viernes, 3 de mayo de 2013

Día 12 - Busán

 
Un día tonto a más no poder, he terminado molido con muy pocos resultados, porque ver, lo que se dice ver he visto muy poco, sólo he estado deambulando como un tonto la mayor parte del tiempo y es que hecho de menos un buen mapa, y el que tengo de Busán me lo había dejado en el hostel, así que por la mañana mal y por la tarde pensando que tenía claro a donde iba también lo he dejado y lo mismo, en fin, un día tonto lo tiene cualquiera.

Lo primero que tenía pensado y creo que es casi lo único que he hecho de lo planeado es acercarme al templo Beomeosa, para llegar hasta allí una horita de metro y autobús, y eso que está en la ciudad, pero es que me estoy dando cuenta que el transporte público en Busán, al menos el metro, porque no tengo un maldito mapa con todos los autobuses para moverme, es un poco escaso y las distancias son enormes.


Cuando he llegado al templo lo estaban preparando, como es lógico para el cunpleaños de buda, así que lámparas, farolillos y demás colgados por todas partes. Casi nada que destacar, pensaba que sería más interesante, pero a no ser que se me haya escapado algo, es muy normalito. Como está en el parque Geumgang pues la idea era ir a la puerta norte de la fortaleza y luego bajar hasta la puerta sur en donde a relativa poca distancia había un punto que en la guía lo ponían de espectacular y que asombraba al que lo veía, con esa descripción, tenía que ir por narices.

Hasta la puerta norte bien, sin agua y al final un tanto agotado, pero bien, una buena subidita. A los pocos metros de la puerta había una fuente y creo que no se debía beber el agua de ella, pero cuando he señalado para preguntar me han dicho que si, el caso es que luego la gente miraba el cartel y pasaba de beber, el caso es que yo he bebido y no sabia raro y al menos hasta ahora no ha afectado, aparentemente a mi organismo. Habiendo restablecido un poco las fuerzas y, sobre todo, habiéndome podido refrescar he visto que indicaban la subida hasta Geumjeongsan a menos de un km. Lo he pensado un poco y al final he subido.

En un día claro se debe ver todo Busán, pero hoy, aunque el día era soleado había esa bruma tan típica de las ciudades asiáticas que hace que no se vea todo lo claro que debería y, por tanto, las vistas han sido un tanto decepcionantes. Al bajar he ido hacia donde pensaba que era la puerta sur, porque no había indicaciones en inglés y bueno, mirando caracteres en la guía y en los carteles he visto que primero pasaba por un sitio y luego directo a la puerta. Pues no, he bajado a ninguna parte, aunque por el camino me he parado a ver si podía comprar una botella de agua y me han dado una botella con te frío, muy majas las dos señoras, pero a lo que iba he terminado en ninguna parte porque después de bajar un buen rato he llegado a una especie de pueblo, bueno, en realidad es un pueblo lleno de restaurantes coreanos y después ya no he sabido ir hacia donde quería, pero como había un autobús que llevaba al metro, he pensado que iba a cambiar de aires.

Para un sitio en el pueblo ese que pregunto que si para comer, no me han entendido y yo tampoco le he puesto demasiadas ganas, así que a la hora de llegar a la civilización, porque el parque ese es enorme, ya me estaba pasando de la hora de la comida, pero como he visto un centro comercial, pues ya se sabe, en los pisos superiores, restaurantes. No he elegido lo mejor, la verdad, una sopa con ternera, pero picaba excesivamente y no ha sido la mejor comida que haya tenido en Corea. El caso es que para la tarde he pensado volver a la carga para ir a la puerta sur. Como estaba cerca del teleférico, la idea era pillarlo, subir hasta la puerta sur y luego buscar el sitio ese tan guay.

Después de media hora, al menos, de pateo hasta el teleférico... hoy no funcionaba, razones, ninguna, simplemente que hoy tururú, bueno pues a pesar de que esta sería otra señal muy clara que hoy no era el día para llegar a la puerta sur de la fortaleza, lo he intentado por fuera, rodeando el parque, pero ya no para ir a la puerta sur, si no para ir al sitio guay, pero al final no se podía rodear como yo pensaba y he terminado, después de andar más que a la ida, en el sitio donde he comido para coger el metro y dejarlo por imposible.
A lo mejor el domingo lo intento, pero no creo.

De vuelta al hotel, me han dado la ropa limpia y me he preparado para noctambulear, aún era pronto, pero la idea era ir andando hasta Centum city, el mayor centro comercial del mundo, según Guinnes. Pues como el día lo llevaba como lo llevaba, me he liado y al final he dado más vuelta y harto de andar me he metido a cenar, cuando he salido ya sólo tenía ganas de volver a casa y he ido a buscar la boca de metro, pero no la he encontrado, al menos en una parada de bus que he visto estaba el 181, el único autobús que se que me lleva al hotel y lo he cogido, si, estaba en el sentido correcto y he llegado molido al hotel y teniendo la sensación de haber desaprovechado el día.


Mañana madrugaré un poco para ir a Gyeonju, antigua capital del imperio Silla y también conocida como el museo sin paredes a ver primero como voy y luego allí a ver que tal, peor que hoy será complicado.


jueves, 2 de mayo de 2013

Día 11 - Viaje a Busán


Día de traslado, el penúltimo, a Busán. Busán en la segunda ciudad más importante de Corea, se encuentra al sur de la península de Corea de población es más o menos como Madrid, pero su distribución me ha recordado a Río de Janeiro excepto por las favelas en los morros, pero la ciudad está en la parte baja que hay entre las multiples montañas que hay, además tiene playa, de hecho, en donde tengo el hostel, que ojo, se llama Popcorn, es la playa más popular de la ciudad, parece ser que en verano se pone como Benidorm. El caso es que es una ciudad eminentemente industrial y una de sus principales industrias son los astilleros, aquí se encuentran los de Daewoo y en Ulsan a pocos kilométros se encuentran los Hyundai y es que la construcción de navíos es una de las principales industrias del país, en los Daewoo se están construyendo los mayores portacontenedores, los triple-E de Maerks, de hecho, el primero de ello está a punto de ser entregado. El caso es que Busán es bastante cosmopolita y de hecho, he visto más caucasianos aquí en el tiempo que llevo que en todo el resto del viaje practicamente.


El vuelo lo tenía a una mala hora, la verdad, sobre la una así que no he sabido que hacer hasta la hora de irme al aeropuerto y he estado vagueando un poco, si estando de vacaciones también se puede vaguear, porque había pensado que a lo mejor podía spottear un poco, pero como el sitio está bastante más comunicado y hay que andar un buen rato, tampoco me apetecía pasear la maleta, porque no iba a dejarla en el hotel, aunque pensé en dejarla en consigna en un momento dado, pero haciendo cálculos al final he terminado deshechando el spotting y me he ido al aeropuerto directamente a perder el tiempo allí. Había pensado ir andando, porque tenía tiempo de sobra, pero para qué, si podía ir en el autobús y no arrastrar la maleta. Así con bastante adelanto me presentaba en el aeropuerto y facturaba. Esta vez no he tenido que esperar a que pasasen la maleta por el escáner ni nada, directamente me han dado la tarjeta de embarque.

Como no había desayunado y la hora de la comida se me iba a pasar un poco porque desde el aeropuerto al hostel había un buen paseo en metro he pensado en que no estaría mal adelantar la comida, así que he probado el cerdo negro que es típico de Jeju en un ramen. Cuando he terminado me he metido en la zona de embarque a esperar, porque desde la terminal no se pueden hacer fotos decentes a los aviones, porque no te puedes pegar al cristal, así que me he puesto a leer en la puerta que tenía asignada. Como he estado un buen rato ha salido un avión antes que el mio desde esa puerta y se han vaciado todos los asientos que había para esperar, menos una chica caucasiana que estaba a mi lado. Al cabo de un ratito han empezado a llegar escolares coreanas y lo han llenado todo y es que resulta que iban en el mismo vuelo que yo, parecía un avión escolar, creo que además de los cuatro profesores y cinco pasajeros más, el resto eran todo adolescentes, deberíamos haber llevado un avión amarillo que pusiese school airplane...


Para el vuelo iba preparado para participar en el juego, pero esta vez no lo han hecho, pero una de las tripulantes de cabina era una de las que salia en la revista en el mes anterior que decían que las habían seleccionado para realizar anuncios y campañas promocionales de Jeju Air, muy simpática, me ha preguntado si quería más zumo después de terminar el primer vaso. Además la revista era diferente a la del vuelo a Jeju y en esta había un reportaje de Granada... aunque en coreano... lo curioso es que Jeju Air lo más lejos que llega fuera de Corea es a Guam y Bangkok, aunque tiene más destinos internacionales.

Gimhae es el aeropuerto internacional de Busán y se encuentra al oeste de la ciudad. No se como andará de tráfico internacional pero de carga debe ir bien, porque había al menos cuatro cargueros de Korean Air, aunque la terminal de pasajeros estaba medio vacía y sólo había un A330, también de Korean que podía resultar interesante, pero no he hecho fotos. El aeropuerto me ha parecido, al menos donde nos han dejado, un poco antiguo, pero no han tardado ni diez minutos en empezar a sacar las maletas, muy eficientes, la mia era la antepenúltima detrás de todas las de las adolescentes.


Una vez fuera he cogido el metro, aunque el primer tramo en realidad es un chisme como el APM del aeropuerto, pero sin apenas vibraciones y una vez llegados a la última estación me he metido en el metro convencional, en donde tenía una hora de viaje hasta Haeundae. Aquí he empezado a preocuparme un poco por el saldo de mi T-money y la he intentado recargar, pero no era valida en la máquina que he probado y no sabía si iba a tener suficiente saldo hasta mi destino, pero bueno, al final no me ha hecho falta y me ha sobrado saldo para algo más.

El hotel está a cinco minutos de la boca de metro y por la mañana ya había visto por donde iba a ir por el googlemaps. El hotel es hostel, así que bueno es diferente, pero está bastante nuevo todo, de hecho el suelo es calefactado y la habitación estilo coreano, a partir de cierto punto, como en Japón nada de zapatillas o sandalias o descalzo, en este caso será descalzo porque no hay sandalias excepto en el baño y además no hay toallas, hay que pagar un depósito por ellas, por lo demás, estoy en una habitación que podría ser para cuatro yo solo, porque tengo una cama doble y una litera... casi cada noche puedo dormir en un sitio diferente si quiero. Lo primero que he hecho ha sido entregar la ropa sucia para tener algo limpio que ponerme mañana, después he mirado la guía y he decidido que mi primer destino sería el templo Haedong Yonggungsa que tiene la particularidad que se encuentra junto al mar, así que mientras están con los mantras se escucha el romper de las olas, para llegar allí tenía que coger el autobús así que antes he intentado recargar la T-Money, pero donde he probado no he podido, así que me he montado y dejado la recarga para la vuelta, ya me las apañaría.

El templo está al lado contrario de donde pensaba, con lo cual mejor, porque está más cerca del Haeundae, pero aún así está a tomar por saco, inviable mi idea de ir andando si hubiese estado a una distancia prudencial, además está en medio de la nada, aunque parece que en breve meterán cemento, porque parecia estaban preparando el terreno para urbanizar, pero ahora mismo está el templo y un museo de pesca  y nada más. Así que el sitio está muy chulo, lo único que estaban preparando el cumple de buda y tenían los soportes para las lámparas y me ha deslucido un poco alguna de las fotos, pero aún así el sitio mola un montón.

La vuelta al final la he pagado en fectivo, porque con 70W que me quedaban en la tarjeta no iba a ninguna parte, aunque antes de montar he tenido que preguntar el importe, pero aquí luego he visto que la máquina si que da cambio, que no es como en Japón que hay que pajar el importe justo o si no cambiar antes de pagar el importe del viaje. Una vez abajo antes de hacer nada mi prioridad ha sido cargar la tarjeta y a la tercera ha sido la vencida, en una de las tiendas que hay tipo 7-eleven además de estas he podido recargarla, así que ya mañana no me preocupo del transporte.

Como iba cayendo la tarde me he ido a la playa a pasear e ir hacia el sur, hacia el extremo donde está el APEC Numinaru, que tenía una foto en mente para hacer con el edificio y el puente Gwangan. De camino he socializado un poco con una chica que iba paseando un perro, pero apenas nos hemos entendido, porque no hablaba nada casi de inglés y yo menos de coreano, así que nada he seguido mi camino hasta el APEC que ya había caído practicamente la noche y después he ido por detrás dando la vuelta hasta donde empieza el parque y ya iba siendo hora de cenar, además de que estaban cayendo unas gotas, así que de vuelta al hotel he ido a buscar un sitio para cenar y al final me he metido en uno que ponían pollo y me he puesto hasta las orejas otra vez y es que me estaba empapando y era lo más a mano que había. De camino, por cierto, he pasado en lo que me ha parecido el equivalente al barrio rojo de Amsterdam un tanto curioso, porque aquí, por ejemplo, la pornografía creo que está prohibida, pero tampoco se como anda el tema de la prostitución, aunque creo que no tiene nada que ver con Tailandia en ese sentido, al menos, por ahora es la primera vez que veo algo así desde que estoy aquí.


Mañana toca quedarse por Busán y ver que tiene, al menos hay una zona en una de las montañas que tiene bastantes cosillas interesantes y luego he visto otra foto del puente desde otro lado que no estaría mal copiar, pero bueno, a ver como va el día y como sale, que espero que sea como el día de hoy, aunque llueva a última hora, pero si me ha dejado hacer mis nocturnas, que llueva luego lo que quiera.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Día 10 - Jeju


Aunque me he puesto en marcha antes de lo que tenía planteado, porque me he despertado antes de que sonase la alarma, tengo la sensación de no haber aprovechado el día del todo, ha sido un día de altibajos y decisiones que, a lo mejor, ahora no hubiese tomado, pero bueno las cosas son como son y ahora es muy fácil decir que hubiese hecho otra cosa. Me levantaba con la noticia de que el Madrid a este paso le podrán hacer otro anuncio de esos de "¿y qué el Madrid otra vez campeón de Europa?" y es que la semana pasada no quise decir nada, porque a lo mejor se remontaba, no tenía especial fe en ello, pero bueno, pero ahora ya si que puedo decir, que tenemos un entrendor mediocre a más no poder y que soy uno de esos socios que no le quiere y que, por favor, que se largue ya del Madrid, que nos deje en paz y se vaya lejos a jugar al patapúm p'arriba que es lo que le gusta. Nos queda la copa del rey, que la ganaremos, pero no será por méritos del Madrid, si no porque la jugamos contra el patético que ellos mismos se eliminan. En fin, el tipo este va a pasar haciendo más daño por el Madrid que por objetivos conseguidos. Y después de haberme desahogado un poquito, a lo que ha sido mi día.

Primero tenía que ir a la estación central de autobuses, así que he salido a la calle principal con tres números de autobús que me han dicho en el hotel que me llevarían, he cogido uno de ellos y por intuición, porque no anunciaban las paradas en inglés y no había panel informativo como en Japón, me he bajado donde una señora que tenía pinta de ir de excursión y es que ya me lo había dicho Julián, un amigo que estuvo no hace mucho por aquí, que los coreanos van super equipados para hacer senderismo y es que van con sus botas, su pantalones de montaña, cortavientos, bastones, mochila... en fin, equipadisimos, así que he acertado y luego además he visto enseguida el autobús y nada más montarme hemos salido, así que le había ganado un poco de tiempo al día para poder aprovecharlo, mi destino de hoy era Seongsan.

Hasta Seongsan se tarda una hora y media más o menos y es que aunque el autobús principalmente va por una autovía se sale en los pueblos para hacer sus paraditas. Ya dije que los conductores de autobús asiáticos, en general, estarían a la altura de Senna y el de hoy ha sido fiel al perfil de piloto, además de pirulero, pero es que se las hacen entre todos, hoy se ha salido de la autovía cruzándose al coche que venía en el sentido contrario a menos de 30m o algo así, estoy seguro que le ha hecho frenar, pero oye, ni un bocinazo, aquí todo es lo más normal del mundo, que hay que ir a todo trapo por medio del pueblo zigzagueando a una mano y con el móvil en la otra, pues se va, si total nadie dice nada y lo más increíble es que tampoco pasa nada, al menos, por ahora no he visto nada, salvo un taxista que se comió una moto, pero vamos, nada, un toquecito de esos que se dan parados, el de la moto ni se cayó.


Una vez que he llegado no es como volver a nacer, porque tampoco paso miedo en el bus, pero lo importante es que se ha llegado de una pieza.Me he bajado en el puerto y me he tenido que poner la camisa que llevaba por si hacía fresco, porque claro, como hoy no iba a llover he salido en plan bermudas y manga corta, pero al menos esta vez he sido algo previsor y puse una manga larga que me ha venido muy bien. Desde el puerto, que no tenía nada salvo la terminal a la isla de Udo que está a 15 minutos de travesía y que era otra posible excursión he seguido una de las multiples sendas que tiene Jeju para llegar a lo que me interesaba, el Ilchubong que no es otra cosa que un cráter volcánico de 182m de altura que se formó a partir de una erupción hidrovólcanica hace un buen puñado de años, como la lava de la que está formado es muy porosa ha evitado que haya un lago como suele ser lo normal en este tipo de cráteres, sin embargo hay una bonita plataforma vegetal que es visible desde las gradas que han montado al final de la subida, ya que no dejan que la gente campe a sus anchas por el cráter, si no que hay una zona habilitada para verlo y abajo. Arriba, un tipo de los que controlan que la gente no haga el tonto me ha hecho una foto, así que ya tengo dos pruebas de que he estado de viaje por Corea.


Al bajar he aprovechado para comer un poco, que tenía hambre y ya se me habían terminado los bizcochitos que me regalaron los del hotel de Seúl He comprado un vaso con trozo de pollo en una salsa tipo agripicante, estaba rico.Y llegado a este punto es donde he tomado una de las decisiones erróneas del día y es que en vez de salirme un poco hacia la playa de Seongsan y hacer unas fotos del Ilchubong he pensado que podría ir a un sitio que está más lejos, que es donde está el aquarium y desde allí hacer las fotos, así que he esperado al autobús y, aunque no paraba en donde yo quería ir, me ha dejado lo más cerca posible, que han sido como a unos 15 minutos andando, además tampoco he llegado al aquario, porque no lo quería ver, si no que quería hacer una foto, total, que hago la foto y en donde estaba ya no tenía manera de volver en bus para coger el de vuelta así que he ido por la playa, casi una hora de paseo hasta Seongsan, eso si, al final he hecho la foto que tenía que haber hecho sin haberme ido al quinto pino y en la playa he visto una culebra o serpiente, no se, pero era la más grande que he visto en libertad nunca, tampoco es que fuera enorme, pero sí más que las típicas culebrillas, me he parado, le he hecho un par de fotos, se ha dado la vuelta y ha seguido a lo suyo, que yo he hecho lo mismo. No creo que haya puesto mi vida en peligro por ello, pero de todos modos creo que los bichos en general si no les haces nada, no te hacen nada, es cuando se sienten amenazados que puedan tener una actitud algo más hostil e incluso atacarte, así que si les dejas en paz ello también te dejarán en paz, es más hay muchas veces que estando cerca ni nos enteramos, porque se van.


De vuelta al Seongsan habiendo perdido algo más de una hora, casi tontamente, he pensado en si volver a Jeju a spottear o pararme en una cueva. La diferencia sería llegar una hora y media antes a Jeju, que es lo que he calculado que tardaría en ir hasta la cueva y verla. Y aquí he tomado la segunda decisión errónea, provocada por la primera, porque si no hubiese perdido esa hora en el paseo tonto, hubiese parado en las cuevas, pero al fnal las he dejado pasar y me he vuelto a Jeju a spottear y salvo en Madrid, por lo general, cuando hago planes de spottear no me salen como quiero y hoy ha sido el caso, ya que contaba con que la configuración sería de entrada como estos dos días en el lado que ya tenía controlado, pero no, hoy el aire soplaba de ese lado y claro, en vez de aterrizar despegaban y en vez de pasarte a nada de altura y pillarlos con una luz pegándoles de entrada, salen altos y con la luz prácticamente de cola... vamos, desastre total.


Como los vientos son un tanto aleatorios a veces he pensado que a lo mejor podía cambiar y que mientras tanto podía comer algo más, así que he visto un sitio que tenían anunciada una hamburguesa y bueno, por probar las hamburguesas coreanas, que tampoco tienen que diferir mucho de las del resto del mundo, pero a falta de otro sitio más atractivo ese me ha parecido bien y además no iba a perder mucho tiempo. Cuando he entrado me han preguntado que si uno sólo y yo, si... y me ha dicho que bueno, que es que las hamburguesas eran un poco grandes y que tal vez para uno era mucho, de todos modos si sobraba podía llevármelo, me que quedado un poco pensando, pero bueno, me ha recomendado una y me he puesto a esperar la hamburguesa. Cuando me la han servido he alucionado un poco, a ver no es de esas animaladas que salen en la tele, pero un diámetro de unos 15cm no está nada mal, al menos lo que era la carne no era muy gruesa y luego llevaba tomate, lechuga, pepino, pimiento amarillo y manzana, tal vez también algo de col o la col en vez de la lechuga, no se, el caso es que he quitado el pimiento, aunque lo he probado, pero me dan las mismas arcadas que con el de los otros colores y he ido al trantrán hasta que no he dejado nada más que el pimiento. Así que he terminado a reventar, pero estaba muy rica, el pan era dulce y el toque de manzana estaba chulo.

Al salir, como no había cambiado la configuración he pensado que ya que había metido la pata para ir a spottear, que menos que hacerlo y me he buscando un sitio y ahí he pasado la tarde, dándole a los avioncitos, hasta que me he quedado sin luz y he pensado que en vez de volver por donde siempre, podría rodear el aeropuerto... caminata del copón, pero al menos, cuando ya estaba harto he encontrado un sitio la mar de chulo para hacer unas nocturnas a los avioncitos mientras esperan para entrar en pista, pero claro, como el sitio molaba y tal, pues ha cambiado la dirección del viento y se jodió el invento... si es que tengo algo de gafe con el spotting fuera de Madrid, al menos he cogido alguno, pero el más chulo que era un 330 de Korean me he líado un tanto y se ha movido antes de poder pillarlo, así que nada.


Después de esto, vuelta al hotel, esta vez directamente y sin pasar por la casilla de comida, que iba bien servido, como he terminado en el quinto pino he tenido que pararme y conectar el GPS, porque estaba viendo que me iba a pegar una caminata estúpida, una más, pero bueno, más o menos iba bien encaminado, aunque en cuanto he encontrado un sitio donde ya me sonaba he pillado el primer autobús que iba en la dirección que quería ir aunque no sabía a donde iba, pero bueno, si iba por una calle me bajaba en un sitio y si era por la otra me bajaba donde empecé el día y así ha sido, he cerrado el círculo bajándome en la parada donde empecé el día de hoy.


Último día en Jeju y tengo la sensación, repito, de no haberlo aprovechado como debería y como le dije a la chica de la hamburguesería, dos días me han resultado insuficientes en Jeju, a pesar de lo de hoy, Jeju tiene un montón más de cosas por ver, incluso subir al Hallasan o me podía haber traído el carnet de buceo y haberlo hecho, que además seguro que aquí es baratísimo, en fin, que me voy a ir mañana con un sabor a poco de aquí y que es un sitio que merece la pena volver, y creo que con lo que he visto, hasta si vuelvo, alquilaría un coche, a pesar de como se conduce, creo que no tendría problemas por aquí para llegar a los sitios y al hilo de esto, estos días he pasado por donde están los coches del alquiler del aeropuerto, te llevan en una furgo y los recoges en esa calle, el caso es que no hay vallas y todos, todos, tienen el navegador puesto, ya os digo lo que iban a durar en otro país que todos conocemos y es que aquí, como en resto de los países en los que he estado de Asia se respeta mucho lo que es de los demás, o lo que es común, no he visto pintadas ni rotos en los autobuses, es algo que choca y, aunque creo que esto debería ser lo normal en España, o en otros países de Europa, no es el caso, así que por eso llama la atención y una última cosa enlazando con el tema de los autobuses y que me he acordado ahora, ayer o antes de ayer cuando monté en uno de los autobuses vi unos palos de limpieza y pensé que serían de la persona que iba detrás de mi sentada, pero no, son del autobús, todos los autobuses urbanos de Jeju tienen su cubo, fregona y escoba dentro del autobús junto a los pasajeros... lo dicho, otra cultura :D


martes, 30 de abril de 2013

Día 9 - Jeju


El día como estaba previsto amaneció cubierto, pero al menos la previsión de lluvia había desaparecido completamente, con lo cual ya era una mejora con respecto al día anterior, además para la tarde daban nubes y claros. Como voy a pasar dos días completos por aquí había pensado en dos zonas, una la de Sogwipo para un día y para el otro la de Seongsan, como esta última es más plan naturaleza, decidí que hoy me iba a Sogwipo, que es la segunda ciudad más importante de la isla y que se encuentra al sur, aunque en realidad es el este. Para ir había pensado en un autobús económico, así que como aún no tengo claro como van los autobuses por aquí he pensado que lo mejor era ir al aeropuerto, que está al lado y que además tengo el 36 que me lleva desde la misma puerta, además, la T-Money sirve aquí también, así que perfecto.

Me he puesto en la parada a esperar al 36 mientras con mi papelito de los horarios decidía cual coger, cuando he visto que el del lado contrario pasaba y al llegar al cruce giraba en dirección al aeropuerto, así que he pensado que a lo mejor no estaba bien ubicado así que he preferido salir a la calle principal  a ver si mirando las paradas aumentaba el número de posibles líneas que me llevasen al aeropuerto, pero mirando así un poco por encima he visto que el Airport Limusine paraba en un hotel que tenía a la vista, así que, si total la diferencia son poco más de dos euros que me voy ahorrar y tenía al lado la parada, así que, a coger el 600 o también conocido como Airport Limusine. Antes he recargado la T-Money para tener suficiente para montar en el autobús, pero luego ha sido tontería porque el precio es fijo, así que me hubiese dado igual pagarlo con dinero y es que se supone que con la T-Money los billetes salen algo más baratos.


El 600 une el aeropuerto con Sogwipo es, de largo el autobús con mejores frecuencias, apenas cada 15-20 minutos y tarda sólo unos 60 minutos y tardaría menos de no meterse por Jungmun a parar en todos los hoteles de lujo de allí, y es que Jungmun es un complejo vacacional, el más grande la isla, ya comenté que Jeju es uno de los destinos favoritos de los coreanos para ir de vacaciones y que además de los hoteles tiene un buen puñado de museos de lo más variopintos y es que, por lo que dice la guía, en Jeju hay un regimen fiscal especial y hay subvenciones para los museos, así que se ponen museos como el del chocolate, dos sobre el sexo, el de lo creas o no, el del ostio Teddy... lo dicho, de lo más curiosos, aunque no he entrado en ninguno.

Al final el autobús me ha llevado a Sogwipo que era de lo que se trataba. Me he bajado cerca del puerto y de mi primera atracción de interés, las cascadas Cheonjiyeon, según iba casi me pasan por encima 8 autobuses y es que las aceras muchas veces brillan por su ausencia y los peatones tenemos que andar con mucho cuidado y siempre dando preferencia a lo vehículos a motor. Así que cuando he llegado a las cascadas habían soltado los ocho autobuses a sus ocupantes, todos estudiantes y con la misma intención que  yo, la de ver las cascadas, así que entre la gente que había de antes y la nueva, había cantidad de gente para ver las cascadas, pero he tenido suerte y he podido plantar el trípode y hacer alguna foto, que creo que pueden ser chulas con el efecto "seda" en la cascada.

A la salida he ido a la isla Saeseom a la que se llega por el puente Saeyeon-gyo, que tiene una estructura que me ha recordado al Burj Al Arab de Dubai con esa especie de vela. El paseo no ha tenido ningún interés en especial y me podía haber ahorrado algunos metros de paseo porque para ir a mi siguiente objetivo, otra cascada debía desandar todo lo andado hasta ese momento. Para llegar a la cascada Jeongbang debía pasar por la calle de los restaurantes y es que está toda plagada de ellos, la mayoría de pescado, ya sea frito o crudo y hay unos carteles indicando de qué es cada uno y donde está, la calle se llama Chilsimini Food, por si acaso hay dudas de lo que predomina. En uno de esos restaurantes, que la mayoría tiene pecera he visto una raya, y el señor que estaba a la puerta se pensaba que estaba mirando las hortalizas que había delante, que eran kimchi, así que me lo ha dicho y bueno, luego me ha dicho el nombre de la raya y algún que otro pez que había, pero no me he quedado con ellos... memoria pez...todavía no era la hora de la comida, así que he segundo mi camino.

Al final me he dado un buen paseo para llegar a la cascada y es que se encuentran en lados opuestos y hay que cruzarse toda la ciudad, bueno, en este caso he ido paseando por la parte baja, la más cercana a la costa. Así que al llegar a donde la cascada Jeongbang ya tenía un poco de hambre, porque sólo había desayunado el bollo que me dieron el domingo en Seúl, así lo único que había de comida era un puesto donde estaban preparando a la brasa pulpo, así que he comprado uno, de largo, la comida callejera más cara que he visto hasta ahora, unos cinco euros y medio, pero vamos había pulpo para aburrir, de hecho mucho más que en algunas raciones de pulpo a la galega de algunos sitios. Me lo he comido tranquilamente antes de bajar a la cascada y es que esta cascada tiene la peculiaridad que descarga directamente en el mar.

Cuando he bajado, por suerte, apenas había gente, pero eso en los sitios turísticos no dura mucho, así que en nada ha llegado una horda de gente y se ha puesto hasta arriba, además que estábamos por las piedras, porque tampoco es que se hayan esperado mucho en poner un sitio para ver bien la cascada, te dejan en las rocas y luego acércate tu hasta la cascada haciendo el cabra por las piedras. Al subir he comprado un vaso de granizado azul que estaba rico, pero no se de qué era. De vuelta a Sogwipo he ido por donde me tenía que haber ido a la ida y me hubiese ahorrado una cuesta y unos metros de más, pero bueno, a veces las indicaciones son un tanto de jugar al despiste, así que por el sitio de vuelta he entrado en el Seobok Exhibition Hall, que bueno tenía unos soldados, creo que de los de terracota y un cuadro muy chulo, pero como todo estaba en Coreano sólo pues nada, sólo la curiosidad de haber entrado.


Al salir he cruzado para ir a un templo budista y de camino he estado intentando pillar una grulla, lo he conseguido una vez medio bien, pero me ha esquivado las dos siguientes, una pena, porque era una chulada y ya que estoy con bichos, al entrar en el templo se me ha acercado un chowchow a gruñirme y luego su amigo, aunque al segundo le he podido acariciar, pero vamos no les ha molado mucho mi visita, aún así los chowchow molan, aunque estos se les notaba que tenían unos cuantos años.


Se me estaba terminando Sogwipo y estaba saliendo el sol, así que mirando por encima la guía he buscado mi siguiente punto de interés y ya que estábamos de cascadas, pues otra, estas las Cheonjeyeon, el problema estaba en que ya no podía ir andando, porque tenía que ir hasta Jungmun, pero por la mañana no me había parecido ver desde el autobús nada que me indicase lo de las cascadas, además de que seguro que había algún autobús normal que me llevase.Total que me he ido al punto donde más autobuses paran y he mirado a ver si alguno indicaba  que fuese a donde quería ir, pero el problema está en que no ponen nada en inglés, con lo cual lo de los autobuses o sabes el que tienes que coger o... preguntas, así que con la guía en la mano he mostrado el nombre de a donde quería ir, pero me ha dicho una chica que ahí no era, que esa parada era sólo para urbanos, que preguntase en otra que ya había mirado antes. Así en uno de los autobuses que he preguntado me ha indicado que preguntara al de detrás y el de detrás me ha dicho que subiese, al principio le crei entender que me iba a llevar a un sitio donde luego tendría que coger otro, pero que va, me ha dejado en la misma puerta aunque no he visto parada, además de camino me ha buscado en el traductor y era algo así que 15 minutos antes de llegar, que debía ser que quedaban 15 minutos para llegar, muy majete, la verdad.

Estas cascadas son un conjunto de tres aunque la primera no la he visto, era un chorrito de nada y luego además de las cascadas había un puente con un arco del copón, además decorado con ninfas, muy chulo la verdad y cruzandolo podía salir por otro lado y he visto un edificio que me había llamado por la mañana la atención cuando el autobús fue haciendo el tour por los hoteles. Así que tras pillar bien el puente me he dirigido hacia allí y resulta que es el museo de creetelo o no, no he entrado, pero a saber que había, aún así, el edificio es una chulada, muy original. Lo bueno es que también me quedaba al lado del autobús para volver y me he plantado en la parada. Mientras esperaba se ha parado un pesetas y me ha preguntado que si al aeropuerto, que 10000W, he pasado un poco de él y se ha ido, pero luego pensándolo bien estaba tirado, unos siete euros por un trayecto de unos 40 minutos en coche... lo mismo que en Madrid, ¡ja! pero bueno, al final me he vuelto en bus y me he ido a spottear pero ya no había luz y he hecho unas estelas.

A la vuelta no me quería dar la paliza de ayer, así que he pensado en coger el primer autobús que fuese en dirección al aeropuerto y luego veríamos para donde tiraba que seguro que algo me sonaría, pero resulta que paraba el 36... así que es el que he cogido y si, efectivamente, por la mañana estaba en la parada contraria a la que era. Me he bajado una antes y he buscado un sitio para cenar, me apetecia udon, así que el primer sitio que he visto he pedido udon y de paso un poco de dimsum, a la aventura, sin saber de que está rellenos, pero estaba bueno, todo más una micro lata de coca cola poco más de cinco euros. Después vuelta al hotel.


Corea por ahora, y no creo que cambie en Busán, me está pareciendo asequible en el tema de comidas y transporte, realmente no me estoy gastando demasiado dinero, las entradas a los sitios son por uno o dos euros si acaso, se puede comer bien por menos de diez euros y eso tirando por lo alto, que se puede comer por menos, además siempre está la alternativa de la comida callejera, aunque aquí en Jeju no hay como en Seúl y luego el transporte es muchísimo más barato que en Japón o Madrid mismo, incluso los taxis, aunque no los coja. Los alojamientos, pues hay un poco de todo, donde he estado en Seúl al final no ha llegado a los 500€ la semana entera y hay bastantes opciones más baratas y si se viene con alguien, realmente se abarata aún más. Así que venir aquí a lo mejor si que es un poco más caro que otros destinos, pero se pueden pillar ofertas y una vez en Corea no se gasta tanto, aunque a la hora de gastar el limite se lo pone uno mismo y el disponible :P


lunes, 29 de abril de 2013

Día 8 - Viaje a Jeju



Hoy he dejado Seúl, con un poco de pena, la verdad, en una semana me he acostumbrado a la ciudad y ya estaba como en casa, pero hay que visitar sitios nuevos y mi siguiente parada es la isla de Jeju. Jeju se encuentra al sur la península de Corea y es el destino vacacional de muchos coreanos. La isla es de origen volcánico, y tiene el pico más alto de corea, el monte Halla de 1950m, que es un volcán y que se encuentra prácticamente en el centro de la isla. La isla tiene dos ciudades principales Jeju y Seogwipo, aunque en un principio iba haberme alojado en la pequeña Seogwipo, al final me decanté por Jeju.

Para esta mañana había puesto el despertador, pero como casi todos los días no ha hecho falta, porque bastante antes de la hora que tenía pensado andaba ya despierto. Lo primero que he hecho ha sido preparar las cosas para el viaje, así que trípode a la maleta y colocar todo para irme, así que antes de bajar a desayunar ya tenía todo listo. Mi último desayuno en el hotel y me han fallado unos bollos que tenían estos días trenzados de hojaldre con unos frutos secos que estaban riquísimos, lo que no han fallado han sido las salchichas. Cuando he bajado con las cosas, me he despedido de la chica que estaba hoy recepción agradeciéndole el detalle de ayer y lo bien dispuestos que han estado siempre que les he consultado algo, es su trabajo, pero hay en sitios que parece que les cuesta más que en otros.

Había pensado ir en metro hasta el aeropuerto de Gimpo, el segundo aeropuerto de Seúl y primero hasta que se construyó Incheon, aún así es también internacional y está a un paseo de donde estaba, así que cuando después de siete estaciones he visto que había un trasbordo al Arex, no me lo he pensado, porque quedaban aún un buen puñado de estaciones y aunque iba con tiempo, si llegaba un poco antes podía hacer fotos de los aviones, aunque el tiempo no invitaba a sacar la cámara, porque ha caído una buena tromba a primera hora.


Al llegar, las terminales de vuelos domésticos e internacionales están totalmente separadas, izquierda y derecha, así que para la izquierda. La terminal es lineal, tipo T2 de Barajas y mi compañía Jeju Air estaba la penúltima. Jeju Air es una de las low cost de Corea, también están Jin Air, T`way, Eastar Jet, Busan, además de las dos grandes Korean Air y Asiana, así que hay donde elegir y todas con unos precios muy competitivos, de hecho el vuelo a Jeju me costó unos 35€ con una maleta de 20kg facturada y es que en Asia las low cost tienen otra filosofía, como en casi todo, a las nuestras, ya que es realmente low cost para el pasajero, no sólo de costes y además, se prima el servicio. Así que al acercarme al mostrador me han preguntado si quería asiento o ventanilla, y una vez elegido ventanilla me ha dicho que si me daba salida de emergencia, así que estupendo. En vuelos cortos hasta dos horas me da un poco lo mismo y por eso no la había pedido, pero ya que me la ofrecían, pues encantado, de todos modos el pitch no está tan maximizado como en Europa. Es curioso, pero siendo más bajos en general, dan más importancia al espacio que los Europeos, bueno, en realidad es que en Europa priman más otros intereses tales como si puedo enlatar a 200 personas gano más que si sólo meto 180 (las cifras han sido al tuntún). Cuando me ha preparado la tarjeta de embarque me ha preguntado si iba a facturar, le he dicho que si, y he puesto la maleta, me ha dado el resguardo, le ha colocado la etiqueta y aunque antes me ha preguntado si llevaba alguna cosa extraña y le he dicho que no, me ha dicho que debía esperar a que la maleta pasase el escaner y que ya me avisaba para poder seguir a embarcar. A los diez minutos me ha dicho que todo perfecto.

Para pasar el control de seguridad la mochila de la cámara y sus cachivaches ha tenido que ser examinada aparte, ha venido una chica, ha sacado un papelito, lo ha pasado por la mochila, sin abrir y lo ha puesto en un chisme, me ha dicho que todo bien y a correr. Como hasta la salida del avión tenía un ratito he estado spotteando un poco, que el día se había medio despejado y dentro de lo malo no había mala luz.


En el vuelo, además de la salida de emergencia no he tenido vecino, así que más cómodo aún. Como comentaba antes las low cost de por aquí no tienen nada que ver e incluso dan más servicio que IB o UX ya que han pasado ofreciéndonos zumo o agua sin coste alguno. De todos modos con lo que he flipado un poco ha sido con la que han montado a poco antes de empezar el descenso. Una de las tripulantes de cabina ha cogido el micrófono y se ha dirigido al pasaje en coreano, lógicamente y ha mostrado cuatro cosas, así que he pensado, mira, estos como Ryanair vendiendo en vuelo, pero no, ha sido un concurso y lo que había mostrado eran los premios, así que la historia era que ella debía decir un, dos, tres y luego con la otra mano ponía un número, como cuando juegas a los chinos, del uno al cinco, a la vez que ella decía el un, dos, tres los pasajeros sacaban su número, el que no acertaba dejaba de jugar, para controlar un poco la cosa el resto de los tripulantes de cabina estaban distribuidos por el pasillo, así hasta que quedaba uno y se llevaba el premio. Ha molado, creo que si lo hacen en el vuelo a Busán voy a participar, a ver si me llevo el avioncito de peluche que me ha molado jajaja

Al llegar a Jeju he pillado la maleta, he pasado por información para coger los horarios de autobuses y para el hotel. Como el hotel había visto que estaba relativamente cerca del aeropuerto había pensado que se podía ir andando, así que, con la maleta y el gps del móvil para el hotel, lo que no había visto en el maps es que había una cuesta y que la acera estaba en obras, así que ha sido un poco aventura el llegar, pero he llegado, además el tiempo en ese rato que iba del aeropuerto al hotel ha pasado de un sol de que te cagas y calor a vamos a mojar un poco, se ha cubierto y ha descargado pequeñas tormentas de poca agua, la verdad, pero ya me ha hecho sacar el chubasquero de nuevo.

El hotel es curioso, en parte tiene detalles que parecen de Love Hotel, pero no lo es y no está mal. La habitación es de estilo coreano, así que hay que descalzarse al entrar y es bastante más amplia que la del Doulos y con dos camas y en el baño la ducha es de las de poner todo el suelo perdido, así que hay unas chanclas, además de las que hay para moverse por la habitación si no quieres ir descalzo.El tipo de la recepción me ha explicado el manejo del mando, el señor de los anillo tenía el anillo único y aquí es el mando único, controlas, tele y aire acondicionado y luego aparte está el tema de las luces que como en Seúl es un lio, pero que espero apañarme.

Después de comer he vuelto al hotel a descansar un poco y pensar a donde ir, así que he pensado seguir el plan medio original que era ir a la roca del dragón y spottear un poco, aunque esto último quedaba prácticamente descartado ya que estaba totalmente cubierto y lloviendo.He pensado que podía ir bien andando, puesto que no está mucho más allá del aeropuerto, en total unos 5km, así que bien, salgo del hotel y voy yendo hacia el sitio, el problema es que ahora la lluvia era el típico chirimiri y un rato no se nota, pero después de un buen rato moja y aunque llevaba el chubasquero ha llegado un momento en que he pensado que tenía que meterme en algún sitio y secarme un poco. Hasta que he encontrado un sitio he andado otro buen rato, lo bueno es que ha sido junto a donde quería ir y que en el camino, yendo por un alternativo un tanto más largo he encontrado un sitio para hacer una nocturna chula, además de un buen sitio para spottear si el tiempo lo permite antes de que me vaya, además, mientras buscaba un sitio donde meterme he intuido el aborto de aterrizaje de un Korean Air, que iba bajando y poco antes de entrar en la zona del aeropuerto ha levantado morro de nuevo y potencia, así que... go arround, una pena no haberlo podido pillar, pero con la que caía ni he sacado la cámara de la mochila, que parezco Pocholo con ella, la llevo a todos lados, aunque luego sólo cargue con ella. Al final me he metido en un Dunkin Donuts por primera vez en mi vida, he pedido un te con leche y un par de donuts para descansar y secarme.

Y ha sido meterme a cubierto y por esas cosas que pasan ha dejado de llover y no es que haya abierto, pero al menos se veía algo más de 10m que de camino no se veía una mierda, así que cuando estaba todo más o menos otra vez adecentado he salido y he sacado la cámara para hacer las dos únicas fotos que he hecho por ahora en Jeju... triste, pero es que el tiempo no ha permitido nada más. Y tras este paseíto, vuelta al hotel por el mismo camino.


Para cenar hoy no me he complicado mucho en buscar un sitio, enfrente casi del hotel hay uno de esos de brasas estilo coreano y me he metido. Ni papa de inglés, todo en coreano, me han puesto en una mesa normal y me han traído la carta, en coreano... pero bueno, al final nos hemos entendido, sólo había carne y para ver el tipo de carne ¿qué mejor que mostrarla? pues eso han hecho, me han mostrado los dos tipos que se ofrecían y para no complicarme la vida he elegido una ración de cada, además ya aprovechando les he preguntado si me podía cambiar de sitio a una mesa de estilo coreano, así que he comido descalzo y con las piernas cruzadas. Antes de traerme la carne me ha traído mil platitos, algunos esta vez no los he tocado, porque eran trozos de cangrejos y otro con hígado crudo que bueno...si no se que es a lo mejor lo pruebo, pero sabiéndolo, mejor me he abstenido. Luego me han traído la carne y he estado como el niño pequeño al que tienen que enseñar, me han preparado la carne y como podía comerla... y claro, no ha tenido nada que ver. Primero me ha dicho que la mojase en una salsa que había traído, bueno, más de decir ha puesto uno de los trozos, luego otro me lo ha colocado en otro platito que había una fina lámina de algo blanco y una hoja, enrollando la carne y luego ya se podía comer y por último, en una hoja de lechuga se pone la carne, se le pone el aderezo de un platito que tenía cebolla y algo verde en una salsa, se cogía uno de los ajos que estaba poniendo a la brasa tras mojarlos en otra salsa, se enrollaba de nuevo y se comia, vamos de coger la carne de la brasa y comerla casi directamente a esto, un abismo y la verdad es que me ha gustado, creo que, por ahora, ha sido la mejor cena que he hecho, una pena no haber bajado la cámara.

Después vuelta al hotel y a esperar a ver que tiempo hay mañana para ir a un sitio o a otro, probablemente vaya al sur de la isla a Sogwipo, porque si voy al este es más de naturaleza y es mejor si hace sol, que se supone que será el miércoles. Hoy pocas fotos en la entrada y es que... sólo tengo de aviones jajaja



domingo, 28 de abril de 2013

Día 7 - Seúl


 Mi último día en Seúl y es que todo tiene un final, aunque bueno, aún me quedan unas horas por aquí antes de cambiar de sitio. El caso es que por la mañana no sabia muy bien que hacer, ya que el tiempo no estaba bueno, pero tampoco parecía que fuese a llover, así que al levantarme me he planteado ir al aeropuerto a spottear un poco, pero luego he visto el día que estaba así como cubierto y tal y he pensado que mejor lo dejaba para el último día que me quedaré a dormir cerca de allí. Total que me quedaba a terminar de ver las cosas que quedaban por la zona del hotel, porque aunque creo que ya lo he comentado antes, el hotel está en una zona genial, con todo lo más interesante a pie. Así que después del desayuno y terminar de planificar un poco el día he salido hacia el santuario Jongmyo, el que no pude ver el primer día de visita porque estaba cerrado.


Al llegar no sabia que era la entrada con guía, vamos, que no te dejan ir a tu aire por el templo, si no que todo el mundo va con una guía en alguna de las visitas que hay a lo largo del día, si cuando llegas tienes que esperar, pues eso... a esperar, en mi caso he llegado un pelín más tarde de la visita en inglés, pero el de la puerta tras preguntarme de donde era y que si hablaba inglés, me ha mandado para dentro y que fuese con uno grupito de cinco personas que estaba más adelante. La visita ha sido bastante interesante, más que por el templo en si, que tampoco es muy espectacular, si no por algunas cosas que nos ha contado de los ritos que se hacían, de hecho estaban preparando el rito más importante el Jongmyo Jerye para el primer domingo de mayo, vamos, la próxima semana. El templo se usa para guardar los espíritus de los reyes de la dinastía Joseon, que no sus cuerpos, que reposan en otra parte. No voy a entrar en muchos detalles de lo que eran los ritos, pero ya digo, que me ha resultado bastante interesante.


La siguiente parada era el templo budista Jogyesa, pero antes he paseado un poco por Insa-dong y me han parado un grupito de niños para hacerme unas preguntas, ha molado, luego he seguido mi camino para ir al templo, pero en la calle donde está, la Ujeongguk-ro estaba cortada y había casetas con diferentes productos de Corea y cosas, así que después de ver como cortaban la cinta un grupo de personas, que supongo que tendrían algo que ver en el sarao, he seguido paseando y me han dado un dulce y luego un bollo. Al llegar al templo también estaban preparando las celebraciones, porque dentro de nada es el cumpleaños de buda, así que tenía el templo engalanado con lámparas y además un monje estaba estaba dirigiéndose a la gente que estaba allí, que eran unos cuantos. Tras esto he ido hacia el último de los grandes palacios que me quedaban por visitar, el Deoksugung, que a diferencia de los otros tes tiene la puerta situada hacia el este, en vez de hacia el sur.


El palacio es el más pequeño de los cuatro actualmente aunque en tiempos era bastante más grande, pero durante la ocupación japonesa movieron de sitio las cosas y parece ser que es complicado hacerse una idea como era en realidad. A mi me ha resultado curioso que a diferencia de los otros tres tiene edificios más modernos, además de los comunes a los cuatro, lo único que la galería museo, que está en estos edificios más modernos estaba cerrada por remodelaciones. Cuando he terminado era la hora de comer, así que hoy si, he comido a la hora de la comida y como estaba cerca del centro comercial Lotte he probado suerte en uno de los restaurantes de las plantas superiores.


Después de comer se me habían terminado todos los flecos que me quedaban para visitar, así que he vuelto al hotel para cambiarme de pantalones que estaba haciendo calor y parecía que quería asomar el sol y he pensado que podía acercarme a spottear un poco, así que he cogido el Arex express y me he plantado en Incheon, luego un autobús hasta una plataforma de observación y allí he pasado un rato, aunque con mi tele me quedo un poco corto y, además, la luz era una mierda, pero bueno a ver que puedo hacer con lo que he sacado.

La vuelta otra vez en el autobús hasta la terminal, que lo de los conductores de autobús en Asia iban para pilotos de Fórmula 1 y se quedaron en el intento, porque van todos a todo trapo y encima, como son los más grandes, pues da igual, si hay que cruzarse, se cruza, que ya se parará el resto, aunque aún tengo que encontrar alguno que supere al que me llevó de Bangkok al aeropuerto. El caso es que al final sano y salvo he llegado a la terminal, he paseado un poco, cogido un folleto de Iron Man 3 en coreano (quiero verla ya, jops, me he perdido el estreno en Madrid) y vuelta al hotel.

Cuando he llegado a la habitación me he encontrado una caja encima de la cama con una tarjeta, y es que es  mi última noche en el hotel y me han dado un detalle, una caja con tres dulces y una tarjeta agradeciéndome la estancia. La verdad es que los chavales de recepción son encantadores, cada vez que les he preguntado algo se han preocupado por atenderme y bueno, creo que si vuelvo, volveré a este hotel, además de precio no ha estado nada mal, así que, lo dicho, repetiría, o mejor, repetiré :)

Después he bajado a cenar, pero me he llevado el trípode para hacer alguna nocturna aprovechando que era la última noche y que la temperatura era muy agradable y se estaba muy bien en la calle. Y con una foto de la torre Namsa he terminado en Seúl. Una semana que no se me ha hecho larga para nada, ni corta, no se, he disfrutado bastante de la ciudad, la excursión a la DMZ moló mucho, además tuve un día estupendo y bueno, en general no he tenido mal tiempo, salvo el día de Gangman, así que en general me voy muy contento de haber venido a Seúl y haber pasado tantos días. Mañana por la mañana me voy a Jeju, que será bastante diferente a esto al ser una isla.



sábado, 27 de abril de 2013

Día 6 - Suwon



Otro de los sitios fijos que tenía cuando preparé el viaje era la visita a la fortaleza Hwaseong de Suwon. Construida entre 1794 y 1796 la idea era la de trasladar la capital desde Seúl hasta Suwon, por parte del rey Jeongjo, el 22 dentro de la dinastía Joseon, pero aunque se terminó la muralla, al morir el rey dejaron la capital donde estaba. La muralla tiene una longitud de unos 5.5km y es transitable casi en su totalidad. Durante la guerra de Corea especialmente sufrió bastantes daños y estuvo prácticamente derruida, en 1975 comienzan los trabajos de restauración en base a los documentos que había y en 1997 es declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Para llegar a Suwon lo tenía fácil, coger la línea 1 de metro que es una de las que paran cerca del hotel e ir hasta allí, lo único que la línea 1 en Guro se divide, unos trenes van para Incheon y otros hacia Cheonan, así que he dejado pasar el primero que iba a Incheon y me he montado en el segundo, podría haber cogido el primero hasta Guro, pero creo que en estos casos siempre es mejor coger el que corresponde cuanto antes. El viaje dura una hora más o menos, así que he ido leyendo un poco.

Cuando he llegado a Suwon he pasado por la oficina de turismo para coger algún folleto y preguntar cuando se tardaba andando desde la estación. Después de darme un montón de indicaciones me preguntan que de donde soy, le digo que de España y me habla en Castellano... bueno, medio habla, dice que me podía haber dado las indicaciones en español, pero bueno, la verdad es que han sido muy completas, me ha dejado el plano petado de indicaciones. Como no me apetecia andar media hora, he cogido el autobús, que además sirve la T-Money y en nada me he puesto en la puerta sur de la muralla, mi punto de partida, la Paldalmun. De todos modos, la zona de la estación de Suwon es un caos de tráfico, es la primera vez desde que estoy aquí que veo tal confusión, no se como no se ha tocado la de mi autobús con un coche, se ha cruzado en menos de 5m los cuatro carriles... pero es que todos los autobuses hacían lo mismo, vamos, un lio, lo importante es que he terminado llegando a donde quería.


La ruta la empezado en el sentido de las agujas del reloj, además el primer tramo era el más complicado y mejor hacerlo al principio con todas las fuerzas. Aunque la muralla es accesible desde muchos puntos, hay que pagar por recorrerla, la verdad es que lo tienen complicado para controlarlo completamente, pero bueno, son 1000W y para identificarte que has pagado te ponen una pegatina. A lo largo de todo el recorrido hay varias posiciones y construccioes, cada una de ellas tiene su cartel explicativo y su nombre, además, a lo largo de la muralla hay banderas de cuatro colores, rojo, blanco, negro y azul, he pensado que serán por la orientación, pero no he preguntado.  Cuando he llegado a la siguiente puerta me he bajado para ir al Palacio Hwanseong Haenggung, pero no he ido sólo y es que según iba a buscar un restaurante o algún sitio para comer se me ha acercado un tipo con una bici y me ha empezado a dar carrete, bueno, me ha explicado un montón de cosas, aunque la mayoría no las he entendido, y me ha parado junto a un control de electricidad para explicarme que era y como se leía la tapa del registro, un tipo de lo más curioso.


El palacio es del estilo a los que he visto en Seúl, aunque al ser sábado había dentro un montón de actividades para los niños, tiro con arco, ponerse trajes... y luego una cosa que en Japón había en todas las atracciones y que aquí no hay apenas, los sellos, en este caso además había 10, uno por cada una de las partes más importantes del Palacio, así que compras un papel para ponerlos y te pones a buscarlos o sigues las indicaciones del papel, tanto da, el caso es que parecía que estaba jugando con unos niños que iban de uno a otro a poner el sello. Al final algunos no se han marcado del todo bien, pero bueno, tengo los todos.


Al final con la tontería se me había pasado la hora de la comida y he comprado una bolsa de patatas fritas, porque no he visto ningún puesto interesante de comida callejera y he retornado mi paseo por la muralla donde lo había dejado. La parte norte era bastante interesante, había dos puertas y luego la muralla pasa sobre un río y encima hay construido como un pabellón, además, unos metros más allá se encuentra otro que se usaba para descanso de las tropas que está sobre un estanque y queda muy bonito. Más adelante se encontraba la cuarta y última puerta. Aquí estaban haciendo demostración de tiro con arco, aunque con el viento que estaba haciendo, el chaval se las veía y deseaba. El último tramo de muralla tenía como cosa más interesante un conjunto de cinco chimeneas, durante el día se usaban señales de humo y durante la noche con fuego, dependiendo del número de ellas encendidas tenían un significado, si estaban las cinco es que había batalla inminente. Finalmente se cruzaba de nuevo el río y se terminaba la muralla, porque la puerta sur es la única puerta aislada y los únicos tramos que faltan son los que la unirían por ambos lados al resto de la muralla.


En conjunto la muralla mola, aunque el tramo este es bastante soso excepto las chimeneas, además va por una parte más plana, no se, el otro lado es más entretenido. Después de terminar donde empecé por la mañana me he metido en un mercado a cotillear un poco y como me he cansado enseguida he cogido el autobús de vuelta a la estación de tren y en el autobús me han vuelto a preguntar lo típico, de donde era, y tal :D La vuelta no la he hecho hasta mi estación, si no que me he bajado en Yongsan y es que le pregunté a Ji donde había tiendas de electrónica y tal y me dijo que allí.


Me he metido en el centro comercial y de lo único que he disfrutado un poco más ha sido de la planta de juguetes, porque lo que era la parte de telefonía y fotografía era agobiante o, al menos, yo me he agobiado, porque son un montón de tiendas, todas con muchas cosas, sin precios y un tipo que te mira como si fueses su próximo cliente y yo no iba buscando nada en concreto, es más no tenía intención de comprar nada, así que al final he mirado un poco por encima sin prestar mucha atención a nada y me iba a salir, pero he visto la planta de juguetes y ahí si que he podido mirar más a gusto las cosas, sobre todo una tienda enorme de mechas.


Cuando he terminado he pensado que me podía volver andando al hotel, total, no iba hacer nada y así mataba el tiempo. No estaba muy lejos, unas cinco o seis paradas de metro, pero con el palizón que llevaba encima cuando he llegado al hotel estaba reventado, me he tumbado y ni he puesto la llave en el gancho para que se enciendan las luces. De camino he vuelto a pasar por la Namdaemun y vaya diferencia han terminado practicamente las obras y se podían hacer fotos desde otros sitios que el otro día había casetas, lo único que he llegado ya con la luz justa, porque estaba anocheciento.


Para cenar me he metido en Insa-Dong que hay multitude de restaurantes y he terminado cenando una especie de torta de huevo con unas verduras, pulpo y gambas, además de los típicos platitos entre ellos el de kimchi. No ha estado mal y es que comer bien o relativamente bien no es caro y si no siempre tienes la alternativa de los puestos de comida callejeros, que tienen unos pinchos con una pinta estupenda y mañana supongo que pillaré alguno para probarlos, porque aunque el tiempo no se me ha pasado muy rápido, mañana es mi último día entero en Seúl y bueno, es un día extra que tengo porque hasta ahora más o menos todo lo que pensaba hacer ya está hecho, porque como llegué un día antes... mañana veré que hago sobre la marcha, que hay cosas por ver, seguro.