de camino a la puerta de embarque.

Para acceder a las puertas de embarque, como he dicho antes, hay que pasar por un arco y el equipaje de mano por un escáner, ha ido bastante bien la cosa, una de las cosas que me ha gustado es que no te soban como en Barajas, si pitas, te pasan la raqueta, de todos modos, he pasado sin pitar, así que he cogido mis cosas y a esperar la hora de embarque. Cuando quedaba poco para embarcar he cambiado la tarjeta del móvil y he vuelto a la de España, creo que en Taiwán voy a buscar una como la que he tenido si no veo posibilidades reales de conectar a wifis.


El embarque ha empezado unos veinte minutos después de lo previsto, y aunque en principio pensé que iba a ir bastante vacio, al final ha ido entrando gente, aunque ni mucho menos se ha llenado, en la zona business han debido ocupar pocos asientos y en donde yo estaba eramos unos diez de unos cuarenta posibles. Aunque logicamente la parte de atrás iba más llena, el avión no creo que estuviera al 70% y eso que después de Taipei va a Seúl, y me ha parecido que tienen quinta libertad para coger pasajeros en Taipei para llevarlos allí. He mirado el dutyfree a bordo y tenían un llavero de “Remove Before Flight”, así que lo he comprado, va a estar complicado tener uno de cada una de las compañías en las que he volado, pero ya tengo alguno que otro.

El resto del vuelo lo he pasado escribiendo esto y preparando fotos, he dado un par de cabezadas y cuando me he querido dar cuenta ya estábamos en Taipei. Aquí ha sido lo contrario que en Changi, lo que fue rápido en Singapur, aquí ha sido más lento y al revés. Lo primero, antes de pasar inmigración he cambiado, me quitado de encima los dólares de Singapur y he cambiado algunos euros. El paso de inmigración aquí ha sido más lento, ha estado revisando coma por coma todo, pero no ha habido problema, lo único que en vez de ponerme el sello en una hoja nueva ha recargado una en donde no se donde narices van a poder el de salida, pero bueno tampoco nos vamos a poner quisquillosos, no vaya a ser que encima no me dejen entrar.


Cuando he llegado a la cinta ya tenía la maleta, así que ha sido muy rápido todo, he ido a la zona de autobuses y he pillado uno que iba a la estación central. He subido de los últimos, porque me he despistado un poco y si la de los tickets me ha dicho la dársena donde estaba el bus no me he enterado. El viaje hasta Taipei han sido unos cuarenta y cinco minutos, aunque ha parado por el camino tres o cuatro veces en la ciudad para ir dejando gente, poca en realidad. Los autobuses de aquí son como los de china, un poco horteras, por fuera colorines llamativos y por dentro... visillos en las ventanas y los reposacabezas como de ganchillo, retro, hortera, a elegir, pero curioso cuanto menos. Cuando metes la maleta en el autobús, te dan un etiqueta con un número, el otro se lo pegan a la maleta y cuando la vas a recoger tienes que entregar el que te dan, si no, no hay maleta.


Una vez en la estación he ido directo al Metro y he pillado un billete sencido, bueno, ficha, porque es como en Guangzhou, te ponen según la distancia de la estación un valor en las estaciones del plano, miras el valor que se corresponde con tu estación y pagas el importe, y en vez de darte un billete, como a lo que estamos acostumbrados es una ficha, pero si en Guangzhou era verde, aquí es azul. De la estación central al hotel, eran tres paradas, así que he llegado relativamente rápido y sin perderme.

Una vez en el hotel, me he llevado un poco de chasco con la habitación, la habitación mola, pero había pedido una con ventanas, no por nada, pero prefiero por la mañana, o como estoy ahora escribiendo haciéndolo mirando por la ventana, pero, aunque es cierto que tiene ventana, tiene una pared a menos de un metro, y por arriba hay una terraza, así que el espacio para que entre luz es... ínfimo, inexistente o ninguno. He preguntado para cambiar la habitación, pero no va a ser posible, me fastidia un poco porque, aunque la diferencia con la habitación sin ventanas era poca, si llego a saber esto la pillo directamente y no se me queda cara de tonto. Salvo este detalle, el resto está chulo, además hay enchufes con multiples bocas, así que no es necesario adapatadores. En este tengo desayuno, que es un sitio a unos metros del hotel, a ver que hay mañana.


Una vez acomodado, en realidad no he sacado nada, me he puesto a pasear hacia el Taipei 101 que está a unas cuatro o cinco paradas del hotel. La iluminación salvo en la parte alta no es muy allá, pero es uno de los rascacielos más bonitos que hay para mi gusto. De camino hacia allí he intentado pillar la wifi gratuita, pero no ha habido manera, y como estaba parado delante de una tienda de telefonía he entrado a preguntar la posibilidad de una tarjeta prepago para datos y tengo datos para 10 días ilimitados, esta vez si que se el número que me han dado, creo... porque me cuesta un montón enterderles, supongo que ellos conmigo tienen el mismo problema, o eso espero. De vuelta, he cogido el metro y he pagado dos fichas, una me la he guardado, como hice en Guangzhou, en Madrid se reunirá con su prima. 


Estaba mirando un sitio para entrar a cenar, o llevármela al hotel, porque no he visto ninguno de los famosos mercados nocturnos, pero ha salido una chica y muy amablemente me ha dicho que ya habían cerrado, que mirase en la calle de al lado. He seguido sus indicaciones y he entrado en un sitio a cenar una especie de ramén local, con salchichas y tofu, bastante bueno todo, aunque el tofu, aunque esté asado, sigue siendo una de las cosas más simples que hay, lo que no creo que pruebe es la especialidad local del tofu apestoso. En el poco tiempo que llevo aquí la gente me ha parecido bastante amable, de hecho cuando estaba mirando la carta la vecina me ha preguntado si necesitaba ayuda, y hemos hablado un poco, pero vamos, que entendernos, poco.

Mañana no tengo hora para levantarme, estoy un poco cansado, aunque el haber dejado descansar la espalda de la mochila durante todo el día de hoy ha estado muy bien. Así que pocas fotos para esta entrada.















Día 4 - Singapur




El último día completo en Singapur lo tenía que dividir entre hacer turismo y spottear. Aunque la mañana estaba para acercarme al aeropuerto para hacer lo segundo, la configuración que veía en el flightradar no me venía bien para los sitios que tenía controlados, así que decidí hacer turismo por la mañana y luego a ver que pasaba con la configuración y el tiempo. Esta vez de camino al metro no paré por donde las pastas, ya que había comido un par de bolas de sesamo que me habían sobrado de la noche anterior. Lo primero que hice fue buscar una oficina de correos y la más cercana estaba junto a la estación. Una cosa que no había comentado es la de los pasos de peatones, en todos tienes para darle a que se ponga la luz verde para peatón, pero me voy a ir sin pillar la mecánica de funcionamiento, el caso es que para cruzar una calle te pones a esperar hasta que le da la gana ponerse verde o haces como muchos locales, cruzar por donde te viene bien, aunque hay un montón de señales para que uses los pasos para peatones, que en algunos casos consiste en un rebaje de la acera para que bajes y nada más, ni marcas, ni cebreado... de hecho, aquí los pasos de cebra sólo están en algunos cruces, pero casi piensas que ni existen. El caso es que salvo por que hay que tener cuidado y tener en cuenta que se circula por la izquierda, no hay mayor problema.

Una vez solucionado lo de correos el plan de la mañana consistía en ir a "Gardens by the Bay" unos jardines muy chulos que están detrás de Marina Bay y del Hotel y que se han construido en terrenos ganados al mar, como muchas cosas en esta ciudad. Los jardines tienen varias zonas, con plantas típicas o diseños propios de esas zonas, pero lo más destacado es el "Supertree Glove" y las dos cúpulas, "Cloud Forest" y "Flower Dome". Si estos días he pasado calor, lo de ayer por la mañana cuando salí del metro no era normal, mucha más humedad que ningún día, de hecho nada más sacar la cámara se empañó el objetivo y tuve que secarlo un par de veces antes de que se mantuviera seco.

Así pues, con una sensación de calor más agobiante, si era posible, que los días anteriores empecé a pasear por el parque, primero pasé por el jardín chino e indio, que no eran nada del otro mundo, sobre todo el chino, muy pobre y luego llegué a la zona de niños donde me dieron mucha envidia, ya que se estaban refrescando bajo unas duchas moviles, o chorros que salían del suelo... daban ganas de meterse. Justo al lado está el "Sun Pavilion", en la que hay un montón de cactus de diferentes zonas del planeta, para mantener el ambiente más seco tienen unos vetiladores, aunque no es un pabellón cerrado, si no como una marquesina sobre la zona.

En uno de los extremos, está "The Canopy" que sirve de entrada a las dos cúpulas en las que hay que pagar entrada. Primero empecé por "Cloud Forest" que consiste en una montaña artificial de 35 metros de altura construida dentro de la cúpula cubierta de plantas y una cascada. Nada más entrar te encuentras con la cascada y fue tal el alivio que sentí al entrar que ya me había merecido la pena el pago de la entrada, por un rato iba a estar tener sensación de humedad y el frescor... Estuve un buen rato dentro, tienes un montón de tipos de plantas, hay estalagmitas que han sacado de algunos sitios para enseñar como se forman y como son y bueno, un paseo por un jardín diferente.


Justo enfrente, aunque hay que recorrer unos metros bajo "The Canopy" está la "Flower Dome", en este caso la propuesta es la de dar a conocer las plantas típicas de los diversos climas y zonas, así que aquí también había una climatización diferente, más seca. Había desde cactus a baobabs, un olivo y un naranjo como representantes principales de la zonas mediterráneas, una parte especifica de la India en donde con flores habían creado algunos animales, en fin, un poco de Australia, Sudáfrica, California...


Tras pasar una buena parte de la mañana con una temperatura agradable tocaba la vuelta a la realidad del calor asfixiante, así que dirigí mis pasos hacia el "Supertree Glove" que son unos soportes de varios metros de altura, algunos de ellos unidos por una pasarela a algo más de 20m de altura y desde donde se puede ver el parque de forma diferente, además el “arbol” central, el que da el nombre a la zona, tiene en su parte más alta un restaurante y por la noche todos ellos se iluminan de diferente manera, espectáculo que al final no terminé viendo. Además, aunque no lo entendí demasiado bien parece ser que con el diseño que tienen pueden recoger el agua de la lluvia que luego sirve para climatización de las cúpulas por medio de un reciclado, lo mismo que también se aprovecha el agua del canal. El paseo por la pasarela estuvo bien, pero no era la mejor hora del día para ello. Una vez abajo era la hora de la comida y de protegerse un poco del calor, así que estando, como estaba junto al Marina Sands decidí comer en el mismo sitio que había cenado la noche anterior.


Esta vez fui más comedido pidiendo comida y sólo pedí en uno de los puestos un plato de arroz con pollo con curri y de extra con huevo, con salsa teriyaki y queso. El plato era caliente, así que el punto final a todo lo pones tu, aunque es relativo, porque te guste o no, lo tienes que dejar en el plato, así que al final se puede hacer lo que le de la gana. El caso es que estaba muy rico y a un precio razonable. Al terminar tenía que decidir que iba hacer por la tarde, el tiempo parecía que estaba bien para un rato de spotting, pero en el flightradar veía que la configuración era la contraría a la del punto de spotting que había pensado. Así que revisé de nuevo las guías online de spotting en Changi y aparecía una localización para la configuración que había, entrada por 02L.


Así que me dirigí hacía Changi y a ver si encontraba el punto de spotting, porque desde el metro hasta el sitio había un camino no muy claro. Me bajé en Expo, una parada antes del aeropuerto y empecé a andar en dirección al sitio indicado, aunque antes compré una botella de agua, porque en la guía decían que no había nada en los alrededores, lo que más miedo me daba es que tuviera que estar al sol todo el tiempo, pero no, resulta que di con el sitio bien y que tenía una sombra muy maja. Así que allí pasé el resto de la tarde haciendo fotos a aviones, mientras de vez en cuando unas hormigas rojas me pegaban unos buenos muerdos, aunque mejor esas y no el varano que de repente salió corriendo un rato después de haber llegado.


La sesión de spotting no estuvo mal, pillé tres canguros, los primeros que pillo, y algunas cosas que en Europa ni aparecen, uno de los que más ilusión me hizo fue el A330 de Cebu, un avión prácticamente nuevo, apenas tiene un año y luego un par de cosas raras, un B737 de Regent, una compañía de Bangladesh que sólo tiene cinco aviones o un carguero de una compañía de Indonesia que, aunque viejo conocido de Barajas, lo era con otro registro y es que ese avión operaba en España para Saicus y quien más quien menos lo pilló alguna vez como EC-KDJ. A última hora llegó un spotter local para pillar el A380 de Singapore que venía de Londres y estuve hablando un poco con él y nos dio tiempo a ver como el vuelo de British tenía que hacer un Go Around, porque se comía al Tiger Airways de delante. La verdad es que los últimos tenían una luz muy pobre y es una pena porque vino un A320 de Sri Lankan y otro de Myanmar Airways, este último, bastante raro también.



Tras spottear, volví al hotel, quería dejar las cosas y salir a cenar al Hard Rock Café, que estaba a dos paradas del hotel, en la zona de Orchard, una zona que no he visitado y que bueno, tampoco creo que me haya perdido mucho a no ser que quisiera comprar algo o entrar en alguno de los multiples centros comerciales que se agolpan uno detrás de otro a ambos lados de la calle, en cierto modo, me recordó a una calle en Seúl que estaba por Gangman. No son las zonas que más me gusta patear y es que visto uno, como en España, vistos todos, mismas tiendas prácticamente y tampoco tenía intención de comprar nada. El Hard Rock Café se encuentra en esa zona, así que fui hacia allí y, como no está, en la propia Orchard, tiene un luminoso bastante llamativo para que no te lo pierdas.


Ya voy teniendo unos cuantos Hard Rocks Café en la colección, pero me sigue faltando el de Madrid, en este, como en todos, los mismo platos prácticamente, aunque con el añadido de cuatro de tipo wok, no se si de forma particular a este Hard Rock o es que han cambiado la carta desde la última vez que estuve que fue hace un año en el de Ibiza. El caso es que pedí un plato de carne con salsa de los habituales con coca cola, que como siempre, tiene refills. En general creo que ha sido en el Hard Rock más desangelado que he estado, no se si tendría algo que ver el día, o que, pero poca clientela, para lo que normalmente he visto en ellos, aunque entre los pocos había dos cumpleaños, así que les cantaron el cumpleaños feliz y creo que les invitaron al postre. De la música que pusieron mientras estuve, poco rock y menos hard rock, lo más duro que pusieron fue el “Walk This Way” de Aerosmith con DMC… lo que no entiendo es como se puede considerar rock, no ya hard rock, a Lady Gaga, que fue una de las lindezas que pusieron. De todos modos, creo que en Singapur se escucha poco rock, al menos por lo que vi ayer, que entré en dos tiendas de música a cotillear, la sección de rock en una de ellas era inexistente, por no hablar de la de metal, pero viendo donde estaba la tienda, en la galería comercial del Marina Sands no creo que pegase mucho algo así, en la otra, también era un poco  más grande, y si que había una sección de rock y un expositor de metal, pero con poca variedad, de precios además andaban como en España, así que no pillé nada.



Tras la cena, vuelta al hotel y fin de la tarjeta de transporte. Cuando compras la tarjeta también pagas un depósito de 10$ que te reembolsan si la devuelves en los cinco días posteriores a la caducidad, si no, también te la puedes quedar y usarla como tarjeta de recarga, que es otra de las modalidades de pago que hay, así que ha pasado a engrosar mi colección de tarjetas de transporte junto con la Oyster, Suica, Octopus… la cual me he traído para cuando vaya a Hong Kong.  Y esto es lo que ha dado de si mi estancia en Singapur, no ha estado mal en general. Mi siguiente parada, Taipei.


lunes, 3 de noviembre de 2014

Día 3 - Singapur


Esta mañana no sabía muy bien como plantear el día y al final ha sido un poco disperso, aunque, por primera vez, y sin que sirva de precedente, he seguido la ruta de la guía correctamente y no tenía fallos, o al menos yo he sabido ir bien por ella. El caso es que la primera idea que he tenido ha sido la de ir a "Little India", luego, cuando terminase, hacer algo de tiempo y comer y, por la tarde, acercame a spottear un poco, terminando en Marina Sands para hacer nocturnas. Así que, como ayer, lo primero pasar por la tienda de pastas y coger tres, que al final han sido cuatro, porque una de ellas era sólo de masa y era más pequeña, de las de sabores y hoy he repetido con la de piña, porque de café no había aún y luego he cogido de judía roja y sésamo, ricas las dos.



Cuando iba para el metro he pensado en cambiar un poco el plan e ir primero a spottear, porque hacía sol, pero al final, haciendo caso se la previsión se supone que por la tarde iba a mejorar, así que he seguido dirección "Little India", aunque en realidad la ruta empezaba dos estaciones más allá para volver hasta la estación que da nombre a la zona. Aunque la zona cuando más animada está, se supone que es por la tarde, cuando los currelas salen de trabajar e invaden todo aquello, a mi la verdad es que no me atraía nada la idea de lo que había visto en algún reportaje, así que he preferido ir por la mañana tranquilamente. Así pues me bajaba en Boon Keng y buscaba el primer punto de interés un templo buddhista, con un nombre larguísimo y que no voy a reproducir, pero que tenía una bonita fachada de relieves. Esa es una de las cosas que más me ha llamado la atención, mientras que en otros países en los templos las entradas son del tipo torii, aquí la mayoría de ellas son grabadas.


Después de este, he ido siguiente la ruta que indicaba que había dos, pero en realidad había tres puntos de interés, aunque dos de ellos pegados, el primero un templo de tipo más tradicional con grabados en el tejado y frente a el otro del mismo estilo y al lado de este un templo indio con un buda gigante en su interior y unos tigres en ambos lados de la fachada. En el segundo lo que más me ha llamado la atención era un pobre samoyedo que se debía estar acordando el iluminado que tuvo la idea de traerle aquí y es que si ya me parece excesivo tener un samoyedo en España, aquí, que la temperatura más baja que conocen debe de ser la que programan en el aire acondicionado, pues eso, que el pobre bicho andaba planchado. De  salida me ha abordado un tipo hindú que me ha preguntado que si me leía la mano que era un no se qué, pero he declinado su ofrecimiento y hemos seguido cada uno nuestro camino.

La calle principal de "Little India", Serangoon Rd. estaba adornada con el equivalente hindú a la iluminación de Navidad, con flores de loto e imagenes, una nota de color. En esta parte del recorrido se dedicaba a la parte comercial, primero porque pasaba por delante de las shophouses, unas casas restauradas muy chulas, que supongo que en tiempo tendrían comercios, pero que ahora no y después te llevaba hacia el Mustafa Centre, algo así como un Corte Inglés a lo bestia abierto 24h y para el que entrar había que dejar la mochila a unos tipos en la entrada para que la custodien, y no va a pasar nada, pero no me apetecía mucho entrar y menos dejar la mochila con los chismes de la cámara a nadie, así que he seguido el camino hasta llegar a otro templo hindú de nombre impronunciable y en el cual he entrado tras descalzarme. Entre turistas, gente orando y demás, había un poco de jaleo, pero estaba chulo, aunque tampoco he perdido mucho tiempo dentro.

La última parte del recorrido me ha llevado a pasar por una iglesia metodista... la cual no me presentaba interés alguno y es que lo de las guías es bastante relativo, por lo de siempre, a unos nos parecen unas cosas más interesantes que a otros, pero al fin y al cabo el autor debe abarcar lo máximo posible y bueno, ha debido considerar interesante el llevarte hasta allí. Una vez finalizada esa parte del recorrido el resto consiste en ir por calles con casas típicas de colores, aunque también he pasado por delante de una especie de mezquita de estilo victoriano y árabe, aunque no he hecho fotos, porque tenía que cambiar de objetivo y me apetecía más bien poco, porque empezaba a estar un poco cansado. Lo del calor no lo llevo mal del todo, a ver, no queda otra, por ahora es en el primer país en el que si bajo al metro paso menos calor que en superficie y es que el metro, aunque en los pasillos no todos están climatizados hace algo más de fresco que en superficie, de todos modos, cuando ando agobiado de calor me meto en un centro comercial o similar y listo, otra cosa parecida es el agua, por ahora de todas las botellas de agua fría que comprado, ninguna está tan fría como me gustaría, las mejores las que me dejan en el hotel y meto en la nevera, parece que no enfrían las cosas y eso puede ser también a que da igual que lo enfríes, porque con el calor que hace en nada está caliente de nuevo.



Así que en una de esas entradas a centros comerciales para evitar un rato el calor, me he plantado delante de una tienda de telefonía y he visto una tarjeta prepago y he pensado que por las llamadas me da igual, pero ayer si hubiera tenido datos podría haberme organizado mejor algunas cosas y hoy lo mismo, así que he pillado una, aunque en principio la iba a coger de Singtel, al final ha sido de otra, starhub, y es que en donde he entrado la de Singtel no era capaz de conectar con el sistema central y me ha llevado a la tienda de al lado. Así que ahora tengo un número de Singapur, pero que no conozco, porque no me he preocupado para nada en saberlo, mi interés eran los datos, y he cogido un 1Gb para una semana por 7$, ni de coña lo voy a gastar, más que nada, porque en dos días me voy, pero bueno, si finalmente voy a spottear y uso el flightradar, chupa bastante. El tener datos me ha servido para buscar la oficina donde tenía que comprar el HSRT Pass para Taiwán y tras finalizar el recorrido he ido hasta China Town, para buscar la oficina.

Ya tengo el cupón para el HSRT Pass, que tengo que canjear en Taiwán, me han pedido número de teléfono por si había algún problema, pero... no me lo se, bueno, como ya he puesto antes no le he puesto interés alguno, así que tras buscar a ver como poder saber mi número he desistido y le he dado el de movistar, que no sirve de nada porque ahora mismo el móvil lo tengo con la SIM de Singapur. Me ha recordado un par de veces que no pierda el cupón, que como lo pierda da igual que lo haya comprado, no puedo canjear el pase, así que lo he guardado bien en la mochila.

Como ya era la hora de comer, he buscado un sitio donde comer y he pasado de estar mirando en un sitio donde podría haber comido por apenas 10$ a comer por siete veces más... y tampoco lo he hecho tan bien como esperaba, el caso es que voy a pensar que hoy era el día que elijo normalmente en todos los viajes para comer de forma un poco más especial y listo, porque después de comer me he quedado un buen rato dándole vueltas al asunto. Así que después de esto, seguía sin saber muy bien que hacer, porque no veía el día para ir a spottear y tampoco sabía muy bien a donde ir, así que he preferido volver un rato al hotel y así coger el trípode para la noche.



Una vez en el hotel, aunque cuando he llegado parecía que iba a caer una buena tromba de agua, no ha sido así, es más ha habido momentos de sol y si estuviera más cerca del aeropuerto me hubiera acercado, pero estaba seguro que si iba, cuando llegase no iba hacer el sol y al final he pensado en ir al Marina Sands a ver el atardecer y hacer fotos desde la terraza. Una cosa buena del hotel, es que aunque el metro está a diez minutos, la línea me deja en Marina Bay, aunque para ir al hotel hay que hacer un trasbordo para una parada, pero no se tarda demasiado.

Cuando he entrado en el hotel, bueno, en la zona comercial y casino del hotel, lo primero que me ha venido a la mente es el Venetian de Macau, aunque salvando las distancias y es que este, al igual que el otro tiene un canal... las tiendas de la zona comercial, como si estuvieses en Serrano. Para llegar a la terraza o Sands Skypark, hay que ir a la torre tres y según llego, a la zona de subida leo algo de normas de etiqueta, pero ha sido una falsa alarma, era para uno de los restaurantes, es que es un hotel muy pijo, aunque dentro de lo caro no es de los más caros, unos 300€ la noche la habitación más barata, eso si, es uno de los mayores iconos de Singapur desde su construcción.



La zona pública de la terraza es la más al este, y tiene un garito de copas, el resto, de la terraza son restaurantes y una piscina, que ya me hubiera gustado probar cuando estaba ahí arriba, el caso es que cuando he llegado a comprar la entrada me han indicado la zona pública y que de usar el trípode, nada..., así que me han jodido, pero he subido igualmente. Una vez arriba las vistas son impresionantes, el perímetro de protección es una parte de baja de cristal, un reposabrazos y a partir de aquí unas líneas horizontales metálicas, para colocar la cámara con el trípode no hubiera sido cómodo, pero lo podría haber puesto en la parte del garito y si era por la gente que había, la verdad es que estábamos sin apreturas, y eso que se supone que era la mejor hora para subir, pero tenían de esas fotos que te hacen para que te lleves de recuerdo, que encima no las hacían arriba, si no antes de subir y con un chroma verde para poner el fondo al gusto... en fin, que apañando la cámara con la mochila y demás he apañado unas bonitas trepidadas en su mayor parte, de todos modos estaba tan espabilado cuando he salido, que se me han olvidado los disparadores... aunque bueno, siempre se puede hacer un apaño con el disparo retardado de la cámara.


Cuando he bajado, aunque era pronto he pasado por la zona de comida y es de esas en donde tienes un montón de cosas para elegir y te sientas donde quieres, total, que me he puesto hasta las narices, ramen, con dumplings, una bola rellena de carne y tres de sesamo, aunque dos me las he traído al hotel, porque eran demasiado. Todo muy rico y por bastante menos que al medio día. Cuando he salido no he pensado en hacer fotos, porque es un rollo sin el disparador, pero me he acercado al circuito y me han entrado ganas de hacer y al final he terminado llegando al hotel a las tantas, porque he estado líado con las fotos.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Día 2 - Singapur



Esta mañana me he despertado bastante pronto, pero he dormido del tirón unas siete horas, que está bastante bien, cuando voy a trabajar duermo muchas veces menos, aunque por la tarde me suelo tumbar un rato para practicar el deporte nacional, pero aquí no va a ser el caso, debo aprovechar el tiempo, aunque en Singapur voy a tener de sobra.


Una vez preparado y, más o menos, elegida la zona por donde me iba a dejar caer, he salido del hotel y he ido a un sitio que ya vi anoche donde tenían unas pastas rellenas, que me parecía que ya había comido en Guangzhou, y que iba a ser mi desayuno, he comprado tres, cada una rellenas de una cosa, priña, café y avellana, la que más me ha gustado ha sido la de café y la masa es diferente a las que comí en Guangzhou, era más masa de tarta que no blanda, pero también es cierto que la otra vez fueron de carne y estas son dulces, lo importante es que están ricas y mientras he ido hasta el metro las he ido comiendo. Hoy he hecho el camino más directo posible hasta el metro y no se tarda nada, apenas 10 minutos como decían en el hotel, ayer di muchísima vuelta, pero bueno, me sirvió para ver el sitio donde finalmente cené. Pensaba ir hasta Orchard, tres paradas desde Novena, andando para allí comprar la tarjeta de transporte, pero he pensado que eran ganas de pasar calor y andar a lo tonto por una zona que no presenta demasiado interés y he ido en metro. Con la tarjeta comprada, he seguido hasta City Hall, para ir por una ruta que aparece en la guía para ver lo más interesante del Singapur colonial.

Debo tener un problema con las rutas de la Lonely Planet o soy muy torpe, porque pocas veces las encuentro a la primera, hoy me ha pasado con las dos que he hecho, menos mal que me las tomo como una referencia y no como algo a seguir paso a paso, el caso es que he empezado a pasear y lo primero que he visto ha sido la catedral de St. Andrews, un edificio rodeado del jardines y al que al final no he hecho ninguna foto. El caso es que desde que he salido he tenido la sensación de que había poca gente por la calle, y he pensado que para ser una ciudad sobre la cual tenía la idea de que había un montón de gente, no me lo ha parecido, además he pensado que para ser sábado era raro que hubiera misa, pero bueno, he seguido con esa idea hasta que más o menos a medio día me he dado cuenta de que no era sábado, y que por eso había bastantes cosas cerradas y apenas tráfico, si no que era domingo y que el sábado había sido ayer, cuando llegué... despiste total el mío, así pues luego me ha ido cuadrando todo.



He visto parte del circuito de Fórmula 1, la parte que pasa por el puente Anderson, y es que se nota porque han borrado las marcas de los arcenes, aunque no hay señal alguna de como ponen las barreras, a lo mejor lo voy recorriendo, aunque sin hacerlo adrede seguro que paso más zonas del circuito. Una vez he cruzado, he mirado el recorrido que debería seguir y se trataba de ir frente a Boat Quay una zona donde se asentaron los chinos para comerciar y que ahora está plagada de restaurantes en primera línea del río. Las casas son de colores y según me he enterado después, en la época colonial, cuantos más pisos tenía la casa, más rico era el propietario. He seguido frente a pasando por un edificio bastante chulo y llamativo con las ventanas de colores, para llegar a Clarke Quay, una zona colorida llena de restaurantes y que al ser domingo estaba en su mayoría cerrados. Aquí se me ha ocurrido que podía matar un poco el tiempo cogiendo uno de los barcos que te llevan por el río hasta Marina Bay.



El paseo ha durado unos cuarenta minutos e iba explicando las cosas según las íbamos pasando, lo de las casas lo he sacado de ahí, que ni idea hasta entonces. Hemos llegado a Marina Bay y nada más salir hemos pasado frente al Merlion, el símbolo de Singapur que no es otra cosa que un hibrido entre pez y león, lo que viene a ser una sirena con cabeza de león, Mer(maid)lion. Es curioso, nada más, mide unos seis metros de altura, lo cual no está mal, porque en las fotos parece ser más pequeño. Después nos ha llevado enfrente, en donde se encuentra el Marina Bay Sands del "amigo" Adelson, pero aunque podía haber bajado, he seguido la ruta de vuelta para bajar en el punto de partida y seguir explorando un poco el interior.



Andando he ido por el lateral donde estaban los bares hasta que he llegado de nuevo a Marina Bay a ver el Merlion, en este punto ha sido en donde he visto más turistas, aunque se ven bastantes occidentales y he llegado a escuchar a alguno hablando en castellano. Después del paseo era hora de comer, así que vuelta de nuevo por la orilla hasta un centro comercial, ya que los que había en la orilla del río no me han llamado demasiado la atención. En los centros comerciales suele haber una planta con restaurantes así que en pocos metros puedes ver algo de variedad y al final me he decidido por uno de pasta japonés, tenía las replicas de los platos como en Japón. Al final me he puesto hasta arriba entre la pasta y el pollo tempayaki. Nada más salir he salido con más sed de la que entré y eso que el té helado con limón estaba muy rico, pero he buscado una vending y he pillado una botella de agua que no me ha durado nada.

Durante la comida he mirado hacia donde dirigir mis pasos y al final he decidido ir a China Town, que estaba relativamente cerca, era volver a bajar un poco y, a partir de ahí, seguir la ruta, la cual he vuelto a coger a medias y más por intuición que por las indicaciones que me daba la guía. La parte del barrio chino me ha gustado bastante, casas coloniales, algunos templos con arcos con figuras de porcelana y entre unas cosas y otras he terminado en el Buddha tooth relic temple, el cual no estaba dentro de los puntos de interés del recorrido, pero a mi me ha gustado bastante, aunque lo del diente no lo haya visto, aunque parece ser que no es nada fácil de ver, pero en general, el edificio tiene un montón de cosas y algunas bastantes chulas como una imagen que no he leído si era de esmeralda, supongo que no, por el tamaño, pero molaba un montón, en la planta de arriba había un jardín con orquídeas de diferentes tipos.

Al salir por dentrás había un centro comercial como los de Guangzhou, con un montón de tiendas enanas pegadas unas a otras, que se llamaba Chinatown Complex y me ha dado por llamarlo farmatón, aunque sólo por relación,  ya que como sólo estaba ese, no era tan especializado como los de allí, que si entrabas en uno de ropa, eran todos los locales de ropa, si luego entrabas en uno de teléfonos, pues eso, todo lleno de teléfonos, el caso es que he estado cotilleando un poco por allí y luego por las calles de alrededor, donde hay un montón de tiendas de "chinos", aunque en algunas sastrerías había hindúes que me preguntaban si era australiano... como llevaba una camiseta de Australia,.. el caso es que cuando me he cansado he decidido volver al hotel para descansar un poco, aunque no queda muy a mano del centro, y así cogía los chismes para hacer nocturnas.

Pensaba bajar en autobús, pero no lo tengo controlado y he mirado en la web y ponía que dos horas hasta donde quería ir... lo dudo, pero por si acaso he ido hasta Novena a  coger el metro y me he bajado en Marina Bay que me ha dejado algo más apartado de lo que pensaba, pero me ha servido para encontrar un pensador de Rodin, como el de Guangzhou, que cosas. Según iba yendo hacía el Merlion he ido haciendo fotos y justo cuando he llegado eran las ocho y desde el hotel Marina Sands han empezado a iluminarse unos focos y laseres que me han recordado, salvando mucho la distancias a la Symphony of Lights de Hong Kong, ha durado como unos quince minutos, y lo chulo, aunque no se veía bien desde el lado donde estaba es que en la Marina ponen en marcha unos surtidores de agua y unos lanzallamas, aunque ya digo, desde donde estaba se veían, pero tampoco demasiado.

Después de esto, he vuelto a subir por el río para hacer unas fotos a la trasera del Skyline, un Skyline que en parte me ha decepcionado, porque pensaba que iba a ser como en Hong Kong, y ni mucho menos, Singapur si que tiene una parte donde se agolpan los rascacielos, pero luego hay alguno que otro aislado, y frontalmente no es una pared de acero y cristal como Hong Kong, los edificios de viviendas un poco más o menos lo mismo, a ver no son bajos tampoco muchos de ellos, pero no están tan agolpados ni son tan altos, al menos, lo que he visto, claro. El caso es que al final he terminado en Clarke Quay cenando en un chino unos noodles crujientes con ternera picante, muy ricos, aunque he tenido que quitar el pimiento con el que venía. Después de cenar ya era hora de volver al hotel a descansar.


Día 1 - Viaje a Singapur



Ya estoy en Singapur, pero para llegar hasta aquí antes contaré un poco como ha sido el viaje. El viernes por la mañana Miguel me llevaba al aeropuerto para ir a trabajar, como cualquier otro día, pero iba con la maleta y la mochila con todos los chismes de la cámara. Así que la mañana la pasé de turno y sin parar, como últimamente, pero a eso de las dos subí a facturar, aunque no había hecho el auto check-in el asiento del tramo entre FRA y SIN lo tenía reservado, así que me asignaron el asiento para el primer tramo y me dieron las tarjetas de embarque. Después vuelta al trabajo, aunque ya estaba más a otra cosa que a lo que había, menos mal que fue poco tiempo. Una vez terminado el turno comí en la cantina, lo que había de menú no me atraía demasiado, así que pedí una hamurguesa. Mientras estaba comiendo me di cuenta que se me había pasado cargar el móvil, no lo tenía vacío del todo, pero casi, así que cuando entré en la zona de embarque me conecté a uno de los enchufes y estuve cargando un poco, suficiente para llegar al 40%, también vi que el avión que me iba a llevar a Frankfurt era el D-AIZW un A320 con sharklets que lleva un año y unos pocos meses en operación. Así que el embarque se retrasó un poco, pero el avión se notaba que tenía poco trote.


Al final no se si salió en hora, pero si que llegamos con adelanto, medio dormí un poco, nos dieron de cenar y pasamos por encima de París, se veía perfectamente la Torre Eiffel, una pena que las fotos no fueran demasiado allá, pero el móvil no da más de si. Un poco después llegábamos a Frankfurt, en donde nos dejaron en remoto. Por lo general me da igual salir del avión antes o después, pero al dejarnos en remoto, salimos por detrás y no tardé nada en estar en la jardinera. Frankfurt es inmenso y el tráfico que tiene le convierte en uno de los principales aeropuerto del mundo, para dejarnos en la zona de embarque tuvimos que esperar varios minutos a que otras jardineras se vaciaran y por detrás se estaba formando atasco... Una vez en la terminal fui prácticamente directo a la zona de embarque, aún quedaba un rato, pero prefiero estar por la zona, además pensaba que tendría que pasar algún filtro de seguridad, pero no fue así, sólo el control de pasaportes y ya estaba en la zona de embarque.

En el área de embarque se encontraban dos A380 uno Wien y el otro un viejo conocido para mi, Zürich, y es que es el único A380 de Lufthansa que tengo fotografiado cuando fue desviado en vuelo a Madrid, por una emergencia médica, cuando iba a Miami hace unos años, siendo el segundo A380 que aterrizaba en Barajas y, hasta ahora, el último. Al final sería el que me iba a llevar a Singapur. Mientras esperaba el embarque, aproveché para hacer alguna foto a las dos ballenas, aunque los reflejos de las luces de fuera son un poco pronunciados, con la que he puesto de cabecera tuve suerte, luego puse a cargar el móvil en uno de los multiples asientos con USB y a navegar gratuitamente por internet para hacer tiempo. Es aquí cuando se da cuenta que en Barajas, y, en general, cualquier aeropuerto español estamos muy lejos de los servicios que se ofrecen a los pasajeros, se ha mejorado algo, pero es un quiero y no puedo. En Frankfurt, 24h de conexión a internet gratuita, en Madrid, 15 minutos, en Madrid poner periódicos gratis para amenizar la espera es una utopía en Frankfurt, varios mostradores con una buena selección, y porque a mejorado un poco en T4 el tema de los USBs y enchufes, pero en T2 no se sabe lo que es un conector USB y los enchufes hay que irlos buscando como si fuesen oro. En lo que si ganamos, es en que en Frankfurt, aún se permite fumar en unas salas acondicionadas para ello, mientras que Barajas es espacio libre de humos, es un fastidio para los fumadores en tránsito, pero yo prefiero que sea así.


 El embarque fue bastante rápido, dos colas, una para la planta superior y otra para la inferior, y control de entrada al finger por scafis, se lee la tarjeta de embarque y si está autorizada se abre el torno, todo con una persona supervisando, por si hay algún problema con los lectores. Una vez abajo, para las primeras filas había una pasarela diferente, así que me fui por ella, ya que tenía la fila 57 (la parte de abajo empieza en la 51) y al momento estaba embarcando, por primera vez, en el A380.

La primera impresión que me dio fue de amplitud, ya lo sabia, por comentarios, pero me gustó más de lo que pensaba, la pena que viajar en economy tiene el problema del espacio entre asientos, pero aún así, si no se reclinan los de delante, me pareció espacioso. Había reservado asiento, con pago, de ventanilla y en una fila donde el otro asiento ocupado era el de pasillo, así, con un poco de suerte no se plantaba nadie en el del medio y podíamos repartirnos ese espacio entre mi vecino de fila y yo, y así fue, después de esperar a ver si alguien llegaba, fue un alivio escuchar, embarque completado y que nuestro asiento central fuese libre. Otro punto a favor del A380 que ya sabía, pero que confirmé, es que es muy silencioso, si, se nota el ligero runrun de las turbinas, pero ni comparación con el ruido que hay en otros.



Durante el viaje no quería dormir mucho, a ser posible nada, pero al final me quedé dormido unas tres horas, llevaba casi 24h sin dormir y el cuerpo tiene un limite, la razón de aguantar era la de llegar lo más reventado posible, para adaptarme al horario en una noche. Singapur tiene ocho horas de diferencia con España, la hora de llegada eran las 17:10 entre ir al hotel y cenar, suficiente para acostarme y dormir las horas necesarias para estar bien por la mañana y así estar al horario local. Así que me puse a ver películas, ya que había bastante variedad de ellas. Empecé por "Lucy" que no la había visto en su momento y no me perdí nada por ello, seguí con "Transformers 4", una franquicia que dejé de ver tras la primer y que he visto en la tele, porque no merece la pena gastar un euro en ella y tras ver la cuarta seguiré haciendo lo mismo, después puse "X-Men - Días del futuro pasado", pero me quedé dormido, estaba agotado y como aún no he estrenado su BlueRay, pues ya la veré en casa de nuevo, al menos esta si que sabía que estaba bien. Tras la siesta un documental entre la rivalidad del Madrid y Barça, bueno, poca cosa que no supiera y tras esto, me costó decidirme por ver de nuevo "Guardianes de la Galaxia" o "Al filo del mañana" o una que no hubiera visto y al final, me decanté por "Rush" y me gustó mucho, cuando la terminé ya no había tiempo para ver nada completo así que puse un documental de un vuelo en MD11 de carga. Así que entre unas cosas y otras el viaje no se me hizo demasiado largo, lo único que los de delante reclinaron el asiento a tope y entonces el espacio se queda bastante reducido, pero al menos pude ver las películas en condiciones y no como con Alitalia que era una odisea ponerse para ver la pantalla.

Nos dieron de cenar a la hora de haber despegado, elegí carne, porque ya había comido una opción de pollo en el anterior vuelo y no fue una buena decisión, porque estaba infectada de pimiento, pero bueno, después de apartarlo, la comí con el arroz y un poco antes de llegar nos dieron un desayuno de huevos revueltos con espinacas y tomate, comida de avión, no podemos esperar lujos, al menos en tarifa barata. Durante el vuelo te podías acercar al galley a por bebidas o alguna cosa, había sopa de noodles, pero sólo bebí un poco, porque la verdad es que el vuelo no se me hizo demasiado pesado.


Al llegar a Changi, el control de inmigración fue rapidisimo, de hecho le puse la nota más alta posible que había en un panel de control de satisfacción, esta rapidez la perdí al esperar la maleta y es que fue una de las últimas en la cinta, así que bueno, una cosa por otra, mientras esperaba me dio tiempo a cambiar un poco de dinero y ver que aquí algunos billetes son de polimero, son algo diferentes al tacto y molan, se supone que duran más. Una vez con la maleta, la pasé por un escáner a la salida de la sala y al metro. Pensaba comprar una tarjeta de turista de tres días, pero la cola no avanzaba y luego pensé que iba a ser mejor coger un billete sencillo hasta el hotel, puesto que no iba a viajar más el primer día e iba a perder un día de uso que no iba a compensar.

El metro me ha dado la impresión de que funciona bien, además los dos trasbordos que hice fueron de cruzar el andén y subir al otro tren, así más rápido imposible, aunque como el aeropuerto está en un extremo y mi hotel no es que sea céntrico, pues tardé un buen rato en llegar. Llegados a este punto no tuve la previsión, como otras veces de mirar el recorrido desde el metro al hotel y es que se supone que está a unos diez minutos andando y bueno, recordaba que junto al metro había unos hospitales y que estaban cerca del hotel, así que salí del metro por esa salida y hasta ahí llegué, porque otra cosa que pensaba es que tendría alguna wifi para conectarme en algún momento, abrir el maps y asunto arreglado, pero no, miles de wifis todas capadas, con el móvil casi sin batería y algo perdido, total, que fui preguntando y al final llegué, pero después de pasear media hora, con un calor de mucho cuidado, llegué sudando al hotel.



El hotel está bien, moderno, la habitación está bien de tamaño no se la gente que espera, pero hay muchas opiniones de habitaciones pequeñas, pero a mi me parece que, incluso para dos personas está muy bien, el baño si que es pequeño, pero voy a entrar lo justo. El caso es que estoy contento de la selección. Una vez duchado baje a explorar un pcoo los alrededores y meterme en un sitio a cenar. Tengo un centro comercial al lado con algunos restaurantes, pero de camino al hotel vi una especie de mercadillo y me acerqué. No es un mercadillo propiamente, pero tienes locales con comida alrededor y en el centro mesas, coges la comida y te sientas donde mejor te venga. Al final cené unos noodles wanton, que estaban ricos, tampoco tenía mucha hambre, así que fue suficiente. Vuelta al hotel y empezar a escribir esto hasta que me empecé a dormir, justo cuando iban a poner el Granada - Real Madrid, pero apagué la tele y hasta esta mañana. Al final unas siete horas durmiendo, que supongo que serán suficientes para aguantar el día y si no, habrá que hacer un esfuerzo.