lunes, 22 de abril de 2013

Día 1 - Viaje a Seúl


Este fin de semana lo tenía completito, primero por la quedada de Asshai y segundo por el concierto de Rammstein el domingo, pero como resulta que tuve que cambiar de fecha el vuelo, para no comerme las entradas si que nadie fuese las he ofrecido en lastfm, pero al final, ha sido Santi el que ha conseguido vendérmelas en la puerta del palacio, así que le debo una. El caso es que el sábado por la noche teníamos la tradicional cena en el "chino" de Asshai y allí nos juntamos algo más de treinta personas, como después se alargó un poco la cosa, al final terminaba llegando a casa un poco más tarde las cuatro, como pensaba levantarme para ir al aeropuerto a las seis menos cuarto, aguanté como un campeón hasta la hora prevista en que me duché y me preparé para ir al aeropuerto.

Había quedado con Miguel para que me llevase, así que en poco más de quince minutos estaba en el aeropuerto en el mostrador de facturación. En el mismo vuelo estaba para facturar Jesús Calleja, el aventurero de cuatro, que a saber a donde iba, pero iban con cosas de montaña. Cuando me tocó el turno me acerqué al mostrador y me dijo que me daba salida de emergencia para el vuelo a FRA, además sin pedirlo, así que ya puestos, aunque tenía ya reservado el asiento en el segundo vuelo, le he preguntado si había también salida de emergencia libre para ese vuelo, me ha dicho que quedaba una y que a ver si nos la daba... y si, nos la ha dado, así que genial, me ha alegrado un montón, porque no es lo mismo viajar apretadillo que estirando las piernas, y menos si tienes cierta altura, así que, genial.


Antes de coger el avión he ido a desayunar con mis compañeros y luego me he ido a embarcar, esta vez el avión estaba en remoto, un A321 y el vuelo hasta Frankfurt ha sido puntual Después del desayuno, porque en Lufthansa dan comida gratis, aunque sea en turista, ya podían aprender otras, me he pegado un sueñecito y es que estaba un poco reventado. Así que sobre las 11:00h llegaba a Frankfurt, puntualidad absoluta. Al llegar a Frankfurt lo primero que hice fue apuntarme a un tour que hacen por el aeropuerto, si, parece que no tengo suficiente con el de Barajas, pero es que está muy bien porque te meten en un autobús y te dan un paseo por la pista, te explican cosas de cada modelo de avión, de la operativa y bueno, esto a lo mejor tampoco es así, porque el tour sólo es en alemán y no me enteraba porque mi alemán es nulo, pero por algunas cosas que decía debía de ser así la cosa. El caso es que, aunque sea desde al autobús tienes una perspectiva diferente, con todos los aviones a pocos metros. Después, con la misma entrada puedes salir a la terraza a spottear y así un buen rato, haciendo fotos a los aviones desde la terraza, ya que, aunque tenía dos amigos spotteando por los alrededores iba a ser un poco engorroso para que me viniesen a buscar y luego yo tenía que coger el otro avión antes que ellos, el caso es que al final, nada, estuvimos cada uno por nuestra cuenta.

Después de la sesión de spotting llegó la hora de la comida y en Frankfurt tampoco es la excepción en la restauración de los aeropuertos, te meten buenos palos, pero como tampoco quería comer en el McDonald's, pues al final pedí una currywurst con patatas fritas y coca-cola, 30cl, como una lata... 2.70€ y sin refiles. Mientras comía Santi me iba informando de como iba la Fórmula 1 y de la victoria de Vettel con Kimi segundo :D Aunque quedaba aún un buen rato decidí ir hacia la puerta de embarque y en este aspecto tengo que suspender al aeropuerto de Frankfurt, ¿por qué? pues porque no es normal que, primero indiques que los que tienen pasaporte de la CEE pueden ir por una línea, que luego no tiene a nadie atendiendo y segundo, porque al principio sólo había un único policia atendiendo, luego llegaron dos más, pero vamos, muy mal, son ganas de formar colas a lo tonto. Después de esto, por primera vez en un aeropuerto alemán no me pasan la bolsa de la cámara aparte y bueno, después de todo esto, ya estaba dentro y esperando para embarcar.


El viaje hasta Seúl desde Frankfurt se hace en un A346 y la verdad es que mola, porque tiene configuración de asientos 2-4-2 y en el caso del de Lufthansa los baños están abajo, con lo cual no se forman los lios que muchas veces hay en las puertas de los baños. El caso es que cuando he llegado a mi asiento ya estaba mi compañero, con el cual he tenido que luchar un poco para que no pusiese el brazo en el reposabrazos central como si fuese suyo sólo y al final ni para él ni para mi, aunque era más mio que suyo, porque de ese lado sacaba la bandeja, por delante algo más de 10 horas de vuelo que no se me han hecho demasiado pesadas, porque estando reventado como estaba, en cuanto han recogido la cena, en la que la TCP se ha extrañado cuando he pedido bimbibap, me he puesto de cara a la pared y a dormir, que no es lo mismo que descansar, porque descansar, se descansa poco en el avión, pero al menos he dormido unas horitas que me han venido muy bien. El bimbibao es un plato coreano que consiste en arroz con ternera y luego lleva champiñones, zanahoria, espinacas y otros cosas y la verdad es que está rico, además de esto había un sobre con lo más típico de Corea, el kimchi, que picaba un poquito, pero que estaba bueno. Después del sueñecito, dos horas de llegar nos han dado el desayuno y seguidamente hemos llegado al aeropuerto internacional de Incheon.


Nada más llegar lo primero ha sido, logicamente, pasar por inmigración y me ha molado, aunque no te dirigen la palabra, casi, simplemente pasan el pasaporte por la máquina, identifica la nacionalidad y te ponen las instrucciones en tu idioma, así que huellas y fotos, dejas el papelito, te sellan el pasaporte y para dentro, además, aquí había bastantes funcionarios para agilizar las colas y que no ocurra como en yankeelandia, por ejemplo. Una vez recogida mi maleta he cambiado para tener wones, por cada euro me han dado 1401W con lo cual os podéis hacer una idea que aquí todo tiene unas cantidades de miles de wones, pero luego al cambio, la verdad es que no es nada. Para ir a Seúl había pensado coger el tren, hay dos el express por 8000W y el normal que no se que cuesta, pero tarda algo más. Al final he cogido el express, total son cinco euros y poco y me ha parecido razonable.


El tren iba medio vacio, aunque de hecho los normales tampoco es que los coja mucha gente, así que deben de optar más por el autobús. Lo importante es que cuarenta y seis minutos más tarde estaba en la estación de Seúl. Ahora llegaba la hora de coger el metro y había leído que lo mejor es sacarse la T-Money, una tarjeta monedero que vas recargando según lo vayas necesitando y que en el caso de los transportes hace que salgan más baratos los viajes. Después de mirar unas máquinas y otras al final he dado con la que vendía la tarjeta  resulta que no es una tarjeta es un chisme con un hilito para colgar del móvil, por ejemplo, así que desde este medio día, hora local, mi Rukia tiene un chisme atado a su hilo.El metro no está mal indicado, así que sabiendo donde vas no es nada complicado, sólo fijarse que está en el andén correspondiente y nada más.

Cuando he llegado al hotel era poco más de las 14:00h, justo la hora donde se puede hacer el check-in, así que perfecto, además me han cobrado ya la estacia como quería, así que muy bien. La habitación es pequeña, pero la cama es grande y tiene muy buena pinta, no he querido probarla aún porque si no me iba a quedar sopa y no me conviene para tener sueño esta noche. Así que después de una ducha me he ido a comer.

El hotel está en unas callejuelas de mala muerte, pero está en una zona genial, al lado del canal y de Insa Dong, así que a su alrededor, como luego he descubierto por la tarde hay cientos de sitios para comer, desde lo más cutre en un puesto en la calle a locales bien montados o cosas intermedias donde me he metido y que como no tenía carta en inglés he elegido con la vista y me ha salido muy bien, el filete estilo tokantsu estaba delicioso y el resto de cosas lo mismo, no podía falta el kimchi y es que es lo normal en todas las comidas, un poco de kimchi, que pica que da gusto, bueno, en general parece que por aquí se lleva el picante, aunque el bimbibap no pica.

Una vez recuperadas las fuerzas me he dado un paseo por los alrededores del hotel, y es que aunque el hotel lo elegí por otras cuestiones resulta que además está muy bien ubicado, está al lado de Insa-Dong, a tiro de piedra de los palacios y del arroyo Cheonggyecheon. Total que cámara en mano a deambular un poco. A media tarde estaba un poco cansado y con sueño, pero he ido aguantando hasta que me he venido al hotel a parar un poco y sacar las fotos. Después he bajado a cenar, aunque antes le he preguntado al chaval de recepción hasta que hora es lo normal cenar y me ha dicho que entre 19:30 y 22:00, así que perfecto. De vuelta al hotel he pasado por una calle que va a ser donde cene todos los días si estoy por aquí, porque tiene un buen puñado de restaurantes o sitios para comer, puestos con pinchos, otros con la parrilla... de todo, así que me he metido en uno que me había llamado la atención, porque las mesas tienen un infiernillo y te preparan el arroz ahí mismo. Al final he señalado uno con pollo y la verdad es que estaba muy rico, además podías coger todo lo que quisieras de kimchi y otros acompañantes, así que del kimchi he pasado, que ya tenía suficiente picante con el arroz y he cogido unos trozos de algún tipo de fruta o verdura que ponen a macerar y está muy rica.


De vuelta por la tarde también, había visto además de la calle esa, un puesto con las riquísimos y deliciosos peces rellenos de judía, así que ese ha sido el postre, la señora del puesto ni papa de inglés, yo menos de coreano, pero he señalado, ha separado tres, ha sacado un billete de 1000W y le he dado uno igual a cambio de un sobre con los tres peces. Me han sabido a gloria, creo que voy a cambiar las almendras que cojo normalmente en el 7 eleven por esto.


En este hotel tengo desayuno incluido así que procuraré estar antes de que lo cierren y luego a ver como planteo el día. Hoy, por lo pronto, no me ha ido mal y no he visto casi nada, pero he estado a gusto, no es Tokyo, tampoco Hong Kong, si no que me ha parecido más a Guangzhou, la zona donde está el hotel me ha recordado a las manzanas de locales que había allí todos del mismo gremio, casi seguro que más del 80% de los locales que están en esta manzana se dedican a la fabricación de trofeos, regalos o similares y un poco más allá he visto unas cuantas tiendas de electricidad seguidas, así que parece que siguen el mismo esquema de los chinos. En fin esto es todo por hoy, que me quiero acostar que estoy reventado y la cama tiene muy buena pinta, además diciéndome que vaya.


sábado, 20 de abril de 2013

A Corea


Una de las ventajas de comprar los billetes de avión con tiempo es que, en general, te sueles ahorrar un dinero, sobre todo en enero y febrero que es cuando suelen poner las mejores ofertas para volar en primavera, algo antes del verano, si además tienes la ventajas de poder disponer de tus vacaciones de forma flexible, entonces lo tienes todo. El año pasado cuando estuve mirando destinos mi primera opción era Corea del Sur, pero entre unas cosas y otras fui dejando pasar el período de oferta y cuando me quise dar cuenta ya la habían quitado, al final terminando yendo a Japón por segunda vez y fue genial, pero me quedé con las ganas de Corea. El caso es que este año cuando me plantee el si me iba de viaje o no, tenía más o menos claro que iría a Corea, así que este año no dejé pasar la opción y terminé pillando una de las ofertas que había para ir, no era la mejor en precio, puesto que la de British era algo mejor, tampoco mucho, pero como en la tarjeta que más millas o puntos tengo de cada una de las alianzas es la Miles&More de Lufthansa pues lo que perdía económicamente lo podría ganar en millas. Así que a principios de Febrero ya tenía mi billete para ir a Seúl.

Teniendo el billete y las fechas que iba a estar, lo siguiente es plantearme que hacer esos días y como pasarlos así que empecé a mirar cosas sobre mi destino y, la verdad, es que tampoco hay mucho, pero si que hay una buena página de la oficina de turismo oficial de Corea en múltiples idiomas y con bastante información, pero lo mejor es que puedes solicitar gratuitamente una guía del país, así que eso hice, porque una cosa es verlo a través de una web, por muy buena que sea y otra tener algo para llevar por ahí. La pedía un lunes y el jueves ya la tenía en casa, me la habían enviado desde París, eficiencia total. La guía está muy bien, viene lo más interesante de cada una de las zonas y datos útiles. El caso es que con todo esto ya fui dando forma al viaje y a los 15 días más o menos que iba a estar allí. Una vez tengo planificado donde voy a estar empiezo a buscar hoteles en cada uno de los sitios, podría ir a la aventura, pero si lo dejo atado antes de salir, me siento más cómodo, así que fui reservando los hoteles correspondientes. En este viaje además me había propuesto ir a Jeju, una isla que había leído en blogs que podía resultar interesante, así que además de la búsqueda de alojamientos tenía que buscar vuelos para ir y salir de allí.


Ya había leído que los vuelos internos en Corea eran bastante económicos, de hecho el transporte en general es muy económico, nada que ver con Japón en ese sentido. Al final terminé comprando dos billetes, un Seúl-Jeju y la salida Jeju-Busán con Jeju-air una low cost coreana, el precio de ambos billetes no llegó a los 90€, siendo el de salida bastante más caro que el primero. El tramo de Busán a Seúl lo haré en el KTX, el "ave" coreano.

Así pues mi plan de viaje es el siguiente:

Día 22 viaje a Seúl vía Frankfurt.
Día 23 llegada a Seúl, estancia entre el 22 y el día 29
Día 29 viaje a Jeju, estancia entre el 29 y 2 de Mayo
Día 2 viaje a Busán, estancia entre el 2 y 6 de Mayo
Día 6 viaje a Incheon.
Día 7 vuelta a Madrid vía Frankfurt.

Luego desde cada uno de los sitios tengo planeadas algunas visitas, entre ellas desde Seúl la de la DMZ para el día 26 de Abril y, llegados a este punto, es donde vuelvo un poco a la idea de coger con tiempo los billetes y es que, aunque tiene ventajas, puede tener algunos inconvenientes y es que desde que compras el billete hasta que realmente vas hacer uso de él pueden pasar muchas cosas, de hecho pasan y te pasan, por lo que puede ser que ocurra algo como lo que me ha pasado esta vez.

Desde hace un mes más o menos al vecino norcoreano le cortaron el grifo desde la ONU, así que como es un país que depende en una buena parte de las ayudas que recibe, pues se puso a patalear un poco y, aunque más veces ha pasado, este año le han dado más bombo que en otras ocasiones, así que claro, no es que me preocupase demasiado, pero a la gente de alrededor cuando se le dice que te vas a Corea piensan, a donde vas, que va a pasar esto y lo otro... y les explicas un poco la cosa, además, por si alguien no lo sabe en la página del ministerio de asuntos exteriores hay recomendaciones para viajar a otros países (estas son para Corea) con lo cual mientras ahí no te digan que ni loco vayas, pues siguiendo sus recomendaciones, casi sin problema, digo casi, porque lo que hagan terceros lógicamente no depende de ellos y chalados hay en todas partes y puede tocarte en cualquier sitio, sólo hay que ver las noticias cualquier día. Además, para estar más seguro y también tranquilizar a la gente, me puse en contacto con la embajada de Corea en Madrid y me vinieron a decir que las amenazas de los norcoreanos son lo más normal del mundo todos los años, unos más y otros menos, pero vamos, que la gente sigue entrando y saliendo del país sin problema. De todos modos, como siempre en estos casos, cuando viajo un periodo largo de tiempo fuera me he sacado un seguro de viaje y esta vez si que me he registrado en el maec.


Así que ya estaba todo, me quedaba pasar el fin de semana y embarcarme el lunes tempranito en el avión para Frankfurt, pasar unas horas allí spotteando antes de coger el avión a Seúl por la tarde y el mundo seguiría girando, pero vuelvo a decir que pueden pasar muchas cosas así que, ayer viernes al medio día recibo un mail de Lufthansa que para el lunes día 22 hay convocada una huelga y que esperan multiples cancelaciones y/o retrasos. Así que me pongo un poco nervioso, porque claro, ya tengo todo preparado, meses de planificación, el domingo además quiero ir al concierto de Rammstein, tengo las entradas hace meses y no me he ido el sábado por ir la concierto... total, que me avisan de nuevo que si quiero cambiar el vuelo no hay coste alguno y que el sábado se pondrá una lista con los vuelos que se cancelan. Entiendo que alguno de mis vuelos, si no el de Madrid a Frankfurt o el largo se va a cancelar, ley de probabilidades, además si no un retraso puede ser peor incluso, porque ya tengo una reserva de hotel y bueno, el caso es que decido adelantar un día mi viaje, en vez de salir el día 22, salgo el día 21, paso un día más en Seúl, que tampoco está mal y me evito problemas. El único que me puedo comer las entradas del concierto, pero bueno, será un daño colateral, aunque las ofrezco a ver si alguien está interesado y si las coloco bien y si no, pues nada. Así que la programación puesta anteriormente queda así:


Día 21 viaje a Seúl vía Frankfurt.
Día 22 llegada a Seúl, estancia entre el 22 y el día 29
Día 29 viaje a Jeju, estancia entre el 29 y 2 de Mayo
Día 2 viaje a Busán, estancia entre el 2 y 6 de Mayo
Día 6 viaje a Incheon.
Día 7 vuelta a Madrid vía Frankfurt.


Mañana domingo, bien prontito al aeropuerto y a empezar el viaje.

Intentaré ir contando lo que voy haciendo por allí, como hago últimamente cuando viajo y poniendo más fotos, que esta vez está un poco soso, pero claro, es que no tengo fotos de donde voy a ir y tampoco quiero cogerlas de otros sitios.


domingo, 3 de marzo de 2013

Lanzamiento de Juego de Tronos (2ª Temporada)


Que abandonado tengo esto... En fin, vamos al tema. Ya estamos en Marzo y parace que se va a convertir en un tradición el lanzamiento de la temporada correspondiente de "Juego de Tronos", como a final de mes, o primeros de Abril el estreno de la nueva temporada, y esperemos que por muchos años. El caso es que la noche del jueves al viernes en la FNAC Callao tuvieron un evento especial para el lanzamiento de la segunda temporada en DVD y Blu-Ray y para ello contaron con la gente de FreakFest y me avisaron para ver si me podía acercar con la cámara. Así que después de un cambio de turno, que ya había cambiado anteriormente a un compañero, me pude acercar al evento.

Al igual que el año pasado con motivo del lanzamiento de la primera temporada también había diversos stands con diferentes marcas haciendo promoción. Los más originales, y los que más aguantaron, fueron los que personalizaban cuchillas de afeitar, también hubo palomitas, mini fuets y la parte de la bebida correspondió a una marca de cerveza y a otra de bebidas energéticas, que no patrocina al equipo campeón del mundo de Fórmula 1 del año pasado ;)

Por parte de los organizadores del evento dieron unas pegatinas con los escudos de diferentes casas, y lo que no son casas, porque había el de Joffrey y posters, además comprando alguno de los formatos de la serie entrabas en el sorteo de varias cosas relacionadas ( o no) con la serie. La verdad es que estaba bien montada la cosa, porque además de la gente de FreakFest dando ambientillo al evento había un grupo musical tocando el tema principal de la serie y diferentes pantallas con vídeos promocionales de la serie y una galería de fotografias en el forum, además de otros elementos decorativos por todo el hall principal, y por supuesto el trono de hierro, que creo que a nivel de promoción es uno de los elementos que más éxito ha tenido, de algunos ya tiene la forma de tanto sentarse en el, y como estaba por allí, pues hubo que sentarse. Además de esto también había un Tyrion en caricatura para hacerte fotos con él y una cosa nueva, bastante chula, aunque mejorable, que eran las picas para meter la cabeza por los agujeros y poner tu cabeza junto a la de Eddard (Sean Bean) Stark, y digo que era mejorable, porque los huecos que había no permitían la entrada de la mayoría de las cabezas, pero era gracioso ver a la gente hacer el ganso con ello.

En general creo que tuvo bastante éxito el evento, a la hora que llegué, más o menos sobre las 20:30h ya había gente haciendo cola y es que los 50 primeros que comprasen la serie tenían un descuento adicional, que estando la cosa como está, bien merecía pasar un poco de fresco en la calle.

Por mi parte estuve haciendo fotos y bastante entretenido también saludando a la gente de Asshai, que, como no, había por allí, además también estuvo el malvado editor, que tenía una charla el sábado por la mañana en la FNAC de Leganés con Cristina Maciá, pero como ya tenía la mañana comprometida para acercarme a spottear al aeropuerto al final no me acerqué, de todos modos, Alejo tampoco tenía muy claro de que iba a ir la charla.

Al final terminé comprando los DVDs y el próximo fin de semana tendremos el maratón de la segunda temporada para estar preparados para el estreno, el próximo día 1 de Abril y luego, sólo 8 días después los de Canal + la estrenarán en España, esperemos que también haya premiere como los dos últimos años, aunque por ahora me quedo con el primer año en el que estuvimos los cuatro frikis de asshai, pero el éxito es lo que tiene, ya se vio este año durante la visita de Martin, Juego de Tronos, nos guste más o menos, se ha convertido en un fenómeno de masas con sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas.


Este tipo de eventos está bastante bien, sobre todo si es de algo que te gusta, hasta me han dado ganas de disfrazarme después de ver algunas fotos jajaja La verdad es que lo pasé muy bien y esperemos que haya más ocasiones para repetirlo. Pongo alguna foto más de lo que se pudo ver por la tienda.









domingo, 2 de diciembre de 2012

Día 5 - Múnich


El último día del viaje tenía la idea, en principio de pasarlo spotteando, pero como no se levantó el día en condiciones me decidí por la visita al palacio de Nymphenburg. Empezado a construir en 1664 como residencia de verano de la familia real de  Baviera, el edificio central se termina de construir en 1675, durante los años posteriores se suceden las ampliaciones y cambios en el palacio hasta dejarlo en su forma actual. Los jardines se abren al público en 1792 y en su interior hay diversos pabellones que están incluidos en la entrada combinada, excepto en la termporada de invierno, de marzo a mediados de octubre, así que mi visita consistió al complejo principal y al Marstallmuseum, donde se exponen carruajes de la  familia real.

La visita consiste en diversas estancias con sus decoraciones barrocas originales en algunos casos y en otras las redecoraciones rococó y neoclásico. Lo más impresionante es el salón de piedra, que es la estancia principal, un salón con unos frescos en el techo de Zimmermann. El salón tiene la altura equivalente a tres pisos, con lo cual la luz natural que entra a trevés de las multiples ventanas da mucha sensación de amplitud a partir de esta estancia central se abren las dos alas visitables del palacio.


Cuando terminé de pasear por las diferentes habitaciones, entre ellas la galería de bellezas del rey Ludwig I salí a los jardines a buscar los diferentes pabellones, que aunque no iba a poder visitar, si por lo menos ver por fuera. Empezé el recorrido por el lado derecho, así que la primera parada iba a ser la Magdelenenklause, un edificio "ruinoso" construido entre 1725 y 1728 como lugar de meditación y lo de ruinoso entre comillas, porque se construyó así y da el pego. Como el día anterior había nevado, según iba paseando por los jardines se iba oyendo el ruido de los trozo de hielo caer al suelo desde los árboles, una sensación a la que no estoy muy habituado y que mola, aunque no que te caigan encima. Después siguiendo por el lateral derecho llegué a la Pagodenburg, que se encuentra frente a un estanque. Es el pabellón más pequeño de los que hay.


Luego llegué hasta el final del estanque central, donde hay una casacada, pero como estaba vaciado el estanque que la alimenta, pues me quedé con las ganas de verla. Después de pasar por el Monopteros, que es un templete con columans totalmente abierto fui hacia el Badenburg y el Amalienburg que es refugio de caza. También están las casas de bombas, desde donde se alimenta de agua a las fuentes, pero que también estaban apagadas, así que la visita ha sido un poco descafeinada, pero al menos ya pude entrar en más sitios que mi vez anterior, que cuando me acerqué eran las 16:00h que es cuando cierran y sólo estuve un ratito por el jardín pero sin explorarlo a fondo.

A la izquierda del edificio principal del palacio están las caballerizas, donde se encuentra el Marstallmuseum, donde se exponen los carruajes y trineos de diferentes épocas, además de retratos de caballos, las cinchas con los que adornaban a los caballos dependiendo de la ocasión y un carruaje funebre. Algunos de los carruajes son auntéticas pasadas de lo recargado y tallado, además de ser dorados.


Al terminar en vez de acercarme a la fábrica de porcela me fui hacia el tranvía para ir al centro a comer, aunque antes estuve haciendo algunas fotos de bichos en el estanque de entrada. El tiempo durante la mañana había cambiado y me estaba arrepintiendo un poco de no haberme acercado a spottear, o incluso de ir en ese momento, pero al final me fui hasta la Karlsplatz y de allí andando a la zona de la Marienplatz para comer. Al final entré en un sitio frente al restaurante de la noche anterior y comí unas albondigas con ensalada de patata que estaban muy ricas, además tenían dos salsas, una de mostaza con tomate y la otra supongo que llevaría aguacate por el color verde y tenía un ligero toque picante muy rico. De postre una tarda de queso que estaba de muerte, además de una presentación muy chula en un frasco. A la salida me cargué sin querer un vaso con bolitas que tenían en la mesa de decoración, me dio un poco de vergüenza, la verdad, un fallo tonto.


Después de esto tenía aún poco de tiempo para pasear por el centro antes de ir al hotel a por la maleta y encaminarme al aeropuerto, así que estuve paseando viendo los puestos de navidad y comprando alguna cosa de recuerdo. Como el primer día cuando entré en la catedral estaban en medio de un oficio no vi nada, así que esta vez sí, volví a entrar y ver la pisada del diablo. La leyenda dice que el diablo entró en el templo y al no ver ninguna ventana se empezó a mofar, ya que no tenía ningún sentido un edificio así sin ventanas, pero pronto cayó en su error y se puso furioso, intentó derribar las inmensas vidrieras soplando pero no le fue posible, pero si que dejó su huella en el punto desde el cual no se ve ninguna de las vidrieras. La del fondo que se ve actualmente, antiguamente estaba cubierta por un retablo.

Cuando salí ya era la hora de ir al hotel y marchar al aeropuerto, a la terminal 2 desde donde salía mi vuelo. Aunque cuando salí de Madrid me advirtieron del posible sobrepeso de la mochila cuando llegué a facturar no tuve ningún problema, le pregunté si ponía a pesar la mochila y me dijo que no hacia falta... Los filtros de seguridad en Alemania tienen poco que ver a lo que veo en Barajas todos los días, mucho más personal, y los arcos deben de ser más sensibles, porque pité. En vez de como en Madrid que el segurata te hace la inspección a mano, aquí usaron un detector de metales, supongo que es lo lógico, que me pasaron por todo el cuerpo, incluso por la suela de las zapatillas, después cuando pasó la mochila de la cámara, como esperaba me la hicieron abrir, después me pidieron que encendiese la cámara y que quitase la tapa del objetivo, miró a través y bien, luego con el resto de objetivos lo mismo, quitarles las tapas y mirar a través de ellos... como llevaba todo el equipo, pues cinco veces repetimos la operación, además de cotillear por el resto de huecos. La verdad es que no me molestó para nada, pero si hubiese ido con la hora pegada no pillo el avión jajaja
Mi primera experiencia con Lufthansa ha sido muy positiva, tanto a la ida como a la vuelta me dieron de comer, no un sadwich o un tentempié, si no la típica ración de comida de largo recorrido, que vale, no es nada del otro mundo, pero en IB si quiero comer algo lo tengo que pagar, si esto no fuese suficiente en la terminal 2, al menos, la wi-fi es gratis y cada cuatro puertas hay máquinas de café y periódicos gratis para los pasajeros, lo mismito que en la T4 de Barajas, por poner un ejemplo, también desde el momento que saqué la tarjeta de embarque en el check-in on-line me mandaron la puerta de embarque, como la cambiaron recibí un sms con el cambio de puerta, el mail de recordatorio de vuelo era una guía completa, enlaces a atracciones de Múnich, la previsión del tiempo para los primeros días... creo que esto es lo que espera un cliente de una aerolínea de bandera o de red. IB se supone que también es aerolínea de bandera, pero el servicio es lowcost, aunque para lo que le queda, ya que se la están cargando, supongo que da lo mismo.

De vuelta a Madrid el piloto le dió cera o teníamos mucho viento de cola, porque saliendo media hora más tarde de lo previsto sólo llegamos 5 minutos más tarde de la hora programada. Un díez para Lufthansa y por si alguien tiene interés, el precio del vuelo ida y vuelta fue de 130€.


jueves, 29 de noviembre de 2012

Día 4 - Dachau


Hoy ha tocado excursión a Dachau. No tenía hora para salir, pero había puesto la alarma para que no se me pegaran las sábanas demasiado, así que sobre las nueve y algo me iba a la estación de tren para pillar la S2 hasta Dachau, aunque antes he comprado una "reisen", lo que para nosotros es una caracola en uno de los puestos de la estación, que me he comido mientras esperaba el cercanias.

A todo esto, nada más levantarme cuando he mirado por la ventana he visto que las previsiones no habían fallado y estaba nevando :D, en Múnich no se notaba demasiado, pero al poco de salir el tren a superficie se veía todo nevado, nada que ver con el día anterior, hoy todo blanquito y cayendo además de continúo. Así que cuando he llegado a Dachau estaba todo bajo un manto de nieve. Desde la estación hasta el campo de concentración hay unos tres kilómetros y, aunque hay un autobús (el 726), he preferido hacerlo andando, siguiendo las indicaciones y leyendo los paneles informativos.


Dachau fue el primer campo de concentración a gran escala creado por los nazis, se aprovechó una vieja fábrica y se construyeron las instalaciones y los barracones. Theodor Eicke que fue el primer director del campo y formó parte del desarrollo y construcción del mismo, un modelo que luego sería copiado en los multiples campos de concentración fundados por los nazis, ya que Eicke fue destinado a inspector de campos. Dachau no era un campo de exterminio, como lo fueron Austwitz o Treblinka, si no que el objetivo del campo consistia en reeducar a los prisioneros, así pues la mayor parte de ellos fueron prisioneros políticos. En este tipo de campos los prisioneros realizaban trabajos ya que como reza en la puerta al entrar en el campo "Arbeit Macht Frei", "El trabajo os hará libres". Los primeros prisioneros son los encargados de preparar el campo y acondicionarlo, más tarde, cuando pasa a estar bajo el control de las SS los trabajos se recrudecen, se uniforma y rapa a los prisioneros y los prisioneros son llevados hasta la muerte en el trabajo, haciéndoles vivir en condiciones infrahumanas y hacinados.


Cuando un prisionero llegaba a Dachau se le registraba, se le despojaba de cualquier documentación y objeto de valor y de la ropa, en ese momento se le asignaba un número, por el cual sería identificado y que debía aprenderse, como muchos prisioneros eran extrangeros y no sabían los números en alemán, los guardias se los enseñaban a base de palos, si un prisionero era llamado por su número y no respondía era castigado. Después del registro se les rapaba el pelo, duchaba y se les daba un uniforme. El trabajo se les asignaba según su valía, así pues los que sabian escribir tenían posibilidades de ocupar alguna de las mesas de registro.

En Dachau hubo alrededor de 200.000 prisioneros a lo largo de los 12 años de funcionamiento, de multiples nacionalidades, españoles hubo 604. A diferencia de Auschwitz de Dachau se tienen bastante más datos, ya que no era un campo de exterminio y además antes de ser liberado no fue destruido como lo fue Auschwitz, con lo cual hay bastantes datos y testimonios de supervivientes de como funcionaba y era la vida en el campo de concentración, aún así se estima que más de 40.000 pero tampoco se puede saber con exactitud, porque se enviaba a otros campos gente para su muerte.


Dachau tenía 34 barracones para unos 6.000 prisioneros, cuando los américanos liberaron el campo en 1945 había cerca de 30.000. Al principio cada prisionero tenía su propia litera, pero según se iba aumentando la población se constuyeron literas comunes, cuando no dormian en el suelo. En los primeros años los barracones debían quedar perfectamente limpios y ordenados cuando los prisioneros no salian, si esto no era así se les castigaba, las literas superiores eran las mejores, pero con el paso del tiempo no había peleas por ocuparlas porque de tan maltrechos que estaban les resultaba subir, así que sólo los más fuertes y resistentes podían hacerlo. El diseño de los barracones venía impuesto desde Berlín y en cada uno de ellos había baños y lavabos comunes. También había una barracón médico, aunque era más de cara a lavar la imagen que aliviar a los prisioneros de sus dolores o enfermedades, además hay testimonios de prisioneros que fueron a visitar al médico y este al no ver razón para que que fuesen allí les causaba heridas, por si esto fuese poco, al estar bajo el control de las SS también sirvió como laboratorio para experimentar con el cuerpo humano.

Aunque la mayoría de los presos eran políticos, también hubo judios, homosexuales, gitanos y todos aquellos que los nazis estimasen oportuno por la razón que fuese, para identificarlos crearon un código de colores y símbolos, así además generan discordia entre los propios prisioneros, que muchas veces no querían tener contacto con el resto de grupos, de esto modo los controlaban mejor. Las medidas de seguridad no eran excesivas, pero dado que se les hacía trabajar hasta la extenuación apenas les debían quedar ganas de huir, de todos modos, cuando algún prisionero entraba en la zona de seguridad era disparado, generalmente a la pierna, ya que no querían matarlos. El cuartel X albergaba el crematorio, su principal función consistía en eliminar los cadáveres de los muertos del campo, pero 1944 estaba sobresaturado y cuando fue liberado el campo los cuerpos se apilaban junto al pabellón, una foto de dichos cuerpos fue mostrada al mundo como imagen del horror nazi. Además del crematorio, había una cámara de gas, aunque no se tiene constancia de que fuese usada masivamente, como en todos los casos para el uso de esta instalación se llevaba a los prisioneros como si fuesen a ducharles, se les desnudaba y se les hacía entrar en la sala, que tenía duchas falsas en el techo, una vez dentro se activaban los conductos por donde el gas Zyklon B entraba en la cámara y mataba a los prisioneros al cabo de unos 25 minutos, después se ventilaba la sala y se pasaban los cadáveres al crematorio. Cada crematorio en el caso de Dachau tenía capacidad para dos cuerpos de forma simultanea, los hornos estaban conectados con la chimenea por unos conductos bajo los hornos.


Además de todo había otras dependencias, el búnker, al cual eran trasladados los prisioneros más conflictivos y eran aislados, era una especie de cárcel dentro del propio campo, aquí las SS torturaban o mataban a los prisioneros. Se suponía que había unas normas de obligado cumplimiento en el campo, de este modo, el que se las saltaba era castigado y podía acabar en el búnker, de todas formas, como siempre los guardias de las SS obraban según su libre albedrío y podían encerrar a cualquiera. El edificio que se presenta actualmente tiene 136 celdas a ambos lados del pasillo que recorre de un lado a otro el edificio.


El memorial se completa con cuatro monumentos religiosos para los católicos, judíos, ortodoxos y protestantes, además de un convento de las Carmelitas.

La visita ha durado unas dos horas y pico y me ha resultado muy interesante, luego la exposición que hay en el edificio principal da para bastante también, así que yo que pensaba que sería un ratito he pasado toda la mañana y, cuando he salido, la hora de la comida se había pasado, así que he terminado en un Subway cerca de la estación, y que no he visto otra cosa abierta donde meterme.

Después de comer me he vuelto al hotel a pasar un rato, antes de salir a pasear por Múnich y cenar, esta vez además sin la mochila, que llevo tres días con ella adosada a la espalda y ya está bien, que mañana antes de irme también tendré que ir un rato con ella. He cenado en el otro sitio que estuve la otra vez y he compartido mesa con alemanes, no me he enterado de nada de lo que hablaban, pero me han preguntado que de donde era y al decir español uno de ellos me ha señalado la camiseta, que era roja, y ha dicho "Ferrari" y le he dicho que no, que Red Bull y le he mostrado mi nueva cartera y me ha dado la mano, una pena que no hablasen inglés para poder hablar un poco de coches, además es curioso, antes que el fútbol ha salido la Fórmula 1, lo mismo que en España, ja! He cenado bastante bien y al final he terminado bebiendo un litro de cerveza... casi me mareo un poco, que se me sube enseguida, pero bueno, al salir como hace fresquillo entre que he llegado a Marienplatz para coger el tren, no me apetecia volver andando, se me ha bajado.

De camino he entrado en un Saturn y he pillado un disco de Edguy que me faltaba en oferta y el dvd de Batman renace :) Mañana último día, aprovecharé la mañana para acercarme al palacio y después de comer enfilar hacia el aeropuerto :(





Día 3 - Núremberg


Esta mañana me acercaba a Núremberg en el tren de las 9:06h ya que no se porqué puedes pasar de tardar una hora y cuarenta y cinco minutos a más de dos horas y media para hacer el mismo recorrido, yendo en regional, claro, que también hay ICE, pero como no vale el Bayern Pass, pues hay que ir en regional o pagar el precio del ICE. El Bayern Pass está bastante bien, cuesta 22€ y lo puedes usar desde las 9:00h hasta las 3:00h en cualquier recorrido de los regionales de Baviera y todas las veces que quieras, como ejemplo, un sólo recorrido a Núremberg costaba casi 34€ con lo cual es un buen ahorro.

Núremberg se encuentra en estado de Baviera (Bayern) y es atravesada por el río Pegnitz, tiene una población de algo más de medio millón de habitantes y se tiene noticias por primera vez de ella alrededor del año 1050. La ciudad tiene una parte antigua amurallada y en una de sus esquinas en lo alto de una colina se encuentra el castillo. El castillo ha sido ampliado a lo largo de la historia y tiene dos partes, la más interior era destinada a la realeza, en realidad ningún emperador tuvo residencia fija en Núremberg, pero si que venían de vez en cuando y celebraban banquetes, además de haber constancia de firmas de tratados en él, la parte exterior era usada por los dirigentes para llevar la ciudad. Durante la segunda guerra mundial fue bastante dañado por las fuerzas aliadas, aunque la torre Sinwell no sufrió daños y es que Núremberg fue el lugar elegido por Hitler para los mítines del partido NSDAP, así que los aliados se cebaron bastante con la ciudad, puesto que su caída tenía parte de simbolismo para la derrota de los nazis.


Cuando he llegado primero he ido, como casi siempre, a la oficina de turismo a pedir un plano, esta vez no me han atendido en castellano, pero si que me han dado un plano en el y las indicaciones para llegar, sobre todo al castillo, que no está muy lejos de la estación, a una media hora y vas cruzando toda la parte antigua de la ciudad, que es practicamente una reconstrucción de la original, porque ya digo que apenas quedó piedra sobre piedra. De camino he cruzado la ciudad y he visto que estaban montando el mercadillo navideño, así que a Núremberg todavía no ha llegado la navidad, pero falta poco.
  

El castillo se encuentra en una de las esquinas y tiene diversas zonas accesibles, aunque hoy tenían cerrado el palacio, pero he entrado en el museo y subido a la torre Sinwel, un torreón redondo. El museo cuenta un poco la historia del castillo y luego tiene una colección de armas y armaduras. Este tipo de exhibición me gusta menos que en otros en los que te cuentan para que se usaba la habitación donde estás o el uso que se le daba al castillo pero había cosas interesantes, como una cota de malla de cuerpo entero que no he logrado adivinar como se la podían poner, porque tenía perneras y mangas... como tuviese una apertura por la espalda... Después de esto he subido a la torre y que mérito tenían antiguamente para construir ciertas cosas y con unas soluciones bastante inteligentes para aquella época, porque la escalera interior me ha parecido una gran obra.

Al bajar he terminado la visita del castillo y he salido a buscar las cuevas, y he pillado la entrada para el siguiente grupo a las 13:00h así que no me daba tiempo a comer, per si para entrar en la iglesia de San Sebaldo, un templo enorme con unas vidrieras a juego. Cuando he salido era la hora de bajar al subuselo.


Menos mal que tienen audioguía, porque la guía no habla nada de inglés, así que iba siguiendo el recorrido con la oreja pegada al chisme, primero se baja por un búnker de la II guerra mundial, bastante impresionante la entrada, ya que a modo de ejemplo hay una foto de un bombardero américano soltando bombas y una bomba colgada del techo. El subsuelo de la ciudad antigua de Núremberg está casi totalmente perforado ya que en el subsuelo se construian galerias en la edad media para la fabricación de cerveza, así que el búnker conectaba con parte de estas galerias a través de un túnel de casi 70m, del ancho de una persona y de 1.60m de altura, así que me he tenido que agachar un poco. (En la foto lo que hemos recorrido es la parte naranja).

La visita me ha gustado mucho, nos han explicado como se fabricaba la cerveza, las soluciones que empleaban en la edad media para mantener a temperatura constante las cuevas, los problemas que presentaba el subuselo y como los iban resolviendo, en fin, una experiencia bastante completa, a la que además han ayudado los electricistas que estaban poniendo las señales de salida de emergencia cortándonos tres veces la luz, menos mal que la guía iba preparada con una linterna. Al terminar nos han explicado como se fabrica actualmente la cerveza y cuando he salido era la hora de la comida, bueno, un poco más tarde de lo normal aquí, pero me he acercado a un sitio que había visto al ir hacia el castillo y que no tenía mala pinta.


Por la tarde era la hora de aprovechar para ir a ver el Núremberg nazi. Aquí he perdido más tiempo de la cuenta porque en vez de irme hacia el centro de documentación me he ido al edificio donde se celebraron los juicios, así que he tenido que volver sobre mis pasos y coger el tranvía, después de haber llegado hasta allí en metro, pero lo he hecho con el mismo billete, creo que no lo he hecho mal, porque ponía que durante hora y media se podía usar, de todos modos, como nadie me lo ha pedido, no ha habido problema y es que una de las cosas de aquí es que pagas casi si quieres, porque a diferencia de Praga, por poner un ejemplo, no he visto a ningún "pica" en ninguna parte y para entrar en el metro no hay ni tornos, pero bueno supongo que la gente es decente y paga su billete, al menos yo lo he hecho.

Una vez llegado al centro de documentación antes de entrar me he acercado al campo de Zeppelin, junto a este campo está la grada desde donde Hitler soltaba sus discursos a los militantes del partido, actualmente la grada, aunque no recibió daños durante los bombardeos ha perdido parte del "explendor" que tuvo en el mejor momento del NSDAP y es que las columnas no han aguantado el paso del tiempo y se demolieron, lo mismo que las torres laterales que están sólo a la mitad de la altura original y, por supuesto, la cruz gamada que coronaba el centro de la grada, que fue detonada tras la ocupación aliada y rendición de la ciudad como simbolo de la muerte del nazionalsocialismo. Aún así cuando me he puesto en el sitio que Hitler ocupó dando sus charlas he pensado en lo que debía ser aquello con doscientos mil alienados ciegos siguiendo a su líder. El campo de Zeppelin está igual que la grada un poco dejado de la mano, pero aún estando como están las cosas se invierten todos los años varios miles de euros en su conservación.


Estos dos elementos son sólo una parte de todo lo que Hitler diseñó o pensó como arquitecto mayor del estado y que Albert Speer ejecutó. El complejo está explicado en el centro de documentación que he visitado después y era, un proyecto inmenso que se detuvo practicamente cuando Alemania invadió Polonia y dio comienzo la II guerra mundial, aún así se llegaron a construir algunas cosas, como el edificio donde está el centro de documentación a imagen y semejanza de un foro romano, la grada, el campo de marte donde en los días de mitín se celebraban juegos bélicos, todo con un estilo sobrio destinado a impresionar y dar la sensación a la gente de que son muy pequeños en comparación.

A la salida ya era un poco tarde, porque además quería volver en el tren de las 19:10h, por aquello de no llegar muy tarde, así que tras hacer una foto nocturna al centro de documentación desde la otra orilla del lago, que no se por qué estaba seco, me he ido a coger el cercanías y ya en la estación esperar la salida de mi tren para Múnich.


Una visita muy interesante la de Núremberg, aunque con tantas cosas por ver me he quedado corto, porqeue hay bastantes museos, entre ellos uno de Durero, y es que la ciudad tiene bastante historia, aunque parte de ella sea triste.

Mañana aún tengo que decidir que hacer, pero supongo que me acercaré a Dachau...otro lugar de esos que no debemos olvidar para que no se repita, aunque viendo al genero humano es complicado porque cometemos muy a menudo los mismos errores.



miércoles, 28 de noviembre de 2012

Día 2 - Salzburgo


Día de excursión a Salzburgo, estaba indeciso entre ir a Füssen para ir al castillo de Neuschwanstein o a Salzburgo y al final viendo la previsión del tiempo me decidí por la ciudad austríaca donde nació Mozart. La ciudad es la cuarta en polación de Austría y es atravesada por el río Salzach, lo más interesante se encuentra todo concentrado bajo el castillo de Hohensalzburg. Cuando he llegado lo primero que he buscado ha sido la oficina de información turística que está en la estación, me ha atendido una chica en castellano que hablaba a todo trapo y en un momento con la ayuda de un plano me ha indicado como llegar a la zona medieval, que no está lejos de la estación y se puede ir andando.


Antes de cruzar el río he pasado por los jardines del castillo de Mirabel, aunque más que un castillo es un palacio, los jardines en esta época no es que luzcan demasiado y no había apenas flores, aunque se adivinaban los diseños, ya que la tierra estaba delimitada por la hierba, aun así tiene unas estatuas bastante interesantes. Para cruzar el río lo he hecho por el puente Makarsteg, un puente más en donde las parejas de enamorados colocan candados, aunque no estaba tan saturado como otros que he visto.

Una vez en la ciudad vieja es una zona peatonal casi en su totalidad, además como estamos llegado a la Navidad, aquí también la tienen y tienen todas las calles con adornos, luces y demás elementos, además, cmo en Múnich un par de plazas están ocupadas por mercadillos navideños, bastante bien montados, la verdad, porque en uno de ellos había wi-fi gratis en la Domplatz, que es la plaza que está enfrente de la catedral.

Las calles del interior están comunicadas unas con otras por pasajes que se abren en algunas casas, atraviesas una especie de patios interiores y sales a la otra calle, la verdad es que está bastante chulo, en esos pasadizos hay comercios igualmente, ya que la zona es bastante comercial, aunque me esperaba más oferta gastronómica y no he visto demasiada, casi había más restaurantes internacionales que de comida del país. Esto viene a que al poco de llegar he comido, más o menos para adaptarme a las costumbres locales y porque si no iba a ser peor hacerlo después de subir al castillo, ya que sería tarde para la hora habitual, de todos modos, antes de comer he estado paseando un poco y he hecho un amago de entrar en la catedral, pero lo he dejado para después pensando que tendría algo más aparte del templo.


Después de comer lo primero que he hecho ha sido subir al castillo, para subir se puede hacer andando o en funicular y optado por lo segundo, más comodo, además es bastante moderno, aunque originalmente el castillo ya tenía algo parecido pero tirado por caballos para subir los suministros, además el giro de los caballos para tirar de las mercancias hacía mover una rueda de molino. El castillo es del año 1077 más o menos y es la fortaleza más grande que se conserva en Europa en su interior hay varios museos, entre ellos uno de marionetas, muy chulo, con ellas se hacían reprensentaciones de obras musicales. Además había una trampilla que la abrias y subía una con cabeza de calavera y risa tétrica.

El museo de la fortaleza está bastante chulo, tiene una parte de las cámaras principales que molan un montón y luego hay armas, uniformes militares y cosas a lo largo de todas las habitaciones, además de curiosidades de la fortaleza como la que comentaba antes de los caballos. En realidad pensaba que me iba a llevar más tiempo ver todo, pero al final he terminado antes de lo previsto y se me ha chafado un poco la idea que tenía de hacer foto nocturna desde arriba y esperar iba a ser una perdida de tiempo, pudiendo aprovechar ese tiempo en ver más cosas. Asi que al bajar he entrado en la catedral, impresionante la altura de la cupula del crucero, pero pensaba que se podría subir a alguna de las torres, pero nada, lo que había era la sala principal del templo y en los laterales diversas pinturas.


Después de pasear un ratito más sin un rumbo fijo ha caído el sol y antes de subir a la fortaleza había visto un cementerio, así que he entrado para hacer algunas fotos sin luz. Estaba bastante chulo, además las velas de algunas tumbas le daban un aire más tétrico, no se, no soy muy maniatico para esas cosas, los muertos en realidad son los menos molestos, así que he estado un ratito haciendo fotos, aunque tampoco han salido como pensaba, porque hacer un buen encuadre estaba complicado, no había demasiado espacio. Cuando me he cansado era la hora de ir pensando en comer algo e ir yendo hacia la estación, porque de camino pensaba hacer algunas nocturnas de la fortaleza, pero cuando he querido hacerlas había bajado una bruma que ha ocultado la fortaleza, así que mi gozo en un pozo, aunque tengo un par desde la Kapitelplatz.


Mientras daba el último paseo por el interior de la ciudad medieval he encontrado una tienda de Red Bull, no de la bebida, si no de lo que es el merchandising de los diferentes deportes que patrocina la bebida, que además tiene la fábrica cerca de Salzburgo, he entrado y tenían un montón de cosas, motos, un casco de Vettel y en una pared al fondo conlgado uno de los monoplazas de la escuderia... al final he mirado un poco las cosas del equipo de Fórmula 1 y, aunque tenían ya las camisetas del tricampeón del mundo tanto de Vettel como de la escuderia he comprado un polo de manga larga con el nombre de la escuderia en la espalda bordado y RB8, el nombre del coche de esta temporada, además he comprado una cartera que la que tenía estaba en las últimas. Tras esto he parado en un puesto a cenar, porque en Múnich ya no me iba a dar tiempo llegando sobre las diez.


De camino a la estación he hecho algunas nocturnas, pero la que quería que era la de la ciudad abajo y la fortaleza no ha podido ser, de todos modos he entrado de nuevo en los jardines de Mirabell para hacer fotos a las estatuas y he ido recorriendo la orilla. Y con esto se terminaba mi visita a Salzburgo, me he quedado cosas por ver, porque no he entrado en ninguna de las dos casas de Mozart ni he ido a otro par de castillos que hay, pero bueno, más o menos el tiempo lo he aprovechado y me he hecho una idea de la ciudad, que mola.

Al final no me voy acercar al castillo de Neuschwanstein, mirando los horarios y precios de las entradas advierten que la fachado norte está en obras.... así que no creo que merezca la pena darme el paseo, habiendo estado antes y con la intención que tenía de hacerle fotos, así que he cambiado de destino y me acercaré a Nuremberg.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Día 1 - Múnich


Como tenía que terminar mis días pendientes de vacaciones antes de final de año elegí la última semana de Noviembre para hacerlo, así también quedaba un poco libre Diciembre para que el resto de compañeros pudiese elegir los días, ya que a mi me daba un poco igual las fechas. En prinicpio no tenía intención de ir a ningún lado, pero un sábado, me puse a mirar sitios a donde poder ir, más que nada por curiosear un poco y al final terminé comprando un billete de avión para Múnich, la verdad es que estaba bien de precio y, aunque ya había estado antes me apetecia volver con la cámara grande y también para ver si un día me dedicaba al spotting fuera de Barajas y Múnich no es Frankfurt en cuanto a tráfico, pero no está mal. Así que una vez comprado el billete reservé también el hotel y he vuelto al mismo de la primera vez, así que es viaje un poco al pasado.
 
Como voy a estar varios días y no sólo el fin de semana el vuelo de ida me daba un poco igual que fuese a primera hora o más tarde, aunque siempre queriendo salir por la mañana para aprovechar el día, así que el vuelo que tenía salía a las 12:10h. Con bastante tiempo de sobra me fui para el aeropuerto, ya que había dejado las cosas preparadas por la noche. Al llegar a facturar no había casi gente, así que ha sido bastante rápido el único problema, aunque no lo ha sido realmente, es cuando me ha pedido que pusiese el equipaje de mano en la cinta... el máximo en cabina con Lufthansa son ocho kilos y yo me pasaba por cinco, es más la maleta pesaba lo mismo que mochila... La chica me ha dicho que si podía pasar algo a la maleta y le he dicho que no, que son cosas delicadas, así que me ha dicho que para la vuelta lleve el portátil en la mano para ponerlo debajo del asiento, un poco tontería pero bueno lo haré así para evitarme problemas a la vuelta, aún así, creo que me
seguiré pasando un poco de los ocho kilos.

Antes de pasar a embarcar me he tomado un café con los compañeros, parece que hubo lio el fin de semana y tuvo que ir la guardia al aeropuerto... mala suerte, porque esa guardia se suponía que me tocaba a mi, pero como le debía unas horas a un compañero, se lo pasé a él, la verdad es que llevábamos tiempo sin problemas, así que a alguno le iba a tocar tarde o temprano. Después del café hora de embarcar, el avión ha llegado un poco tarde, así que hemos salido con retraso, pero lo ha recuperado en vuelo y hemos llegado a la hora que tenía marcada. Ya que estaba en el aeropuerto he preguntado por el horario de la terraza, era una de las cosas que quería hacer, spottear un poco desde la terraza, pero me parece que esta vez no podrá ser, está cerrada. No habiendo nada más que hacer en el aeropuerto he cogido el tren para Múnich.

Al final llegaba sobre las cuatro y algo al hotel y poco después de llegar a anochecido, si, antes de las cinco de la tarde ya es de noche, con lo cual el paseo que he dado ha sido nocturno. Aunque me habían dado de comer en el vuelo, el servicio de Lufthansa es poco más o menos el mismo que el de Iberia (ejem) y en un vuelo de corto radio siguen dando de comer por el precio del billete, no es que sea para tirar cohetes, pero se dejaba comer y, sobre todo, es el detalle de cobrarte por ello, de todos modos, cuando he llegado a Múnich tenía un poco de hambre. Me he puesto a andar y me he dirigido hacia la Marienplatz, aunque ya me había percatado a llegar al salir de la estación, cuando he llegado a Karlsplatz he confirmado definitivamente que en Múnich ya es Navidad, han montado una pista de patinaje sobre hielo y hay luces por todas partes, además entre las dos plazas hay un montón de puestos con adornos navideños y demás parafernalia navideña mezclados con los puestos de cerveza, vino caliente, salchichas, dulces...

Por culpa de este mercadillo en la Marienplatz apenas he podido hacer fotos del nuevo ayuntamiento, además hay bastantes obras en esa zona y, como casi siempre, alguna de las cosas interesantes para fotografiar está con los andamios, esta vez ha sido en la catedral, una de las dos torres está cubierta totalmente. He entrado, pero como estaban en un oficio me he salido ya volveré otro día. He estado demabulando un buen rato, ubicando alguno de los sitios y ya están localizados los dos restaurantes donde estuve la vez anterior cenando, que me gustaron bastante y como normalmente hasta que me decido por un sitio tardo bastante, esta vez me quito esa indecisión.
Estos alemanes en cuanto tienen oportunidad te sacan los puestos de comida y bebida a la calle, así que el mercado de la Marienplatz no es el único, en los alrededores hay otros tres más en diferentes sitios, uno de ellos dentro del patio interior de la Residenz München, que tiene unos puestos para que los niños estén etretenidos un rato con figuras que se mueven y hablan, un cortilandia en miniatura. Al final andando de un lado a otro he terminado recorriendo casi lo mismo que la otra vez, porque he llegado hasta el Deutches Museum que está en una isla en el río Isar.

Una de las diferencias que noto cuando estoy fuera de España es la iluminación de las calles, por ahora no he estado en ningún sitio donde esté todo tan iluminado como en España, de verdad, es increíble la cantidad de luces, farolas y demás que tenemos en Madrid, por ejemplo, comparado con Múnich, he paseado por una de las orillas de l río y había una farola cada cien metros o más, la verdad es que ahí andaba un poco corto de luz, pero en las calles, no hay tantas farolas y hay luz suficiente, que se trata de no ir a oscuras pero no de que estemos como a plena luz del día, además aquí hay menos tráfico, al menos por el centro no es tan bullicioso como Madrid.

Para cenar he ido a uno de los sitios de la otra vez, uno que tenía un buen recuerdo y no me ha defraudado me he tricando un par de trozos de codillo asado que estaban de lujo, y de postre un apfelstrudel, lo que me gusta ese postre, está de muerte. La vuelta estaba tan lleno y un tanto cansado que me he metido en el tren y me ha pasado como la otra vez, en Marienplatz no he bajado al andén que me correspondía y he tenido que darme la vuelta, lo curioso es que estoy en el andén y se me acerca un elemento y me pregunta algo sobre un billete y le digo que no soy de aquí y se ha molestado, al menos ha puesto a soltar algo en alemán que logicamente no he entendido, me ha recordado vagamente a un problema que tuvo un compañero mío con una señora en el aeropuerto, pero bueno, no se que diría ni me importa.
Mañana tengo dos opciones o acercame a Salszburgo o ir a Neuchwastein, va a depender del tiempo pero ojalá que mañana haga el mismo día que hoy que cuando he llegado había sol y un cielo chulísimo con nubes.